Algunas flores operan modestos milagros.



"Desnuda y con sombrilla", dice Silvio. Déjenla sonar...

Gato encerrado

5:08 p. m. | 2 Comments

¿Y por qué no perro encerrado? ¿Canario encerrado? ¿Cucaracha encerrada?
¿Por qué esa insistencia con atribuirles a los gatos ese caracter un tanto maldito? Sólo porque se comportan como lo que son : animales?
No son juguetes de nuestras emociones, no nos deben pleitesía ni servilidad.
Ya en una novela viejita para la Ciencia Ficción, Phillip Dick proponía que en un futuro de naturaleza devastada, la posesión de un animal doméstico sería considerado una costumbre suntuosa y marcaría verdaderas jerarquías.
Especialmente en la novela que luego inspiraría la célebre Blade Runner, Dick muestra descarnadamente la crueldad de un Creador que empuja deliberamente a sus criaturas a tener apetitos y deseos imposibles de satisfacer.

Por otra parte, en el libro que estoy terminándome con voracidad, Houellebecq habla de la influencia sedante y benéfica de tener los humanos un animal a quien cuidar. O más bien un perro, sí, no habla de una mascota cualquiera. No dice "Un lindo y audaz gatito", dice más bien "Un perrito que menee la cola y olvide si su dueño lo pateó esta mañana"
Eso es, en esencia, un perrito doméstico. Ha renunciado a casi todas sus características de animal, es casi un niño...
No entraré en la polémica perros vs gatos, porque es un sinfín, es como discutir sobre religión o sobre política en Argentina...

Pero...vuelvo al inicio...de dónde creen que viene la expresión "gato encerrado"?
Busqué por ahí y encontré que dice:
Era habitual durante el Siglo de Oro español la utilización de bolsas para guardar el dinero hechas con piel de gato y se les llegó a llamar popularmente con tal nombre. Siendo "gatos" que encerraban riquezas desconocidas.

Y otra vez el gato!!! Por qué no hacían bolsas de conejo, de tapir, de cabra, de asno? ¡NO! Piel de gato tenía que ser!!!
Mmmm....yo creo que esto se debe a una enorme confabulación en contra de los michis. Me huele que hay gato encerrado.


Con suerte despareja, pero con terquedad y estoicismo, sigo posteando aquí pedacitos de mi espíritu. Algunas veces es complejo, porque me veo a mí misma repitiendo consejos -que no tomo-, ideas que me persiguen -sin alcanzarme- y palabras ...algunas misteriosas como talismanes, otras profundas como océanos, algunas livianas y delgadas como aleteos de libélulas...

Y , asimismo, algunas veces me tropiezo de nuevo con gente que dice las cosas de un modo que realmente se entienden y realmente causan ese impacto en quien las escucha o lee.

Por eso, y porque estuve pensando muchísimo en cómo es ese arte de encontrarse con los otros que construyen nuestro tiempo vivido, replico aquí algunos fragmentos de Cabral (no el soldado heroico, sino el cantautor... )

Es un texto que se llama "La vida es el arte del encuentro"



Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.

Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.

[....]
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.[....]
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.

[....]
El día que Cris, una maestra y compañera y por supuesto...una amiga! cumplió sus (ta y tantos) años yo le regalé este texto, porque algo hizo que nos encontrasemos en esta vida ella y yo, quizás solo para que algunas veces, en algunos momentos muy terribles de mi vida, ella pusiera su mano en mi hombro y canturreara "a brillar, mi amor"... Creo que nunca supo cuánto me ayudaba ese gesto...a seguir, a pelearla, a no aflojar...

Pienso que quizás a otras personas, no sé cuantas, no sé si apenas 4 o 5 más, les pueden "llegar" las frases y gestos que yo trato de tener con ellos.

Este es uno de ellos.


Sé que la palabra no es el hecho... es un puente para el encuentro.
Aquí está mi puente, débil o robustísimo, según soplen los vientos.
No tiene puertas.
Adelante.
Me regalaron una copia del último disco doble de Silvio, "Erase que se era".
Y entonces, con un raro egoísmo, con una inusual fruición por la soledad, esperé a que todo estuviese en calma y silencio.
Lo escuché en volumen bajísimo, un volumen casi íntimo, una vibración casi impúdica de tan cercana.
Les busqué explicaciones, las saboreé como a un bombón robado...me dejé encantar por las melodías de un tema y de otro, y de otro, y de otro más...
Maldición (va a ser un día hermoso) me vuelven a gustar las mismas expresiones hechiceras, las que pintan con acuarelas mentales las escenas en el fondo de mis ojos... por ejemplo:

No te muevas.
Quiero conservar este instante así,
tú junto a la ventana como a contraluz,
yo echado en el lecho, queriendo mirar
los ojos profundos del sol
detrás de tu cuerpo feliz
desnudo, desnudo, y ya es
el día en que voy a partir.

La sensación del calor perdido irremediablemente cuando remata con un "Lo tengo guardado en los ojos, y sé que un beso muy frío será, el beso que no me darás". Qué heladura de ausencia, el beso que no me darás... brrr... Está a la altura de los astros azules que tiritan a lo lejos en el poema 20 de Neruda.

Lo sorprendente del disco es que son todas canciones viejísimas, algunas remozadas, otras no tanto, pero todas con ese inexplicable matiz de "recién horneadas".
Podría ser Silvio delgadísimo y veinteañero, o Silvio con sus lentes de ahora, con su sereno aspecto de trovador maduro, el que dice de sí mismo "un hombre se sube sobre sus derrotas, pide la palabra momentos antes de volverse loco. No es un hombre, es un malabarista de una generación."

Qué valentía pararse sobre las propias derrotas, qué osado el tipo que pide la palabra...en un mundo donde nadie pide, donde todos toman y rapiñan. Qué insistente locura lo impulsa, a éste que quiere hablar de poetas y de amores cobardes o no, y de fusiles y de necedades, y de estrellas peregrinas y de mujeres de fuego, mujeres de nieve...

Gracias, hermano, por el regalo.
Te perdono las risotadas de la moderada y alegre borrachera, te perdono las ironías sobre mis dotes culinarias, te perdono el acicate a la acidez delirante de mi hija...te lo perdono todo, por amor a Silvio.
;-)
Buenos son los colibríes. Y, sí...es un poco kitsch el estilo.
Digamos...no es arte. Es instalación.


A B U R R O

11:33 a. m. | 6 Comments

Debe ser que ya aburre mi onda intimista.

Qué triste.

Aburro.
Hay gente por ahí que dice que repetir una palabra, una frase, una "afirmación" produce su efecto concreto y palpable.
Que lo que uno piensa y medita, se manifiesta.
Que "de lo que abunda en el corazón hablan los labios".

Yo siento mucho respeto por las palabras. No me tomo a la ligera ni los cumplidos, ni las adulaciones, ni los reproches. Me gustó, hace relativamente poco tiempo, descubrir una técnica de meditación que consiste en elegir una palabra que represente algo que debés "trabajar" en tu presente y escribirla en un lugar visible. Un lugar que mires, digamos, al despertar.

Mi jardín zen liliputiense...es allí donde escribo con una agujita, semana tras semana, mi "palabra para pensar".


Pero qué pasa: alguien descubre mi truco. Juega con mi truco, y de paso me pone a prueba (supongo) añadiendo al costado de MI palabra, una segunda que tenga relación con ella. Pero claro, el sentido se subvierte totalmente, el efecto de esta segunda palabra es quitarle protocolo a la primera...robar una sonrisa, tal vez.

Ese mismo gesto (pescar un momento de descuido, buscar una herramienta adecuada, dejar una marca identificable) me recuerda a mí misma, hace muchos -demasiados!- años atrás.

Yo solía pensar en la posibilidad de tener que abandonar la casa en la que vivía. Se me antojaban esas fantasías trágicas y sin fundamento. Que alguien vendría a ocupar mis espacios, a tirarse cara al techo en el pasillo, a acurrucarse en la misma esquinita de mis lágrimas.
Entonces, con lo que hubiera a mano (un lápiz, un clavo, una birome...) escribía una palabra. Mi nombre, a veces. Una palabra que me recordara ese momento, como por ejemplo "lluvia" o "visitas". La escribía muy, muy pequeña. Si me veían, se venía el reto.
Pero yo pensaba: la nena que venga a esta casa, se va a fijar en estos recónditos lugares.Va a encontrar estas señales, va a pensar en otra nena que se llamaba Vera, que sembraba palabras como quien siembra dátiles en el desierto.
Palabras para que piensen en mí.





No nos dimos cuenta de cuando empezó todo. Quizás fue cuando por fin dejamos de necesitar que nos "avisaran" que nos íbamos a golpear por estar jugando. No hacía falta la advertencia: nos golpeábamos y tratábamos de ocultar el dolor al tiempo que resonaba en los oídos la consabida "no se los dije?"
Quizás cuando los primeros miedos se convirtieron en realidades: te mordió por fin ese perro, te quedó la marca de la varicela, se te rompió el juguete, tuviste de nuevo esa pesadilla, te hiciste pis otra vez en la cama...viste? viste?
De ahí en adelante el enano de la autoprofecía aparecía una y otra vez. Por las suyas. Sin ayuda externa. Habíamos aprendido el fracaso como un refugio y la autocompasión como un bálsamo.

Era más simple y menos gasto energético apelar a esa sensación de "no puedo, no sirvo, que alguien lo haga por mí" Ya estaba bien moldeada la actitud. Esa predisposición aprendida y continua a reaccionar de una manera característica.
Lo trágico es que aprendemos más que todo a ejercer las actitudes irracionales:
  • Culpa: uno siente que merece ser castigado por ser responsabke de algo malo que pasó.
  • Autocompasión: uno siente lástima por mí mismo, se ve como en perspectiva formando al club de las víctimas inocentes.
  • Autoindulgencia: uno se excusa, se permite, se da licencias. Es todo parte del mismo truco, sólo que uno lo ignora.

Lo jodido de la autoprofecía de la derrota es que la tramitamos tanto, la repetimos con tanta vehemencia, la sostenemos con tantos argumentos...que acabamos por no tener otra salida que cumplirla.

Si digo y repito que soy nula para el deporte qué otra cosa esperarán de mí cuando la vida me coloque ante la circunstancia de "jugar a algo" que no sea un fracaso estrepitoso?

Si insisto en tirar abajo mis cualidades de ama de casa...cómo no quemar esa tortilla justo cuando hay invitados?

Si paseo mi miedo al abandono frente a cada ser humano que se acerca a mi vida...qué otra cosa he de prever, sino un abandono más que confirme que la profecía del desamor se cumple?



Yo decidí empezar a girar la rueda en sentido inverso:


Me va a ir bien en todo. Soy buena en lo que me propongo. Tengo los éxitos que me merezco y amo a las personas que me corresponden según sus posibilidades y talentos. Cocino decorosamente. Administro bien mis mangos, demasiado bien para ser docente en el conurbano bonaerense. Mis hijos estarán bien, están bien, son imperfectos y bellos. Yo también: imperfecta y bella, despierta y sensible.

Sí, hagan la prueba, criaturas de la angustia.

La autoprofecía se autodestruirá en los próximos 5...

(uds decidan cinco qué)

Hernidicciones

1:47 a. m. | 0 Comments

En un mail acerca de lo que uno dice, lo que cree que dice, lo que le dicen:

"Deberías intentarlo Vera, esto de hacerveraciones"

Bien.
Lo intentaré.
Qué bonita idea... Y pensar que la he usado en clases de enseñanza del procesador de textos, para hacer más divertida la hora.
Los chicos de Microsiervos publican una serie de pregunt(tont)as. Trivias, concursos, eso.
Mientras las voy leyendo acierto algunas, dudo en otras, salteo con desprecio algunas. Para que luego vea las repuestas, usan el truco del texto en blanco sobre blanco, que de tan viejito parece nuevo.
Por ejemplo:
Arrastra el mouse sobre las líneas "vacías" que hay a continuación:



"La cobardía es asunto

de los hombres, no de los amantes.

Los amores cobardes

no llegan a amores

ni a historias,

se quedan allí.

Ni el recuerdo los puede salvar

Ni el mejor orador conjugar"


Es de Silvio. Qué bonita y cierta. No me canso de esa frase.

Aplazado

11:44 p. m. | 13 Comments

Es un homenaje a mi vieja. Siempre le gustó este poema de Baldomero Fernández Moreno.
Quizás porque como "maestra de las viejas" se sentía identificada con los profesores inflexibles que reprueban al pobre Friedt. Quizás porque ella misma, en algún momento de su escolaridad sintió esas ansias qu todos hemos sentido de querer ir a jugar, en lugar de estar dando examen.
Ahí va, lo dejé completo. Fins després.

De pronto, como un breve latigazo,
mi nombre, Friedt, estalló en el aula.
Yo me puse de pie, y un poco trémulo
avancé hacia la mesa, entre las bancas.
Era el examen último del curso
y al que tenía más miedo: la gramática.
Hice girar resuelto el bolillero
Las dieciseis bolillas del programa
resonaron en él lugubremente
y un eco levantaron en mi alma.
Extraje dos: adverbio y sustantivo.
Me dieron a elegir una de ambas
y elegí la segunda. -¿Y qué es el nombre?
díjome uno y me asestó las gafas.
Sentí luego un sudor por todo el cuerpo,
se me puso la boca seca, amarga,
y comprendí, con un terror creciente
que yo del nombre no sabía nada.
Revolvía allá adentro, pero en vano,
me quedé en absoluto sin palabras.
Y empecé a ver la quinta en qué vivíamos:
el camino de arena, cierta planta,
el hermano pequeño, mi perrito,
el té con leche, el dulce de naranja,
¡qué alegría jugar a aquellas horas!
Y sonreía mientras recordaba.
-¡Pero señor -rugió una voz terrible-,
el nombre sustantivo, una pavada!-
Tirné a la realidad: sobre la mesa
los dedos de un señor tamborileaban,
cabeceaba blandamente el otro,
el tercero bebía de una taza.
Hacía gran calor. Yo tengo una
cara redonda, simple, colorada,
los ojos grises y los labios gruesos,
el pelo rubio, la sonrisa clara.
Yo quería jugar, no dar examen
darlo otro día, sí, por la mañana...
Se me nubló la vista de repente,
los profesores se me borroneaban,
adquirió el bolillero proporciones
gigantescas, fantásticas,
oí como entre sueños: Señor mío,
puede sentarse... -Y me llené de lágrimas.

Mal armada

6:01 p. m. | 5 Comments


Otra vez una frase del hombre que no me conoce:
- ¿Cómo es posible que tengas tanta claridad para exponer las cosas que te pasan y no logres enojarte cuando es necesario? ¿Podés amargarte pero no reaccionar? ¡Qué mal armada que estás!
Fue claramente una provocación. Pero no, no... tengo más incorporadas las rutinas de la buena educación de lo que a veces desearía.
Sólo que me quedé pensando posibles respuestas:
-Mal armada? más bien des-armada...
-Siempre me he llevado mal con la Armada.
-No estoy mal armada, ni siquiera estoy armada, estoy a favor de la no-violencia.
-Más mal armada será tu madre!
(a los psicólogos en el fondo les encanta que uno termine nombrando la Figura de la Madre...)

Bueno, pero como sea, me quedé pensando. Mucho. Muchísimo. Maldita introspección.

Soy cursi

1:45 a. m. | 0 Comments

Pero mirá que darme cuenta ahora, después de tanta lectura y tanta ironía, de que las frases y las situaciones más cursis me causan un estremecimiento de igual magnitud que, por ejemplo, "La Primavera" de Vivaldi o el poema "Ajedrez" de Borges...

¿Será que a cierta altura de la vida uno baja la guardia y se deja ganar más por el afecto que por la geométrica racionalidad? ¿Será que empezamos a preferir las gentes que nos cuidan y tienen esos gestos de empatía con nosotros a aquellos que nos fascinan como encantadores de serpientes?

Yo que siempre deploré de las cadenas de mails, ahora a veces me fijo, con cierta condescendencia, en el contenido de esos mensajes que circulan reiterados hasta la náusea por la red... y algunos me gustan. Y algunos me emocionan. Y algunos me dejan pensando, aun esos que son largas enumeraciones acerca de la amistad, la alegría, los hijos, los padres.

Hoy recibí un pps ilustrado con Mafaldas, que hablaba sobre lo que una mujer debe saber, debe tener, debe esperar. Y sí: soy cursi, muy cursi, requetecontracursi.

Reaccionar

9:30 p. m. | 1 Comments

Alguien que me quiere me dice con toda sensatez que no tenga miedo de pegar un par de gritos. Que me enoje de una vez con lo que merece una puteada, en vez de replegarme al campo de las tristezas. Eso: que pruebe a enojarme. No sé, me resisto, soy autocompasiva, me creo buena...

Alguien que no me conoce me dijo algo parecido, pero de otra manera. Estábamos sentados conversando y él había abierto una ventana para ahuyentar no sé qué olores. Yo me moría de frío pero, estoica y obediente, estuve tolerándolo todo el tiempo. En un momento pregunté si podía entornar la ventana abierta, agregando como justificación "soy muy friolenta".
"Por supuesto". No sólo la entornó, la cerró por completo. Hizo un silencio incómodo.
Agregó: "Pero uno no debe aguantarse lo que no le gusta"

Caramba, sumo (o ligo, o voy uniendo pedacitos) y me da la rara sensación de que estoy en los umbrales de un -nuevo- cambio necesario. Le hablo a la parte de VeRa que me escucha y razona; en el soliloquio reaparecen fantasmas y seguridades, reaparecen las cosas que creo haber aprendido, mostrando el brillo de su poco uso, llamando la atención, prestándose a aparecer...

Bueno, basta de aguantar sin ganas. Basta de moderarse tanto. Basta de temer que el otro se enoje, se vaya, se aburra. No se puede complacer al mundo entero, che.

Llegó la hora de reaccionar.
Mi alma se horroriza y se sorprende. "No nos une el amor, sino el espanto" decía don Jorge Luis.
Siempre hubo guerras y siempre crueldades en ellas. Siempre hubo abusos y rapiña porque es esa la idea de "hacer la guerra". Siempre hubo ejércitos y grupos enfrentados dañándose mutuamente, con brutalidad o con sofisticación.
Anoche hablamos con mis hijos sobre la guerra. Hubiese deseado no haberles dicho nada.
Hubiese deseado no haber leído las noticias sobre la condena al "Turco Julián". Ignorar el cinismo de las organizaciones que comercian con las reconstrucciones, que negocian sobre números de niños muertos, que calculan "a grosso modo". Total... en el balance del dinero las vidas son ceros más, ceros menos. Me niego, me niego, me niego, ciega y torpemente a creer que no hay otra salida.

Ayer Gaby, una profe que se ríe con los ojos y que sabe que la vida florece en las rendijas más insólitas, me dijo que esto no es humano. Es otra cosa, no lo sé, algo innombrable y oscuro.
Pero la guerra, cualquier guerra, cualquier cosa que se llame guerra...nunca será humana.
Lo escribo en letra chiquita, no se merecen más espacio... no son humanos.
numerarse tras un trapo de coloresYa no tengo palabras propias contra el horror. No estamos de un lado, ni del otro: estamos dentro de ese horror que se llama a sí mismo "humanidad".
¿Alguna vez habrá de terminar...?


Uso las palabras de una canción de Victor Heredia :

Ciegas banderas

Ciertos hombres para distinguirse
fabricaron sus escudos y blasones
cual si fuera un loco signo de la vida
numerarse tras un trapo de colores
numerarse tras un trapo de colores
Yo camino por las calles de este mundo
soy uno solo entre otros cientos de millones
que en sus frentes solo llevan corazones
por escudo solo tienen la paciencia
y la pura claridad de sus conciencias

Amo el sol,amo la mar,amo la vida
y no conozco otra bandera mas hermosa
que dormirse lentamente entre la bella
mansedumbre de la noche y sus estrellas numerarse tras un trapo de colores

Hay banderas que son simbolos de muerte
desplegadas contra un cielo de inocentes
como aguilas de pronto alzan su vuelo
sobre el tierno corazon de nuestras gente

Ya no quiero mas banderas en mi mundo
que se enfrenten como gallos en la arena
quiero un solo corazon como una hoguera
que ilumine una bellisima bandera
que unifique para siempre nuestra casa.

Amo el sol, amo la mar, amo la vida
y no conozco otra bandera mas hermosa
que dormirse lentamente entre la bella
mansedumbre de la noche y sus estrellas

Bull shit

5:58 p. m. | 0 Comments

Resulta que ahora para tener un blog TAMBIEN hay que apegarse a ciertas reglas.

Que no avises que tenés un blog si no hay mas de 50 entradas.
Que no te precies de escribir un blog si no entran más de tantas personas por día a comentar.
Que escribas emocionalmente y hagas sentir valorado a tu visitante.
Que uses palabras cortas y linkees hacia otros blogs "conocidos"
Que te toca "fidelizar" a tus lectores cautivándolos, interesándolos, provocándoles deseos de volver...

Sí, claro. A quién no le gusta sentir que lo que escribe gusta, causa sensaciones agradables?
Todos los que nos exponemos es porque en algún punto creemos que estamos ofreciendo o mostrando algo que a los demás les parecerá...lindo. No sé si sorprendente, cautivante, atrapante...

Bueno, no lo sé. En mi caso este blog representa la oportunidad de reencontrarme con el gusto por escribir, y sin la obligación de hacerlo de tal o cual manera o con tal o cual periodicidad. (Me aburro rapidamente de los reglamentos...)

Ahora... estas "normativas del buen blog" me parece que les cuadran bien a los que necesitan que les confirmen su existencia. Esa manía por los contadores de visitas y por el handicap... esa angustia existencial por obtener más adhesión, más firmas, más marquitas en la barra...

Definitivamente no es lo que ando buscando.
No es que no importe lo que opinan de mí: me importa sobremanera. Pero aquí...aquí...sentada en mi pc... qué estupida coraza de superficialidad sería lo suficientemente gruesa como para opacar la luz del gozo simple de hacer lo que me da la gana...?
Hernis baby?
Por ahora no podemos más que soñar.

Es tan pequeño el espacio que necesita para construirse el mundo, que si no fuera porque "mueve montañas" pasaría totalmente inadvertido.

Si ojos verdes o castaños, si la nariz de Isa o la frente de Hernán, si amante del movimiento o la quietud... nada sabemos.

Pero...ah! qué estruendosa sinfonía en el corazón! Qué agitación en las palabras, qué chisporroteo de gozo al leer el mensajito que confirmaba la felicidad... Qué movimiento de las energías... qué alquimia poderosa transmutando los rostros, los tonos de la voz, las carcajadas.

Aquí viene en camino... tan chiquita su vida, tan breve, tan impecable redondez diminuta... que si no fuera a provocar un desastre geográfico de pelos, probaría a mandar a una montaña que se moviese de su sitio. semillas de mostaza

Hoy tengo una fe radiante.

Y es así de chiquita, así: como una sola semilla de mostaza.

“Suelten las amarras de las viejas categorías de lo negativo (la ley, él límite, la castración, la falta, la carencia) que el pensamiento occidental ha sacralizado durante tanto tiempo en tanto que formas de poder y modos de acceso a la realidad.
Prefieran lo que es positivo y múltiple, la diferencia a la uniformidad, los grupos a las unidades, las articulaciones móviles a los sistemas.
Consideren que lo que es productivo no es sedentario, sino nómada….”

(Casi) Nada más. Lo ha dicho todo Monsieur Foucault. Y eso que no es santo de mi devoción. Pero -caray!- este tipo dice lo que yo imaginaba. Me ganó de mano, por varios años, es un Salieri inocente y complotado con la maldita linealidad del tiempo.
Mili me ataka
Somos despiadados con los que decimos amar.
A quienes conocemos menos, podemos lastimar menos.
Podemos decirles palabras en general, globales, universales. Insultos clásicos, críticas clásicas.
Se les olvidan al dar vuelta la esquina.

En cambio en aquellos que conocemos bien, sabemos dónde golpear.
Somos, lo repito, despiadados y precisos: Ese recuerdo que avergüenza. Esa carencia poco asumida. El monstruo de sus pesadillas. El defecto inconfesable.

Mi prima Vainilla (Skay) y yo opinamos que este asunto es una mera distribución de inequidades que deja al descubierto el esqueleto ácido y corroído de las envidias. Te tiran con artillería pesada...
Y por qué?
Por envidia malsana

Y quiénes?
Los que declaran que te quieren tanto y se preocupan tanto por tu futuro, por tu estabilidad emocional, por tu contrato de trabajo, por las condiciones de tus arruguitas y por el modo en que respondés las preguntas a tus hijos...
Los que exponen alguna de tus intimidades en una reunión de amigos y se disculpan ante el grupo, pero no ante vos...
Los que dicen "te lo digo por tu bien" y esbozan una media sonrisa...
Los que opinan con crueldad y suavizan el golpe con un "lo que pasa es que yo te digo las cosas como son"...
los que te juzgan sin compasión...
los que te juzgan sin justicia...
los que te juzgan...

Y... ¿Qué se hace cuando se detecta la maniobra? Yo no tengo brújulas en el corazón, así que en general no hago nada contundente.

Ayer me dieron unas ideas. Las tengo que ordenar, porque estaban bien. Las tengo que pulir, para que encajen un poco mejor con mi estilo...
Denme un día más.
Será que tengo algo de tiempo libre...serán esas mañanas en las que madrugar no es obligación y esas trasnoches en que quedarme viendo Animal Planet con Pato hasta las 2 am es un derecho indiscutible.... será que anduve extrañando un poco y haciendole zurcidos a mis emociones en busca de sosiego... que dediqué parte de estos dos últimos días a buscar y rescatar data sobre Blade Runner, la peli basada en la novela de Phillip Dick.

Los que recuerdan la peli, saben de qué hablo. Si les interesa la memoria, pueden hace clic aquí.

El caso es que, como me causan hechizo ciertas expresiones, me detuve aquí:
Replicante
"Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir."

Esta frase, cargada de nostalgia, y dolor, y belleza, la pronuncia el replicante finalmente enfrentado a su destino de ser "retirado" del mundo. Es de una ternura y una contundencia que espeluzna.

Blade Runner nos enfrenta a cuestiones evocativas, "buenas para pensar". Dispara por algun motivo que sigo desconociendo, mi interés en sentarme a debatir sobre la vida, la cualidad de lo humano, lo original y lo copiado, la libertad, la memoria...

Me gusta chequear si las cosas que me provocan, provocan asimismo a los demás. Pregunto, husmeo, busco, recopilo. "Me documento" dirían los archivólogos. Lanzo al aire frases que se relacionan con la pelicula, o con la novela.

-¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
- No, no sueñan. Las cuentan para dormirse.

(Esa fue Chechn. Nunca tiene la guardia baja. Es mi hija. Qué placer reconocerla en esos rasgos. Después de todo no es tan malo ser replicantes)

Pares

11:53 p. m. | 2 Comments

¿Que sería de Caín sin Abel?
¿De la noche sin el día, del frío sin el calor?

Todas las parejas se necesitan o se definen mutuamente.
AMAR →←ODIAR
RECUERDO →←OLVIDO
TRAICION →←LEALTAD
MATERIAL→← ESPIRITUAL
DAR →←RECIBIR
NECESITAR →← SER NECESARIO
EMPATÍA →← DESPRECIO
BULLICIO →←SILENCIO


Hay elementos que no tienen su contrario... Qué gran problema para la cultura de la dicotomía, eh? Creo que es por ello que, ante un elemento disruptivo y molestón, la cultura genera alguna clase de aislamiento, alguna clase de mentira o de simulación.
Parece que no está bien visto andar impar por los devenires.
(y eso que en general las sociedades se rigen por al axioma: "el término medio es el mejor")
Entonces, para poder meter a cada ítem en una cajita con sus correspondientes acepciones, sinónimos y antónimos hechos y derechos, se disculpan equívocos, se cometen torpezas.

¿Un bebé es "lo contrario" de un anciano? (pobres de ambos términos de la comparación... no estoy en un día para humor ácido, pero se me ocurren un par de comentarios lacerantes...)

Y claro: vivir ↔ morir. El viejo truco.
Pero....vamos a los pares opuestos en un sentido estricto...la operación inversa de morir es la de nacer, no la de vivir.

Vivir (así me lo acaba de explicar mi hija....de nuevo ella...shit!) vivir es una cualidad de las criaturas.

Y NADA se opone a esa fabulosa, sabrosa, irrepetible condición que estamos compartiendo, aquí, ahora, mientras vos lees esto -o mientras yo lo escribo- para nuestro deleite y nuestra perplejidad.
No recuerdo dónde (mi esquizolectura va en aumento flagrante) pero recuerdo que leí algo acerca del manejo del tiempo en las diferentes clases sociales...los de clases más altas se quejan de su escaso tiempo, y por eso despilfarran el tiempo de sus congéneres que están en desventaja.
A los pobres les sobra el tiempo, pueden esperar, pueden disponer de un día entero para hacer cola, pueden pasarse la noche en la sala de guardia de un hospital... El capital abundante del pobre es el tiempo.

Pero a mí me parece que es algo más vital lo que sucede. Un tipo "ocupadisimo" que se queja de su poco tiempo libre...qué hace cuando tiene tiempo al fin? Normalmente se atosiga en otra frecuencia... corre para divertirse. Mmmm...

Pues... hoy se celebra aquí (con bombos y platillos) el día del Amigo. Como las musas están de vacaciones con mi mente, y para no escribir folletines dignos de la espalda de un colectivero de la línea 165... cito al viejo y querido "Profeta" de Khalil Gibrán
(una versión argentinizada, perdones Maestro...)

"... hacé que lo mejor de vos sea para tu amigo.
Si él ha de conocer la bajante de tu marea, que conozca también su creciente.
Porque ¿qué amigo es el que buscas para matar las horas?
Buscalo siempre para vivir las horas.
Porque él está para llenar tu necesidad, no tu vacío.
Y en la dulzura de la amistad, dejá que haya risas y placeres compartidos.
Porque en el rocío de las cosas pequeñas el corazón encuentra su mañana y se refresca."


A mis amigos, todos, todos, cada uno en su parte y su medida, cada uno en su tiempo y su dulzor o acidez compartida, feliz día, feliz vida, felices horas para vivir.
Escribo por placer.
Mi blog dice "Libre de publicidad" y así es como me gusta.
No cuento las visitas, no atrapo a nadie, no me preocupo si comentan o no (bueno, bah, sí me importan ciertos comentarios, pero esos los obtengo aunque no queden huellas escritas)

Pero MiniD ha notado (y lo describe amargamente) como la blogósfera mutó drásticamente en un tiempo muy corto. Cómo ha sido de breve la primavera de los usuarios inexpertos que opinaban y exponían sus gustos y preferencias, sus consejos y pedidos, sin pudores y sin esperar nada a cambio, multiplicados en la diversidad de blogs personales y autosostenidos.

Es lindo el blog de MiniD. Yo recién me desayuno de que es un grosso....(siempre tarde, sobre todo en domingo)

Humanizarse

8:48 p. m. | 0 Comments

Antes que yo, lo han dicho cientos de miles.
Me consuela pensar que otros -tan sabios- tardaron también en
Atar estos cabos para llegar a la misma conclusión.
República del Sentir...País del Alma...
Sé que es allí donde vivo más de la mitad de mi tiempo
En esos océanos de amores, tedios, pasiones, sacudones del espíritu.
Marcando con puntos de luz
Una línea finita como hebra de seda
Cuyo límite dice "somos humanos" o "no lo somos"
Hay que aprender esa lección, a eso vinimos
O lo hacemos así, o nada valdrá la pena.


(Sé que suena tan cursi... tan remanido...tan trillado... Sé que parece refrito de la NewAge... a pesar de ello -y tal vez por causa de ello- aprendí que lo mas brutalmente simple es lo que más nos cuesta hacer. Lo que hay que hacer para volverse humanos)
Es uno de esos días
en los que una mamá quiere
hacer magia para que su niño
se sienta -de nuevo- feliz.

Dicen por ahi que uniendo las letras de la palabra mágica "ABRACADABRA" los gnósticos creían poder curar enfermedades. Las letras se escribían en un pergamino virgen con forma de letra griega delta de la siguiente forma:

A B R A C A D A B R A
A B R A C A D A B R
A B R A C A D A B
A B R A C A D A
A B R A C A D
A B R A C A
A B R A C
A B R A
A B R
A B
A

Después, el pergamino se doblaba y se colgaba con una cuerda de lino al enfermo.
La letra A representa la unidad del primer principio, el agente intelectual y el activo.
La A unida con la B representa la fecundación del binario por la unidad.
La R es el signo del ternario que representa la fusión que resulta de la unión de los 2 principios. El número 11, el total de las letras de abracadabra, agrega la unidad del iniciado al denario de Pitágoras. El número 66, el total de letras del triángulo.
El número 12, que cabalístiacamente es el cuadrado del ternario y la cuadratura mística del círculo.
Una contundente y simple narración de Galeano, recupera también esa palabra. Mírenla aquí.
~*~
Hasta el "abracadabra" iba todo bien. Se empezó a poner demoníaco cuando apareció la pata de cabra...




Recuerdo que cuando era (más) pequeño, mi hijo Pato nos deleitaba cantando en media lengua la canción de la Brujita Tapita. En una parte, justamente cuando la mini hechicera recitaba el conjuro, Pato alteraba levemente el orden de las sílabas y decía: "abra las patas! cabra! las patas!" (lo cual era, a todas luces, más lógico a su entendimiento que eso de "abracadabra, pata de cabra")
Lástima que en cuanto se dio cuenta de la gracia que nos causaba, se cuidó muy bien de no repetirlo. Somos groseramente indiscretos con nuestros propios peques...
Y no sólo cuando son graciosos. Tenemos tanto que aprender...
~*~
En esos mismos años, meses más, meses menos, Silvio escribió una canción llamada también Abracadabra. Cuenta, a propósito del tema: "Hace unos meses vinieron a casa unos amigos y me alertaron sobre todo tipo de hechizos siniestros que amenazaban cada rincón de mi existencia. Ante tal peligro no tuve otro recurso que elaborar este sortilegio de resguardo"
En esa canción decía , compasivamente:

"Abracadabra, curandera mi palabra.
Todo mal pone bien
sana del odio y vacuna también.
Abracadabra,siga la pata en su cabra,
girasol, alhelí,la mariposa besó al colibrí."


Yo digo que ante el peligro de la angustia y el desasosiego que se cierne sobre mi reflexivo Patricio, no me queda más recurso que mi palabra. Mi palabra dicha con todos los lenguajes que compartimos, desde el más vulgar hasta el más etéreo, inaccesible, silencioso.
Que voy a confiar en que sea curandera mi palabra.
Que no hay necesidad de sacarle ninguna pata a ningún animalito inocente.
Que toda la magia se reduce al deseo de paz y bien para aquellos que amamos.

Vamos mi Patito, arriba.
ABRACADABRA, SIGA LA PATA EN SU CABRA!

Musas

4:00 p. m. | 1 Comments


Las musas no pasan de mí: es que no tengo tiempo para escribir lo que me inspiran.
Necesito vacaciones urgentemente.
Este señor que parece que se llama Julián Beever. Hace dibujos con tiza en la calle. Arte callejero. Arte efímero.
Pero le pone tanta garra al tema de que cause esa sensación de tridimensión que logra efectos casi oníricos. Focas que surgen de las veredas, mundos esféricos en mitad de la calle, saltos al vacío...
Hay gente que tiene talento para la sorpresa.
"Yo voy al jardín porque me gusta dibujar cosas lindas"
"Cosas lindas como cuales?"
"Y...un sol...una nena con cejas...cosas así"

Y una que se depila, creyendo que así sí estará linda por fin.

En homenaje
al Comandante Torta Frita
~
"Vos querés que te diga quién es ese tal "Birra"? Te lo digo: es un pelotudo que se cree sabio porque se aprendió cuatro libros de un mismo autor. ¿Te parece que podemos continuar nuestra charla sin el fantasma de un pelotudo en el medio?"
Y así, con estas breves y sentidas palabras, el Comandante que nunca se arredra ante el peligro, el colega, el caballero que no se psicoanaliza porque toma vino tinto y tiene amigos, dio por finalizada la era Birra.
No, definitivamente no se puede avanzar si sobre la espalda cargás el peso -por más volátil que sea- de un fantasma que atormenta con sus grandilocuencias y su falsa modestia.
Reconozco que el estilo poco académico de dar por cerrada la discusión me tomó un poco de sorpresa. Ahora, hoy, mediando unos meses de tan sofisticado conjuro, puedo reirme y tomarmelo en solfa.
El autor de la delicia, igualmente, ahora abona la historia con más y más detalles, confirmando que la memoria es una increíble máquina de producirnos pasado.
Uno de los detalles fue, justamente, el título de este post. Él lo sindicó como un buen título para una película.
Bueno, pero a tanto no me atrevo.
.
.
.
Disculpas, los que encuentran este artículo un tanto críptico.

Escindida

8:00 p. m. | 0 Comments

Sí, así me siento en ocasiones.
Como una quimérica copia de mí misma. Escindida en dos personas que no son del todo opuestas y no son del todo complementarias.
Y algunas veces en más de dos.

Me miro en el reflejo de mis deseos, veo un sinfín de oportunidades, veo futuro, veo promesas inconclusas, veo las cosas que aún me faltan materializar desfilar en alegre batucada, saludándome con sus manecitas multicolores, diciéndome "nos vemos pronto, eh!"
Me miro en las ventanas del colectivo y en las vidrieras de los negocios cuando paso caminando y digo: bueno, va mas o menos bien la cosa.
Y la "cosa" es la vida, el momento, el presente, lo cotidiano, la respuesta de los otros, el día a día, el trabajo, la casa, los dedos en el teclado...

Pero así también, como quien levanta la vista y sorprende su propia imagen en un un espejo inesperado, de golpe veo otra cara: cansada, demacrada o con sueño, signada por un rictus amargo, golpeada con el latigazo de la angustia, contraída por algún dolor del alma. Esos dolores no se esconden con ningún maquillaje, se las arreglan para aparecer aún a través de las sonrisas mas preciosamente pulidas.

A veces soy una niña que se ríe. Que se ríe y la pasa mejor, que se ríe con todo el mundo y genera ese aire fresco alrededor. Me estimo tanto a mí misma en esos momentos, que temo por la desmesura de mi ego.
A veces soy seria y callada, detallista, molesta, aburridora.
A veces soy la que lee a ignotos filósofos que despuntan el vicio en ocultos weblogs.
A veces, la que no puede opinar de televisión porque tozudamente se niega a (re)incorporarla en el menú del día.
A veces la que mete las narices en la Historia para degustarla, para entenderla mejor, para plantarse delante (o en medio, o detrás) de algunos discursos grandilocuentes.
A veces la que prefiere ver X-Men3 en el cine (pero sobre todo, por la compañía)

La ardilla edu y yo
A mí me gusta que me expliquen sobre genética vacuna, y me gusta hacer un collage con polenta, pelusitas y yerba.

Me gusta ser simple, pero no me sale.
Me gusta ser compleja.

Pero tampoco me sale.
Gracias, Liniers:
por la simpleza, por la ternura,
por recordarnos que las mejores soluciones
son las que tenemos más a mano.
Que los abracen a todos los que sienten que se están por caer.
Que los asalten las ideas más poderosas para cambiar sus vidas
y que esas ideas sean las mismas trilladas y remanidas
de toda la vieja humanidad, pero que les parezcan originales y limpias.
Que haya música por todos lados.
Que salga el sol y te tueste las pestañas.
Que Liniers siga dibujando bonito.
Llueve, hace frío. "No salgan que se van a enfermar" decía sin éxito la abuela Nené.

Esa vez llovió mucho, los baldes del patio estaban llenos hasta los bordes con ese líquido milagroso con el que había que lavarse el cabello para que te quede más suave.

Mi pelo en ese entonces era lacio y no necesitaba ningún agregado para ser suave, pero igual, así se procedía, nos lavábamos el pelo con agua de lluvia. "Ahora sí, quedó precioso" sentenciaban los mayores, ellos eran los que sabían sobre efectos químicos y había que creerles.

Pocas cosas me causan ese efecto instantáneo de melancolía como la imagen de la lluvia a través de un vidrio (eso, y los molinos de viento, vaya a saber por qué, no quiero arriesgarme a una cura hipnótica para averiguarlo, pero bueno, veo los molinos de viento, en especial al atardecer, y me lleno de una súbita angustia sin motivo).

Ha llovido en estos días, días grises y destemplados, días de no poder salir a jugar, días de mirar a través de las ventanas, tosiendo o frotándose las manos para entrar en calor...

Andan las bacterias dándose festines con nuestras amígdalas, los vendedores de jarabes sonríen de oreja a oreja, los pediatras se quejan de que tantos niños se enfermen justo el fin de semana largo...

Quiero salir a buscar los baldes del milagro, a sacudir las ramas del laurel para que vuelva a llover sobre nuestras cabezas, a buscar telarañas con gotas de agua increíblemente sostenidas...

No salgo porque la abuela Nené no me dio permiso, y si después me resfrío voy a tener que tomar la taza de leche caliente con miel a la noche, y yo a la noche la verdad... ya me acostumbré a un cafecito.

Creo que crecí.

Qué ves

1:12 a. m. | 2 Comments


Qué ves
cuando
me ves...?


Mi hija, los amigos y amigas de mi hija, mis alumnos, montones de adolescentes que conozco o intuyo, visitan alocadamente los espacios donde se exponen a sí mismos sin el más mínimo pudor: sus fotologs.
En ellos la palabra está destrozada en minúsculas unidades que ellos comprenden o hacen que comprenden. La ortografía ha muerto para espanto de sus muchos profesores de lengua.
Algunos escriben "mal a propósito". Otros directamente agarran las pocas palabras que repiten y repiten y repiten y las pegotean aquí y allá, variando las V por B, las S por Z o C.
Total, mañana será otro post, el de ayer casi deja de existir, el tiempo es fugaz y fluido, es fragmentado y veloz, aparecen y desaparecen los nombres, los apodos, las camarillas, los amores, los odios, los recuerdos...

Los que quieran entender cómo los chicos se enganchan con las tecnologías no deberían estudiar tantos libros ni leer tanto a Deleuze. Deberían abandonar un poco la retórica de los filósofos post modernos. Son adictivos para ciertos adultos, lo sé, me incluyo: me siento estúpidamente fascinada por un franchute que me cuenta en términos "socialmente científicos" cómo la sociedad se desintegra y se descascara del viejo molde y cómo quiere ser algo que nadie sabe qué podrá resultar.

Pero, digo... no para dejar la lectura. No para dejar de pensar y metamorfosearse en un sujeto de las palabras rotas. No para abandonar el placer de las letras y zambullirse en las imágenes digitales.

Sí para comprender el fenómeno. Sobre todo los que nos relacionamos con pibes por nuestro trabajo. Profesores, preceptores, dires, entrenadores, enseñantes varios: MIREN y ESCUCHEN a los adolescentes. Mírenlos con amor y paciencia, no con susto y tolerancia. Mírenlos con respeto y con rigor, nada genera mas desprecio en un joven que sentir que el adulto no siente respeto por lo que él o ella piensa. Tampoco hay que creer que por usar algunos de sus modismos o codearnos con ellos ganaremos su lealtad. No nos engañemos: las nuevas generaciones sólo se pertenecen a sí mismas.

Creo que esto lo ha dicho más profundo y bonito Khalil Gibrán, hace siglos.
Pues bien, los mayas tenían razón: el tiempo es cíclico...

Y bueno, pues, heme aquí, entrando tímidamente en el fotolog de Chechn cada tanto, a ver de qué va la cosa, pasando un poco por otros, donde chicos y chicas parecidos a ella dicen los suyo, abren sus corazones, mienten seguridades, reiteran, reiteran, día a día se dicen con descaro "te amo", se insultan con la agresividad cariñosa de los amigos, se burlan de sí mismos, se construyen, se inventan su espacio en el mundo...

Y no hace falta decir nada serio. Basta con el consabido "sólo pasaba por aquí"


ps: dedicado a todos los fotologueros. Siga, siga...
Bueno: eso. Que le digo a Edu que me causa gracia y espanto la web de yonki.com y me sale diciendo que por qué no entro en TAL y TAL y TAL otra que son muchisimo mas bizarras.
Que le cuento a Gus ese truco de las fotos (vean dos posteos mas abajo) y dice "si, qué bueno, lo tengo visto, jeje"
Páginas con fotos insólitas, blogs que descubren la pólvora, foros que aburren hasta la náusea: todo cabe en la misma pantalla y casi en simultáneo.


Y bueno, si ya TODOS lo conocen, qué mas da. Está buenísimo y me dio tanta curiosidad que entré a ver el código. Sorprendentemente el código con que está hecho es "entendible" y me recordó muchísimo unos juegos que armaba yo con palabras y frases para diversion de mis alumnos, y para animarlos a usar las palabras como juguetes. Me recordó mis adorables programas modulares en LOGO.

Bueno, esto genera un resumen de un libro "inventado", y el autor del blog asegura que de alli podran surgir cientos de ideas para escribir novelas estúpidas como las de Dan Brown. Jajaja...!

Por favor, vayan y hagan la prueba varias veces. A veces los resultados son absolutamente chistosos. Clic aquí, pasen y lean.
Esto es un rap sin musica (ponganle la que deseen).
Es un videoclip sin movimiento (elijan, dancen)
Son frases, pedazos de canciones, de poemas, de polifonías que se reúnen en mi cabeza como en aquelarre. Hablan sobre el sentir y el dejarse apoderar por las emociones, hablan sobre algo que me pasa sin que pueda hacer (casi) nada al respecto:





Si tu signo es arder, árdelo todo:

tu camisa, tu patio, tu salud.
*:.~.:.~.:*Arde, arde... con qué violencia
*:.~.:.~.:**:.~.:.~.:*Arde, arde, tu maldito corazón.---
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente
*:.~.:.~.:*Arde, arde, con qué violencia...
Vivir atormentado de sentido,
creo que esta, sí, es la parte mas pesada.
No hay mayor pesadumbre que la vida consciente.
*:.~.:.~.:*Arde, arde, con qué violencia...
Mejor arder, mejor arder,
mejor arder que diluírse en la nada.
Porque somos eso:
un montón de gente, un mar de fueguitos.
Hay gente que cuando arde, llena el aire de chispas.
Mejor arder, mejor sentir,
dejar que el sentimiento se haga dueño.
Y cultivar la fuerza del espíritu
porque en medio de toda aridez y desengaño,
el amor es perenne como la hierba.
Mejor ser ese fuego que arde la vida con tantas ganas
que no se puede mirarlo sin parpadear,
y quien se acerca, se enciende.

*:.~.:.~.:*Arde, arde...
*:.~.:.~.:**:.~.:.~.:*tu bendito corazón.

A nuestros hijos

11:06 p. m. | 6 Comments

Así lo dice Goytisolo:
Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.

Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.

Se lo dice a su hija Julia. Bellas palabras que vienen de "la otra generación", que vienen como advertencias o consejos y caen sobre las mentes de nuestros críos como una tenue llovizna, como una bruma de intenciones, nada más...
Miramos crecer a nuestros hijos con cierto orgullo narcisista, puesto que ellos son de algun modo nuestra mejor obra, una obra viviente y cautivante, ese carrusel de preguntas que atormentan y causan alivio.
Los miramos tomar decisiones equivocadas y metemos cuchara, a pesar de habernos prometido, allá en la lejana adolescencia, que nunca interferiríamos con los deseos de nuestras criaturas. Les decimos qué deberían ser y cómo se espera que respondan a la vida, a ese torrente alocado que bulle y se nos mete entre los dedos, que desvía su curso a cada instante, para el descrédito y la obsolescencia de nuestras imposibles recomendaciones.
Nos regocija y nos lastima ver cómo crecen rápido, cómo mutan y se vuelven irreconocibles, como abandonan los espacios tibios y conocidos para aventurarse ¡ay! un poco más allá.
Nos enseñan cosas que jamás hubiéramos imaginado aprender de ellos.
Hacen que nuestras vidas tengan sentido.
Tocan su propia música (su canción entre nuestras canciones), pero marcan el ritmo que les hemos cantado, allá, hace tanto, cuando eran nuestros bebés indefensos y tiernos.
Después de autocastigarme escuchando con lágrimas en los ojos todos los temas melanco posibles... hasta los más irreproducibles y abyectos (y emocionarme IGUAL! dios!)
Después de andar destilando aquí y allá el Licor de la Pena Difusa...
Después de la lamentación (Job tiene poco que envidiarme, en determinados momentos) ...
Después de la breve noche del sollozo...

...esta mañana no sale el sol.
...no se me revela una verdad que anduve buscando.
...no reaparece un antiguo afecto, ni siquiera metamorfoseado en otro sentimiento.
...no me levanto con un ánimo de perlas y sonriente.

PERO!

...Suceden tres o cuatro nimios detalles que atraen mi atención sobre otras personas y sobre las circunstancias que están atravesando.
Recibo tres mensajes, de distintas esquinas, los tres dicen que me consideran, que me esperan, que han resuelto algo teniendome en cuenta. Alguien acomoda mis horarios y consigue que no pierda una oportunidad de trabajo. Alguien buscó en su placard el saquito que va perfecto con algo que debo usar. Alguien dice a otros que me llamen a mí para solucionar un asunto necesario y urgente, con la total confianza de que lo resolveré.

Bueno, de qué me quejo.

El Universo debe estar funcionando como Dios manda. Quizás Dios no manda nada...y el Universo toma sus propias decisiones y modula una que otra mutación, apelando a la bonita figura del efecto mariposa.
El chiste es poder estar atenta y percibirlo. O apenas sospecharlo.
El chiste es, además, tener el corazón dispuesto para el agradecimiento, así como de rápido se dispone para meterse en la piel del "pobre de mí".

En fin...dicen que de esto se trata la rueda del Karma.
Hay que girar con ella en vez de resistir la excentricidad.

Duele

11:31 p. m. | 2 Comments

Yo, que creo que puedo con todo.
Masoquista, que se pone los temas mas terribles de la trova cubana, no sé, para que duela más o para que duela con una poesía de alto vuelo.

No aprendí nada, después de todo.

O casi nada.

Decía Gibrán que los árboles eran los poemas que la tierra escribía sobre el cielo. Pero ¡claro! somos tan necios que los abatimos, para transformarlos en papel... Usamos luego ese papel para consignar en él que sentimos un horrendo vacío por las salvajadas de la vida civilizada y desearíamos retornar a la Naturaleza.
Según Samuel Beckett , el paradigmático "Pienso, luego existo" de René Descartes no era tal.
En una de sus obras aparece un atormentado Descartes proclamando que no se trata de "pensar" sino de "engañarse"
Y qué mejor para engañarse que enmadejarse infinitamente en el universo de las palabras?

"hay que intentarlo de prisa, con las palabras que quedan, ¿intentar qué?, lo ignoro, no importa, nunca lo supe, intentar que ellas me conduzcan a mi historia, las palabras que restan..., hay que decir palabras, mientras las haya, hay que decirlas, hasta que me encuentren, hasta que me digan, extraño castigo, extraña falta, hay que seguir ."


Fallor, ergo sum.
Me engaño, luego existo.
mas que palabras
Algunas personas jamás usan en sus diálogos cotidianos más que palabras de una, dos, como máximo TRES sílabas.
Yo conozco muchísimas expresiones y conceptos que se valen de palabras compuestas y amalgamadas, o palabras que se vuelven descriptivas simplemente debido a su longitud.
Digo, por ejemplo, en una charla entre colegas, que tal conducta en un niño es ni mas ni menos que una manifestación de la disposición perversa polimórfica...
Chequeo las cejas de mis interlocutores y veo que todas se arquean en notable e inocultable signo de pregunta, aunque sus bocas se esfuerzan en no preguntar.

Bueno: he aquí mi diminuto truco para aparentar erudición. Sé una notable cantidad de palabras de 3 sílabas o mas, y las uso a discreción y donde y como me place.

Con Juan (un niño atrapado en el cuerpo de un señor que dice ser abuelo) ideamos una prueba para saber si un disertante en un congreso de educación pasa la vara de las palabras complejas. Contamos cuántos minutos tarda en pronunciar "epistemología" o cualquiera de sus derivadas.
En cuanto lo hace, nos miramos con pueril felicidad, nos hacemos señas de pulgares levantados, nos recordamos mutuamente el pago de alguna apuesta de bajo calibre.

Debo ser una especie de fenómeno de las palabras. Una wordfreak, para nombrarlo con un equivalente inventado del término.
Pueden reconocerme en el gusto sabroso y recargado por las estructuras de varias sílabas.

Escuché o leí por algun lado que la repetición de mantras (conjuntos de sílabas en general, que se cantan una y otra vez) provoca una mejoría importante en la vida cotidiana, que es consecuencia de la serenidad que invade la mente cuando dejamos que las vibraciones de esas palabras hagan su trabajo.

Un mantra para limpiar el mal karma consta de 100 (cien!) sílabas en determinado orden. Estuve tratando de memorizarlas, pero no, no hay caso.
Una pena.
Hace muchos siglos ya, el sabio Lao Tsé (autor del libro del Tao) escribió estas
Consignas para una enseñanza exitosa:

Vayamos donde está la gente.
Aprendamos de ella.
Mostrémosle nuestro amor.
Partamos de lo que ya saben.
Construyamos sobre lo que ya han hecho.
Y cuando hayamos terminado nuestra tarea,
sabremos que hemos sido exitosos cuando ellos digan:
"Lo hicimos nosotros mismos"

Por eso me gusta mucho enseñar con computadoras. Yo les doy unas pocas estrategias...observo qué tal se defienden, les acerco uno que otro truco según lo que veo que más les atrae...
Siempre (o casi siempre) mis alumnos me dicen "Mirá lo que hice...esto lo hice yo solo"
Entonces sé que el viejo Lao Tsé, en algun punto luminoso del cielo, sonríe para mí.
Los que cumplen 80 piensan que cumplir 36 años es una indecencia. Mis alumnos de 14 años también piensan que 36 años es una cantidad obscena.
Será porque son tres docenas de algo... Y dos docenas, vaya y pase, pero tres!! Tres! Es gula, por lo menos. O ambición.
(Como quiera que sea, solo se me ocurren pecados capitales -indecencia, obscenidad, gula, ambición- Debo estar necesitando una confesión....jajajaja...) Hernan y Ana

La cuestión es que el 11 de Mayo se cumplieron 36 años de que Hernán apareció por el mundo, irrumpió en nuestras vidas, arrancó su cadena de cotidianeidades y extravagancias.

Necesito escribir algo sobre esto, pero se me agolpan tantos detalles...y no logro discernir cuál es más apropiado. (Apropiado en este caso sería lo contrario de "políticamente correcto")
Ufa! Entonces...como no puedo elegir, saco al azar...los tres primeros:
  • Una tarde, éramos chicos, estábamos solos en la casa, jugando afuera y empezó a oscurecer. Lo llamo para que entre a casa y no me responde. Repito. Levanto la voz, me desespero. Salgo a la calle, doy vuelta a la manzana gritando su nombre. Una señora me pregunta si me pasó algo "Perdí a mi hermanito" digo ya llorando a moco tendido. Vuelvo a casa sin saber que hacer y lo veo en una cama, dormido, palmado, inmutable. "Pelotudo!!" pienso, llena de rabia. Pero me aflojo, respiro. Abro mi diario y escribo un poema (pésimo) que se titula "El valor de un hermano". Qué suerte, jamás lo leyó.
  • Una carta que le mandó a mi hija en esos umbríos tiempos de la angustia. Yo la leía y lloraba, ella la leía y lloraba más aún. "No aflojes, princesa" le decía. Ella leía y se transformaba en esa princesa guerrera. Bendito sea ese e-mail.
  • Filosofando liviano: Hernán dice algo así como "yo pienso que esto es así" pero ipso facto, mediando, digamos, un pestañeo, titubea y dice "ay, no, acabo de cambiar de opinión...puedo?" Y lo dijo tan convencido, tanto como antes. Me quedé maravillada de ese permiso. La autocondescendencia que nos permite querernos.

Mi hermanito, el alquimista que ha fracasado pero dice saber por qué ; y si no, busca la dimensión estética de la verdad. El sujeto que se deprime cuando todos se alegran y que se ríe de cosas que la mayoría considera carentes de toda gracia. El que experimentó más sus viajes interiores que los que lo llevaron a miles de kilómetros de aquí, allá donde había que llamarlo por teléfono y chapucear en inglés para que nos entendieran en irlandés (pero no, esas tareas titánicas, mejor ni intentar, si habré transpirado tartamudeando en el teléfono antes de colgar estrepitosamente, entre las risas del resto de la familia...)

El experto en música de Virus. Paradoja de las palabras, el virus mató a Virus.

El que me trajo de regalo la música de Sau. El que a veces parece que canta con ellos:

los cuatro hermanitos disfrazados
I quan veig la llum de l'alba
se'm treuen les ganes de marxar.
Potser que avui no em suicidi,
potser ho deixi fins demà. (*)

Y bueno, ya lo sé! Ya pasó! Es que tardé mucho en redactar esto, qué se habían pensado que todo es soplar y hacer botellas? Asi que me repito (perdón, Herni, en tiempos de escasez de ideas brillantes, una echa mano de las pocos ingenios que nos regala nuestra mente) y vuelvo a declarar con toda la fuerza:

QUE LOS CUMPLAS F E L I Z , HERMANO.

(*) Y cuando veo la luz del alba / se me quitan las ganas de irme / Puede ser que hoy no me suicide/ puede que lo deje para más adelante.

Cyberia

12:12 a. m. | 5 Comments



“Nos sentimos inmigrantes
en lugares donde nuestros hijos
son nativos,
porque la tecnología
se desarrolla demasiado rápido
para que podamos asimilarla”.


Cyberia (Douglas Rushkoff)

No sé por qué razon me vino a la memoria el Test de Turing.
Muchos programas se han diseñado con la intencion de "confundir" a un usuario (humano! claro está) haciendole pensar que está frente a un "sistema inteligente" (o sea: frente a otro ser humano)
Hubo un curioso caso de un programa basado en una técnica de psicoanálisis roggeriano. El programa se llamó "Eliza".
Eliza era capaz de tomar las respuestas de sus "pacientes" y formar con ellas una constelación de datos de los cuales se servía luego para estructurar respuestas cada vez más complejas y diversas.
Y digo que fue curioso (al menos, lo fue para mí) por el hecho de que muchas personas, aun a sabiendas de que Eliza era meramente un programa de computadora, preferían confiarle sus cuitas y solicitarle consejo a ella, y no a sus amigos o personas cercanas.
Aqui me vino a la memoria la frase de Fer "¿Para qué voy a pagar psicoanalista si tengo amigos y tomo vino?"
Y pues... navegando y buscando un poco en la red, me encontré muchas páginas sobre el bueno de Alan Turing y su test. Encontré una página en la que se podía probar un poco esta idea de "conversar" con un programa. Lástima que era en inglés y mi dificultad volvió la charla demasiado molesta (para el programa!) por lo que en un momento me dijo "You win. That is a Turing Test!"
En cambio mi coequiper que sí habla y escribe bien inglés, mantuvo una charla más amable que llegó incuso hasta a pedirle una cita a ciegas. Y la muy atorranta no solo le dijo que sí, sino que le re preguntó a su vez por qué habia de ser solo "una" cita.
Ah no! ponerme celosa de una mujer dibujada en una pantalla ya es demasiado surrealista, incluso para mí!

Sigo dandole vueltas al tema...pero cada vez mas humanamente y menos fascinada por los programadores de IA. Me despierta un suave terror la idea de la soledad inmensa de esos seres que sumidos en mundos poblados de miles de rostros y voces humanas, se refugian en la piedad sin reclamos de un programa de computadora...

Por fin leo a Guillermo Martínez decir:

"Mucho antes de Searle y de Turing, un poeta árabe, Qais bin-al-Mulawah, sintió la misma clase de incertidumbre y sólo le quedó un ruego desesperado a un Tercero que pudiera mirar por adentro a los dos:

Oh Dios, haz que el amor entre ella y yo sea parejo
que ninguno rebase al otro
Haz que nuestros amores sean idénticos,
como ambos lados de una ecuación.

Sí: somos habitaciones cerradas que intercambiamos hojas bajo la puerta en idiomas extranjeros, precarios, tentativos, con la esperanza -como otro ruego- de que no todo se pierda en la traducción."

Voto a Turing! A sus maquinas simuladoras, a la habitación china, a la traducción de Borges!
Que no todo se pierda en la traducción!
Que salgamos minimamente bien parados de esta moderna Babel en la que no hace falta hablar idiomas diferentes para no comprendernos.

About