No sé por qué razon me vino a la memoria el Test de Turing.
Muchos programas se han diseñado con la intencion de "confundir" a un usuario (humano! claro está) haciendole pensar que está frente a un "sistema inteligente" (o sea: frente a otro ser humano)
Hubo un curioso caso de un programa basado en una técnica de psicoanálisis roggeriano. El programa se llamó "Eliza".
Eliza era capaz de tomar las respuestas de sus "pacientes" y formar con ellas una constelación de datos de los cuales se servía luego para estructurar respuestas cada vez más complejas y diversas.
Y digo que fue curioso (al menos, lo fue para mí) por el hecho de que muchas personas, aun a sabiendas de que Eliza era meramente un programa de computadora, preferían confiarle sus cuitas y solicitarle consejo a ella, y no a sus amigos o personas cercanas.
Aqui me vino a la memoria la frase de Fer "¿Para qué voy a pagar psicoanalista si tengo amigos y tomo vino?"
Y pues... navegando y buscando un poco en la red, me encontré muchas páginas sobre el bueno de Alan Turing y su test. Encontré una página en la que se podía probar un poco esta idea de "conversar" con un programa. Lástima que era en inglés y mi dificultad volvió la charla demasiado molesta (para el programa!) por lo que en un momento me dijo "You win. That is a Turing Test!"
En cambio mi coequiper que sí habla y escribe bien inglés, mantuvo una charla más amable que llegó incuso hasta a pedirle una cita a ciegas. Y la muy atorranta no solo le dijo que sí, sino que le re preguntó a su vez por qué habia de ser solo "una" cita.
Ah no! ponerme celosa de una mujer dibujada en una pantalla ya es demasiado surrealista, incluso para mí!

Sigo dandole vueltas al tema...pero cada vez mas humanamente y menos fascinada por los programadores de IA. Me despierta un suave terror la idea de la soledad inmensa de esos seres que sumidos en mundos poblados de miles de rostros y voces humanas, se refugian en la piedad sin reclamos de un programa de computadora...

Por fin leo a Guillermo Martínez decir:

"Mucho antes de Searle y de Turing, un poeta árabe, Qais bin-al-Mulawah, sintió la misma clase de incertidumbre y sólo le quedó un ruego desesperado a un Tercero que pudiera mirar por adentro a los dos:

Oh Dios, haz que el amor entre ella y yo sea parejo
que ninguno rebase al otro
Haz que nuestros amores sean idénticos,
como ambos lados de una ecuación.

Sí: somos habitaciones cerradas que intercambiamos hojas bajo la puerta en idiomas extranjeros, precarios, tentativos, con la esperanza -como otro ruego- de que no todo se pierda en la traducción."

Voto a Turing! A sus maquinas simuladoras, a la habitación china, a la traducción de Borges!
Que no todo se pierda en la traducción!
Que salgamos minimamente bien parados de esta moderna Babel en la que no hace falta hablar idiomas diferentes para no comprendernos.

3 comentaron esto...:

Anónimo dijo...

Muy bueno, me hiciste c... de risa, otra vez.
beso
H.H.

VeRa dijo...

La red está llena de cositas....
Beso

La Pontiac dijo...

es que Infernet es éso...un Inferno.
jajajaja

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