Un hombre citadino, un hombre común, un hombre igual a cientos de miles de hombres en grandes ciudades del planeta descubre un buen día que tiene un problema.
Vulgar, yo diría.
No grave ni desesperante, diría mi hermano.
Se aburre, se siente vacío repitiendo los rituales de la urbanidad, ve pasar los días sabiendo con certeza que no es dueño de una gran felicidad ni una gran pena. Es un hombre adormilado por el veneno letárgico de la posmodernidad.
Necesita quitarse de encima ese sentimiento pegajoso de malestar. Quizás se llame molicie o quizás aburguesamiento, y hasta (voto a Julián) quizás sea su famosa sensación de "acedia".
Este sujeto gris necesita una excusa para llorar. O para reír. (Da igual)

Entonces deambula.... se busca a sí mismo en el dolor y la piedad.
Y se encuentra...curiosamente...se encuentra en el otro lado de esos valores "políticamente correctos".
Se encuentra en la violencia y la descarga de golpes. Se encuentra en la ácida venganza de una escupida en la sopa. En una película ATP adulterada gruesamente con la inserción de una imagen obscena, casi invisible al ojo.

Una lógica ardiente e implacable lo mete de cabeza en el club de la pelea. Haciendo equilibrio entre la ira y la lógica, entre la satisfacción y el escándalo, el hombre se disocia en sus mitades furiosa y civilizada. Hay unas pocas reglas que señalan la cancha. Son reglas para vivir en las ciudades enormes, llenas de soledad. Reglas de sobrevivientes.

Estas rezan:


Regla Numero 1
No hablar del Club de la Pelea
Regla Numero 2
No hablar del Club de la Pelea

......no hay secreto mejor guardado que el que nadie quiere creer. Viceversa: censura la información y ésta fluirá con una fuerza brutal.

Regla Numero 3
Cuando alguien dice "stop" o se debilita, la pelea se termina.
......tensa todo lo que puedas, pero no quiebres lo vital.
Regla Numero 4
La pelea es sólo de a dos
......si, de a dos y sus fantasmas. Es que uno va seleccionando su oponente principal en cada momento y escenario de la vida. Si todos "valen" lo mismo, ahí tenemos un problema...
Regla Numero 5
De a una pelea
......Se desprende de la regla 4!
Regla Numero 6
Sin zapatos ni remera
......ni nada que te incomode al asestar golpes. Esto lo interpreto como "vayan ligeros de equipaje", en todo sentido.
Regla Numero 7
Las peleas duran tanto como tengan que durar
......claro, no es que cuando uno empieza a hartarse de ciertos detractores, de ciertas técnicas de golpe y magullón, de ciertas estrategias del mal...las pelean cesan. No,no: Duran! Se mantienen!
Regla Numero 8
Si es la primera vez que asistís al Club de la Pelea tenés que pelear esa primera noche.
......el día que alguien vislumbra que puede liberarse de su vacío y displacer mediante una pelea, una contienda cualquiera, una lucha, del calibre que sea...hay que intentar.

Y ahora, un petit secret: no me agradan las reglas del club de la pelea. No creo en ellas. No me gusta, tampoco, para nada, sentir que son una descripción de la ferocidad de la convivencia humana . Mejor, a continuación de estas, unas bienaventuranzas.
Salut.

30 años

9:26 p. m. | 4 Comments

Cita de autoridad
Dice John Guare, un dramaturgo inglés:
"En este planeta sólo seis individuos me separan de cualquier otro individuo, ya sea el presidente de los Estados Unidos o un gondolero de Venecia. Estas seis personas me separan no sólo de los personajes famosos, sino de cualquier persona: un indígena de la selva tropical, un habitante de la Tierra del Fuego, un esquimal. Estoy vinculado a todos los otros seres humanos del mundo por un camino que pasa por seis personas."

Problema:
En 1967, (yo era una nena de sólo tres añitos) un psicólogo americano, Stanley Milgram, llevó a cabo un experimento muy interesante para demostrar que las personas (sobre todo si comparten una cierta cercanía geográfica, agrego) aún aquellas que jamás se vieron o tuvieron contacto, pueden encontrar, si se reúnen y conversan, algún punto que las relacione. Que ese punto es alguna persona que conocen en común. Que fueron alumnos del mismo profesor, o tienen una cuñada en común, o fueron al mismo club o los bautizó el mismo cura, o un amigo del amigo conoce al primo de...

La experiencia
Milgram envió más de 150 cartas a personas de la Zona Central de Estados Unidos, al azar.
Les pidió que trataran de hacer llegar esa carta a dos personas de Boston, sin darles precisiones. Ni direccion ni telefono...solo sabian que eran un agente de bolsa y la esposa de un teólogo.
Tenían que hacerles llegar la carta por intermedio de otras personas, personas que pensarn que de algún modo tenían más que ver con los destinatarios.
Además, por cada carta enviada, enviaban una copia a Milgram, para que éste pudiera seguir el
viaje de las comunicaciones.
Sorprendentemente, al cabo de pocos días los destinatarios de Boston empezaron a recibir las primeras cartas, que habían pasado por un solo intermediario.
Cuando el experimento acabó, más de la mitad de las cartas habían llegado: ninguna había pasado por más de doce manos, y, en promedio, los grados de separación fueron seis.

Justificación del título del post:
A este número de escalones mínimo que separan a un ser humano de otro se lo llama el número de Paul Erdos (es un matemático, que se yo... me dio fiaca averiguar qué pintaba en toda esta historia, pero intuyo que como buen chico de las ciencias duras habrá modelizado el experimento de Milgram)

Y digo yo...
Entonces, vamos a ver: esto indiscutiblemente concuerda con la frase de origen popular que reza "el mundo es un pañuelo". Es totalmente funcional con la sensación de agrado que nos causa estar en una fiesta en la que "aparentemente" no conocemos a nadie pero al iniciar una conversación con un sujeto cualquiera, no tarda en aparecer algún ser humano en común.

Me dieron muchísimas ganas de hacer mi propio experimento Milgram, pero no con cartas sino con encuestas personales o con eventos sociales de gran escala (si! lo sé! requeriría de varios cientos de miles de $$$ para semejantes veleidades... pero no importa mientras permanece en el ámbito del deseo incumplido...)

Imagínense una fiesta de mil invitados que no tienen relacion aparente entre sí, en la que la consigna es simplemente "elija una persona al azar y conversen hasta encontrar una tercera, o cuarta o quinta persona que los relacione"

A ver...una propuesta mas simple sería... qué seis personas me separan de una persona que elijo al azar de la guía telefónica, de una lista de usuarios en una lista de internet, de un individuo al que me cruzo casualmente en las vacaciones, de un actor famoso, de un criminal de alto voltaje?

Y digo más:
¿Cuántos grados me separan de Jesús?
¿Cuántos de un torturador?

Conclusión (para nada científica)
Eva... qué simpática tu tentación de la manzana...nos has desparramado a todos como negras y flacas semillitas, y la evolución misma nos empuja a vernos nuevamente como una sarta de hermanos diversos que siguen creciendo entrelazados sobre la maraña de un pequeño planeta azul...
que añorar lo que nunca jamás sucedió" dice un tema de Sabina.

Yo no lo creo del todo.
¿Añoramos lo que no tuvimos nunca? Quizás no lo añoramos sino que sufrimos su ausencia por el acicate del deseo.
heme aki añorando algo...Pero sí que conozco bien la sensación que describe...quién? cuando dice:
quiero volver a desvelarme con tus ronquidos y a poner mi mano en tu muslo mientras conduces.

Curioso espíritu humano, capaz de prescindir de lo básico, pero que se desangra en millares de imperceptibles gotitas de dolor cuando añora los detalles que pueblan de sentido nuestras vidas.

Algunas noches, algunas siestas, en ese territorio nimbado de la luz del inconsciente, mi mano izquierda reproduce el gesto de acariciar su cabello suavemente, mis labios buscan el beso sencillo y limpio del encuentro...

Lo confirmo: mi cuerpo recuerda mucho más que mi cabeza, y casi tanto como mi desarreglado corazón.

Confía

3:03 a. m. | 2 Comments

Believe!

Porque cree en milagros, los milagros empiezan a suceder.
Porque está seguro de que su pensamiento puede cambiar su vida, su vida empieza a cambiar.
Porque está convencido de que encontrará el amor, este amor aparece.

(El guerrero de la luz confía)
Autohumillación:
Cuando jugábamos a Astroboy de chiquitas, éramos cuatro nenas. Mi hermana Patricia y yo, y Alejandra y Claudia, vecinas de enfrente de mi abuela Nené.
Había tres personajes queribles en ese dibujito, a saber: Astroboy, Astrita y Estrellita.
Qué macana, nunca me tocaba ninguno de ellos en el reparto, entonces elegía "ser algo"para participar del juego. Adoraba los animales, y en función de eso mi papel era -ridículo, grotesco, a todas luces fuera de contexto- el de una oveja.
¿Una oveja? ¿En una nave espacial? Sí, señor, una oveja. Un corderito, imaginaba yo.
No me dí cuenta de lo estúpida que era la situación hasta que muchos años más tarde, al referirla en alguna sobremesa familiar, causó esas seguidillas de carcajadas que lastiman.

Autorrecuperación:
Los estertores de la última dictadura sangrienta sacudían las calles, las aulas, las plazas. Yo iba a las marchas de Madres, leía autores condenados, me identificaba con todas las luchas contra la injusticia. Me sentía "parte" de lo que estaba pasando.
Mi viejo destilaba su rabia y su descontento porque mi actitud daba un giro que indicaba inexorablemente que no lo obedecería nunca más. Ensayaba con amenazas, con ironías, con ataques verbales lisos y llanos. Me había convertido en la oveja negra de la familia, hecha y derecha. Sin matices, para confirmar el sambenito que se me había colgado desde la infancia.
Él vociferaba "¡cerebro lavado!" y yo "¡gorila!"
Él "¡idiota útil!" y yo "¡facho de mierda!"
Ah, la bella desmesura de la juventud, la omnipotencia en bruto de la juventud!

En esos luminosos días, abrí las puertitas de mis recuerdos, dejé pasar a la nena que jugaba a ser la oveja de Astroboy, le convidé galletitas, le enderecé los moños azules del cabello. La perdoné por haber sido estúpida y también escuché sus argumentos (¿quién se atreve a juzgarla por haber querido ser parte?)
Ese blanco corderito inocente había mutado en astuta y saltarina oveja negra.
Bueno, no tan saltarina.
Y bueno, tampoco tan astuta.

Aquí estoy con algunas sombras coloridas de mis amigos y amores, celebrando este nueve de marzo. Gracias mamá, por parirme valiente y hacerme sensible. Aquí, hoy, me celebro así:

SONG OF MYSELF
I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume,
For every atom belonging to me as good belongs to you.

toy con mis amigos y amores

Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.


(Traducción del caballero Borges. Es la que más me gusta)

Pues sí: soy ególatra y heme aquí regresando del territorio hostil de la fealdad. Con mis mandatos de ser buena y humilde, incumplidos a medias, y mis ganas de ser buena y de ser humildemente sabia, humildemente alegre, humildemente generosa.

Soy cumplidora: CUMPLO 42. Me tomó 42 años llegar aquí. No disfrutarlo sería un agravio al tiempo transcurrido. Brinda conmigo: Chin chin.

tómame como me doy
No escojas sólo una parte,
tómame como me doy,
entera y tal como soy,
no vayas a equivocarte
.

Pero uno ¿es realmente una persona "entera" para todos?
¿O es una parte para cada entorno, para cada situación?
Digo, sin embargo: no quieras de mí sólo la parte que te complace, la parte en la que se reflejan tus ideas o tus preferencias como en un espejo bruñido. No elijas la porción de mí que más te gusta, desdeñando el resto, pues soy lo que te satisface y soy eso que te incomoda, a un tiempo.
No creas que siempre podrás mirar mi cara amable, o mi cara amadora. No soy la luna: todas mis caras se muestran, a su debido tiempo.

En ese sentido, sí,me siento "una". Me siento entera. Me siento de una única manera. Y así, como me sale de las tripas, es como me doy a quienes creo que me debo.


Pero, eso sí. Existe una condición, una única condición:


No escojas sólo una parte,

tómame como me doy,

entera y tal como soy,

no vayas a equivocarte.

no me rompas en partecitas...soy así

Mal Trato

11:23 p. m. | 3 Comments

no lo maltrates mas

Maltrato.
Mal trato: mal negocio, mal acuerdo.
Mal trato: Recibo menos de lo que merezco.
Mal trato: Doy mi parte y rapiñan la parte que me queda.
No hace falta el cachetazo para sentir el dolor.
Algunas palabras arteras pegan más fuerte.
No hace falta que arranquen los cabellos.
Basta con que arranquen del alma unas pocas certezas construidas con sacrificio. Y dejen ahí, sangrantes y abiertas, las heridas de la duda y la humillación.
Maltrata la burla y el grito.
Maltrata el insulto, maltrata el desprecio, maltrata el rechazo abierto y también la indiferencia.
Maltratan las amenazas, aún las más inverosímiles y disparatadas.Pues quien maltrata no sabe cuándo detenerse. La hostilidad se transforma en medio de expresión.
Privar al otro de algo bueno, omitir el cuidado, abandonar... es ejercer maltrato también.
Y es un "mal trato" no querer bien a los que te manifiestan su amor y su capacidad de escucha.
Peor que eso: dejarse amar por alguien y no devolver amor a cambio, es una traición.
Todos tenemos un rey o un mendigo agazapado en el interior.
¿Quién elegiría ser mendigo, pudiendo ser rey?

Hay cosas mas dificiles de sacar que una espada de una piedraNo me pregunten cómo lo sé, porque no puedo revelarlo.

Pero yo sé cómo se comportaba
el Rey Arturo antes, mucho antes de saber que estaba destinado a sacar la espada de la piedra y a convocar a los caballeros que fundarían la famosa orden de la mesa redonda, antes de pasar a la historia como un conquistador de tierras y de corazones.

El Rey Arturo tenía un humor muy variable: se levantaba enfurruñado y protestaba contra el mundo, contra las tostaditas del abuelo, contra el padre que insistía (aliteración mediante) que tenía que estudiar más y divertirse menos. Protestaba, estornudaba y fruncía la nariz.
Al rato se le pasaba, claro, y entonces saludaba con buenos modales y empezaba a contagiar su energía a todos con una sonrisa que se podría calificar -por lo menos- de encantadora.

El joven Rey Arturo sufría mucho por los devaneos del corazón: amaba a las chicas equivocadas y se empecinaba en historias de conquistas verdaderamente difíciles. (Arturo no sabía aún que esos tempranos desengaños lo convertirían en un experto amigo y un confidente perfecto, y que esa iba a ser, a fin de cuentas, una fortaleza en su futuro amoroso) a caballo Arturo

Variaba también, a veces en el curso del mismo día, su confianza en sí mismo. Pasaba de autocalificarse como “el mejor entre los mejores” a “nunca lo voy a conseguir”.
Según mis registros, se dice que hacia los 15 años de edad Arturo empezó a darse cuenta de que era mas lo que SI podía que lo que NO. Que a partir de esa edad desarrolló la famosa entereza del alma que lo llevó a ser verdaderamente grande.
Quizás él mismo no lo haya recordado luego, pues el proceso empezó con pequeños desafíos, como superar a su prima en una competencia en el agua, o tomar decisiones con los adultos que lo rodeaban, algunas veces más maduras que las de aquellos.

En esos lejanos momentos, King Arthur no usaba corona, sino una gorra azul que le había regalado (con bastante esfuerzo) su padre. No entrenaba con caballos acorazados, sino con paletas de paddle. No recitaba poemas épicos, sino la penosa conjugación de los verbos irregulares.

Libraba, eso sí, importantes batallas contra su propio espíritu.
Y las iba ganando. Una por una. Una por una.
Cuando era un chico de 15 años, el Rey Arturo se parecía muchísimo a Nikito.

Aceptación

11:42 a. m. | 3 Comments


Hablando de esperar o no esperar los buenos tratos de los demás...
Hablando de merecer la bondad o la compasión, o merecer el ninguneo y la mala leche...
Hablando -otra vez, qué persistencia tienen ciertos espíritus intranquilos- de los fantasmas del malquerer...Maritxé me dijo en un comment:

Tampoco te olvides de las palabras de Ardilla (uno de los personajes de El caballero de la armadura oxidada) que le enseñó al caballero que uno no tiene que "esperar", sino "aceptar".Así no se llevaría decepciones, todo sería aceptación del mundo que lo rodea y las criaturas que habitan en él.

Y bueno, habrá que probar...
En Catalunya se celebra Sant Jordi.
No el 14 de febrero, claro, sino el 23 de Abril.
Pero así soy: contracorriente.

(Acepto rosas, o libros, o libros sobre rosas o rosas en cuyos pétalos se pueda leer como en los libros)
¿Quién sabe qué tan lejos irán las palabras que decimos? ¿Cuántas horas o días o décadas seguirán haciendo su trabajo?
¿Quién puede menospreciar una herramienta que trabaja por sí sola, suavemente, perseverantemente, incansablemente?
Así como hubo palabras que laceraron mi corazón -y persisten, en la memoria, en ese presente sinfín-he tenido otras que salvaron, una y otra, y otra, y otra vez mi vida.
(porque la vida, bah! la vida! no es un espamentoso sonar de clarines...sino esos minutos que se enlazan uno a otro hasta ser "tu tiempo")

Palabras que alguna vez me salvaron la vida:

Una pregunta, una afirmación contundente, un piropo, un mensajito de alarma, una sola vocal acompañada de una expresión insondable en los ojos, mi nombre pronunciado con una carga de esperanza gigante, una risa inesperada y refrescante, un reconocimiento no demasiado tardío, un pedido que era un ruego y a la vez la respuesta a ese ruego, una conversación que se fue apagando hasta ser sólo un sollozo... Paraules d´amor

La confirmación de un milagro.
La confesión alegre de un pecado, que me liberó para siempre.
Las palabras que bastardearon en nombre del amor, pero que son bienvenidas porque el bálsamo de la ternura no tiene por ahora contrincantes...
Los millones de puntitos suspensivos... se me han pegado como tics, acuden a mis frases escritas con voracidad, han adquirido ya entidad de palabra.

Palabras de esperanza, palabras de futuro, bellas palabras de amor.
Y bueno: encontré (de nuevo) unos poemas de Oliverio Girondo. Hay de todas las clases, y muchos son más lindos y más elaborados que éste. Pero me enamoré de este, no de los otros.
Me imagino, -me parezco a John Lennon- un mundo humano basado en el presupuesto del amor. Loco y errante, curativo, gustoso.
Al que le guste más Girondo, clic por aqui.

Los amantes- de Rodin¡Todo era amor... amor!

No había nada más que amor. En todas partes se encontraba amor. No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla, amor al portador, amor a plazos. Amor analizable, analizado. Amor ultramarino. Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche... lleno de prevenciones, de preventivos; lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula, chorreado de merengue, cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista. Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos; con sus faltas de puntualidad, de ortografía; con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.

ké ganas de abrazarte...
Amor que incendia el corazón de los orangutanes, de los bomberos. Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas, que arranca los botones de los botines, que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto. Amor, incandescente —y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo. Amor-amor que es, simplemente, amor.

Amor y amor... ¡y nada más que amor!


Namasté!!!!!!

5:27 p. m. | 4 Comments

La turca dice que anda queriendo algo y no sabe qué. Yo aventuro: "será un amor, nena?"
Ella postea a diario, con dedicación y constancia admirables.
Hoy que ando con los angelitos lejanos, entro a su blog y veo que ha escrito sobre el signifiacdo del vocablo NAMASTE.
Namasté!!! Así nos saludamos con Lala3K... con Hari...con Pan...con gente medio loca y llena de energías buenas...
Namasté!!!Me levantó el animo..!

Voy a brindar con mate con mis niños. Con ustedes. Con todos. Namasté.

el mate es mi debilidad
Miedo, maldito miedo…
Miedo a sufrir. A ser despreciados. A que nos digan lo que no queremos saber, porque intuimos que después de las palabras indeseables sobreviene el dolor. tiene miedoooo
Miedo a ir más allá…miedo a permanecer aquí por siempre…
Miedo a las personas que desconocemos. Miedo a las personas en que se ha transformado los que creíamos conocer. Miedo de nuestra propia historia, enésima autobiografía de un fracaso”.

¿Cómo se reemplaza el miedo por un sentimiento menos paralizante?
No pido sentir euforia y despreocupación… pero cómo me desprendo esta sombra que da frío en mi alma…que vuelve estúpidos mis consejos… que se contagia a los que amo a través de una tenue vibración de mi garganta?
Ando buscando una cura contra el miedo.
Hubo un maestro que me enseñó esta frase (creo que ya la repetí aquí mismo…) “El miedo es nuestro peor enemigo”
¡Y por Dios! Que hubo un tiempo en que sostuve casi con dignidad esa lucha. ¡Creí que había ganado para siempre! (es el defecto que tenemos los soñadores, la ingenuidad)
Hoy ando de nuevo por esos caminitos torturados que estimaba haber abandonado de por vida, mirando a los costados, buscando blancas luces encendidas, ejercitando con tozudez las lecciones que consideraba superadas.
Ando tratando de subir la guardia. Yo sé que el miedo crece cuando le prestás atención. Así que hay que estar haciendo cosas, para que no queden muchos resquicios.
Cosas buenas, mejor. Ayudar, contener, comprender, gozar lo simple, lo cotidiano, lo que tenés.
Arboles en verde suave: relax
Miedo, maldito miedo: no te acerques al filo de mi Amor.
Voy a cortarte en veinte pedazos. O en treinta. O en mil. Fuera de aquí.

Me lo repito, como un mantra, como un rap alocado, como una retahíla de brujas:
~ fuera de aquí, fuera de aquí, fuera de aquí…~
"Las ideas poderosas también necesitan amor."
Lo dice Alan Kay en este artículo que por suerte Daniel se tomó la molestia de traducir.
Cómo aprendemos, como nos movemos entre televisiones y máquinas y personas, cómo confrontamos nuestras lábiles teorías acerca del mundo con las verdades que la Ciencia se empeña en enseñarnos con perseverancia de escriba...
Si pasas por este blog, visita la nota de Alan Kay.
Es agradable para mí comprobar que un intelectual reconocido piensa igual que pensé yo (sin publicarlo jamás)

(Perdones, anda mal mi conexión, debo negociar con la tecnología para seguir apareciendo por aquí...)
Después de ganar varios concursos de arquería, el joven y jactancioso campeón retó a un maestro Zen que era reconocido por su destreza como arquero.
El joven demostró una notable técnica cuando le dió al ojo de un lejano toro en el primer intento, y luego partió esa flecha con el segundo tiro.
"Ahí está", le dijo al viejo, "¡a ver si puedes igualar eso!".
Inmutable, el maestro no desenfundó su arco, pero invitó al joven arquero a que lo siguiera hacia la montaña.
Curioso sobre las intenciones del viejo, el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco.
Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el viejo eligió como blanco un lejano árbol, desenfundó su arco, y disparó un tiro limpio y directo.
"Ahora es tu turno", dijo mientras se paraba graciosamente en tierra firme.
Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y menos a hacer el tiro.
"Tienes mucha habilidad con el arco", dijo el maestro, "pero tienes poca habilidad con la mente que te hace errar el tiro".

Les conté ya que quiero aprender a tirar con arco y flecha?
Veleidades que tiene una...
Se me terminan del todo las vacaciones. Habrá que empezar a pensar en retomar ritmo para un año desmesuradamente largo... Y bueh...

Post Script, para que los buenos espíritus tomen nota de mi gratitud:
Agradezco al Universo porque las dos últimas semanas ...han sido pura belleza.
No sueño con castillos, ni con viajes exóticos, ni siquiera con autos de levantavidrios eléctricos.
No es que no me gusten los castillos, o las casas bellas.
No es que deplore o me sean indiferentes los viajes. De hecho me encanta viajar. Viajando más seguido o más lejos, tal vez me volviese más “encantadora” ;-)
Y no es que me tengo por una asceta que anda a pie para evitar la contaminación ambiental por hidrocarburos. No tengo auto -¡por ahora!- así que simplemente lo asumo. No es grave ni desesperante (diría mi hermano)

El caso es que tengo fantasías románticas.
Ah, sí.
Netas y despojadas fantasías.
Algunas las visualizo como en una duermevela de domingo de lluvia: imágenes borrosas, sensaciones huidizas, alegorías inconclusas del corazón.
Otras son vívidas pretensiones.

He descubierto que, no por ser modestas, no por ser claras de comunicar, mis fantasías son fáciles para cumplir. Debe ser que requieren componentes que no se obtienen en el mercado.

Dicen, lo he leído en alguna parte, que algunos deseos es mejor no cumplirlos nunca, dejarlos en el eterno horizonte de lo posible. Que una vez cumplidos, todos los caminos que nos llevaron allí dejan de tener el sabor que solían…

Una vez, por sugerencia de un maestro, hice una lista de deseos para mi vida.
Bueno! Suena ampuloso, pero estaba redactado en un plano factible. Enfocado.
Un amigo que leyó la lista (por error) me hizo notar que mis deseos eran aparentemente viables pero profundamente complejos. Que además, tenían pocos componentes “materiales” y era eso justamente lo que los volvía arduos.
¿Fue una crítica? ¿O un halago? ¿O una observación neutral?
No lo sé. Sé que revisé y le di la razón: muchos deseos en el plano de lo emocional y lo afectivo. Aunque creo que el 90% de la gente haría algo parecido a mi discreta listita.
Y habrá de igual forma quienes centren sus fantasías en "cosas" y "bienes".
Pienso: ¡Pobres de los que tan sólo desean tener un auto nuevo! ¡Pobres, los que sueñan con joyas, con ropas caras, con cubiertos de plata, con objetos y artefactos que no harán otra cosa que apresarlos cual feroz constrictora! Pobres…los que sueñan con cosas alcanzables y tangibles… porque si las consiguen se sentirán vacíos y si no las consiguen se sentirán inútiles.

Yo sueño con un trigal… un trigal maduro…
No puedo ponerme a explicar esta modesta fantasía.

Los que se contentan con menos, no entenderían.

Sólo por hoy

11:07 a. m. | 1 Comments

Espero les guste...se lo llama también "Decálogo de la serenidad"
Ando explorando cositas nuevas en mi blog, como este texto que se desliza (me dan trabajo... pero valen la pena!) Se puede detener poniendo el mouse sobre el texto. Enjoy. ;-)










    1. Sólo por hoy seré feliz,

    por eso haré verdad lo que alguien dijo:

    "La mayoría de la gente es tan feliz como desea serlo".

    La felicidad es algo de adentro de uno, no de afuera.








    2. Sólo por hoy trataré de ver la vida por lo que es

    y no por lo que yo quisiera que fuera.

    Aceptaré mi familia, lo que hago y mi suerte como son,

    y procuraré armonizar con ello.








    3. Sólo por hoy cuidaré de mí, ejercitaré mi cuerpo,

    lo atenderé y alimentaré.


    No abusaré de él, ni lo abandonaré.







    4. Sólo por hoy trataré de ser más amplio de espíritu,

    aprenderé algo útil, no seré un holgazán mental.

    Haré que se me permita usar mi esfuerzo, concentración, meditación.








    5. Sólo por hoy ejercitaré mi alma de tres modos:

    haré algún bien sin que lo descubran

    y haré dos cosas que no me agrade hacer.







    6. Sólo por hoy seré agradable,tendré el mejor aspecto que pueda.


    Me mostraré cortés, seré generoso,no encontraré defectos en nada


    y no intentaré dirigir ni modificar la vida del prójimo.






    7. Sólo por hoy trataré de vivir el día de hoy,

    sin querer solucionar todos los problemas de la vida.






    8. Sólo por hoy tendré un plan.

    Anotaré por escrito todo lo que pienso hacer.

    Aunque después no lo pueda complir del todo, igual lo haré.

    Eliminaré dos vicios, la prisa y la indecisión,

    pero sólo por hoy.





    9. Sólo por hoy me daré media hora de tranquilidad,

    para poder pensar acerca de mí.

    A veces pensaré en Dios,

    para descubrir cuál es el objetivo de mi vida.






    10. Sólo por hoy no tendré miedo

    y especialmente no tendré miedo a ser feliz,

    a disfrutar de la vida, de amar

    y de creer que los que amo me aman.

    Sólo por hoy.






    Juan XXIII













Cuando yo era chiquito
todo quedaba cerca, cerquita:
para subir al cielo
nomás bastaba una subidita.
Eso ya me alcanzaba
para ir tan lejos como quería.
Cuando yo era chiquito
yo sí podía, yo sí podía...

Libertad...libertad...

libertad...para mi niño...

(Silvio Rodriguez "Cuando yo era un enano")

(perdones anticipados a mis hijos y sobrinos por usar fotos "de cuando eran unos enanos")
El vocablo resiliencia tiene su origen en el idioma latín, en el término resilio que significa volver atrás, o volver de un salto, algo así como rebotar o volver a donde se estaba previamente.
Se usa resiliencia en las ciencias sociales para caracterizar aquellas personas que, a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo, se desarrollan psicológicamente sanos y exitosos.

Pero también se utiliza “resiliencia” (en especial en el campo de la ingeniería) para describir la capacidad de un material de recobrar su forma original después de someterse a una presión deformadora o la propiedad que tiene una pieza mecánica para doblarse bajo una carga y volver a su posición original cuando ésta ya no actúa.

Para la psicología actual, resiliencia es la capacidad humana universal para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas o incluso ser transformado por ellas.
Se habla de personalidades resilientes en los casos de personas que han sufrido procesos muy angustiantes y desequilibradotes en sus vidas, y sin embargo, los han superado bien.

Me enteré de la idea de la resiliencia cuando navegaba en un abismo de dudas y desazones. El dolor de ver sufrir a un hijo no tiene definiciones. Ese dolor personal (intransferible, lacerante, profundo) me impulsaba a buscar respuestas a mis preguntas. Igualmente, las débiles luces de la mejoría me hacían presagiar una salida de esa situación insoportable.

Así me encontré con la idea de resiliencia. Mi hija es, sin dudas, una personalidad resiliente. Una sobreviviente exitosa y bien plantada. En inglés sería un ejemplo de “hardy personality”.
Estas personalidades tienen rasgos como el sentido del compromiso, del desafío y la oportunidad, y se manifiestan en ocasiones difíciles
Se suele decir que esta capacidad (“hardiness”) tiene una fuerza importante en la comprensión subjetiva que las personas dan a los acontecimientos de su vida. Es decir: como se explican lo que les ha pasado, y qué motivos o causas les asignan.
¿Cómo no recordar algunas frases explicativas de mi niña…? Ella me traía a la tierra, me ponía a pensar de nuevo, me daba el empujoncito en la espalda para recomenzar, cada día, tercamente, empecinadamente, la reconstrucción.

Se habla de la resiliencia de niños y adolescentes en ambientes extremadamente hostiles, situaciones de violencia, pobreza, deprivación…historias terribles e inhumanas. Pero es igual de violento el desamor, aunque se trate de personas que “materialmente” lo tienen todo.

Ahora me viene a la mente la escena de la peli “Cadena de favores” (sí, bueno, estoy de vacaciones…! Miro tele! Leo libros”! esas cosas…) en la que el profesor de Sociales, inspirador de una tarea que desencadena curiosas reacciones de ayuda entre las personas involucradas, habla con la madre del niño (Trevor, protagonista de la historia). Le cuenta su propia experiencia traumática con un padre golpeador y desquiciado, que desembocó en una fatal golpiza, para luego rociarlo con nafta y encender el fósforo con enferma crueldad y satisfacción. Las marcas –externas- de esa acción eran unas horribles y permanentes quemaduras.
La madre del chico, visiblemente conmovida y horrorizada por el relato, trata de atenuar el golpe diciendo que el padre de Trevor jamás llegaría a eso.
Entonces el maestro, más sabio y más “resiliente”, le responde: “No hace falta que lo lastime. Bastará con no amarlo”

Ay…si entendieran eso tan simple los que lastiman de esa manera…

Mientras iba aprendiendo esto, claro que yo también me ví a mi misma como una resiliente: una que lucha y sobrevive, y canta y ríe. Para mí fue salvadora la noticia de que los más sabios son también los más sonrientes.

Hay autores (muy serios ellos, no unos bloggeros desvelados…sino muy serios, che) que señalan la importancia que tiene en el desarrollo de la resiliencia el sentido del humor.

Poder reírse en situaciones atroces causa una incómoda situación que mezcla el horror, la reprobación y la atracción. (¿Ustedes no sienten la irresistible tentación de reírse en un velorio? ¿En medio de un suceso traumático como un choque o una caída? Vamos…)

Bueno, pues si los niños utilizan el humor para enfrentar el estrés, la ansiedad y la culpa, y les resulta saludable y efectivo…por qué no sumar buen humor a muchos más instantes de la vida? El buen humor y el juego (juego: jugueteo, diversión, variación), para mí son dos aliados indispensables.


Hardiness. Happiness. Felicidad.
La rueda gira siempre buscando la misma dirección.

Aqui van diez consejos. En verdad hay muchos más. Pero para empezar...

  • Establecer relaciones
    Aceptar ayuda y sostén de personas que te quieren y te escuchan.
    Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para usted
  • Evitar ver las crisis como obstáculos insuperables
    No podemos evitar que ocurran cosas desagradables, pero si podemos cambiar nuestra reacción hacia ellas.
  • Aceptar que el cambio es parte de la vida
    Esto implica también aceptar que habrá algunas circunstancias que no podemos cambiar.
  • Movernos hacia nuestras metas:
    Como decía Chechu “yo soy una rea – lista” Planificar algunas metas realistas regularmente. Aunque nos parezca un logro pequeño…En vez de sufrir por enfocarse en tareas titánicas, preguntarse cada día: “Qué cosa sé que puedo lograr para acercarme a lo que quiero?
  • Ejercer acciones de decisión, tomar decisiones.
    Actuar en situaciones adversas lo mejor que pueda. Quizás no hagamos lo mas correcto, pero decidir es mejor que ignorar los problemas y las tensiones y desear que desaparezcan.(además…así NO desaparecen)
  • Busquemos oportunidades para descubrirnos a nosotros mismos.
    En trances difíciles la gente a veces aprende algo sobre su persona y hasta puede que se den cuenta de que han crecido como resultado de su lucha con la adversidad. Esto redunda en la sensación de mayor fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su auto-valía ha mejorado, y su espiritualidad es mayor.
  • Cultivemos una visión personal positiva.
    Al desarrollar confianza en nuestras habilidades para resolver los problemas y confiar en nuestros instintos ayuda a construir la resiliencia.
  • Mantengamos las cosas en perspectiva.
    Aun cuando enfrentemos momentos muy dolorosos, tratemos de considerar esa situación en un contexto más amplio y con una visión a largo plazo.
  • Nunca perdamos la esperanza
    Una visión optimista funciona como un inversor de la famosa ley de “causa-efecto”: si esperamos lo bueno, aumentamos las posibilidades de que ocurran cosas buenas en nuestras vidas. Hay que tratar de visualizar lo que queremos en vez de preocuparnos por lo que tememos.
  • Cuidemos nuestra su persona
    No es bueno descuidar las propias necesidades y deseos. Al contrario, mostremos interés en actividades de disfrute y relajación. Un cuerpo ejercitado, alimentado y cuidado se encuentra listo para enfrentarse a las situaciones que requieren resiliencia.

    Y nadie dijo que sería fácil.

    Pero qué tal… posible…?
El término mandala significa paz y orden interno, y es una expresión empleada por los indios navajos del suroeste de los Estados Unidos, para designar a la fuerza interior que hace que el individuo enfermo encuentre su resistencia interna para sobreponerse a la enfermedad.
Bueno, y se supone que es algo así:

Interesante...



Leo en un cuento de Ciencia Ficción algo así:
Halcón, un prestigioso personaje en un mundo que muta de contraseña cada tantos días, va a subir a un medio de transporte. El empleado lo reconoce y le hace el gesto para que pase. Halcón le da las gracias con gesto de sorpresa, como si nunca recibiera estos favores.
Su acompañante se impresiona por el modo en que un sujeto tan distinguido, lleva su notoriedad.
"Tan pronto como parezca que lo estoy esperando, dejará de suceder"

Realmente pienso igual que Halcón, el "cantante" del cuento de Samuel Delany.

El mundo del querer me ha paseado con exquisita minuciosidad por casi todas los climas del afecto: el cariño, el desprecio, la mera simpatía, la pasión, la intolerancia, la compasión, la amistad, el olvido, el desamor, la fría venganza, la mansedumbre, los celos...
Uno comienza a comportarse a veces como esos animalitos que han sido apaleados sin motivo, y por tanto, ante una presencia similar a la anterior, entrecierran los ojos y entumecen los músculos, porque el golpe puede llegar en cualquier momento.
Y si el golpe no llega, entonces la desconfianza o el recelo aumenta... ¿Cuándo sucederá? ¿cuánto se me permitirá esta apacible sensación?

Lo bueno es cuando, sustituyendo al sacudón del desamor llega el bálsamo del buen trato.
La consideración. La caricia. El comentario que entibia el espíritu.

Y...ay! es tan fácil acostumbrarse a lo bueno... Peligrosamente fácil!
Cuando estás en un estado que se parece a la felicidad es increíble como se agitan ciertos fantasmas. Vamos a ponerles nombres (Gus F -un amigo perdido-) me enseñó que hay que ponerle nombre a las cosas que deseamos entender...
Fantasmas entonces, que se llaman: Pasado, Envidias, Frustración, Miedo.
Ellos susurran: "Cuidado! porque todo esto puede ser sólo una breve presoledad....!"
Fantasmas infelices... sólo son buenos para los apaleados masoquistas, que esperan tanto el futuro golpe que finalmente lo reciben, como una siniestra autoprofecía cumplida...

Pero ya lo ven! soy una aprendiz... ando transitando los días en busca de ideas que alimenten mi curiosidad. Es por ello que ya tengo el truco con el cual se amortiguan los fantasmas y se goza mejor de lo bueno: voy a bautizarlo el truco de Halcón de Delany.
Simple:
SIEMPRE AGRADECE LOS BUENOS TRATOS. No los esperes. Asombrate cada vez que sucedan. No dejes de esforzarte para darle a los que amas, buenos momentos. No grandes momentos, sólo buenos. Plenos de signos de amor.
(Hay millones de cosas por hacer en ese rubro...no enumero porque temo aburrirme a mi misma!)
Y cada tanto, ejercita la memoria. Como para saber que no todo ha sido siempre bonito.

Entonces, cada agitación de los fantasmas es solo una brisa de advertencia y cada gota dulce es aún mas dulce.

A la salud de los que saben bienamar.
a la casa con su olor indefinible y nuestro
a los maullidos de reclamo de la gata, que reprocha tardiamente nuestra ausencia
a los libros que esperaban ser leidos
a los sonidos familiares que arrullan nuestro sueño
a los ojos y las voces que extrañamos
al contacto que nos hizo falta
a los sabores de nuestra heladera, nuestra cocina, nuestro pan

Las vacaciones son la medida justa para el deseo de regresar.
Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.

Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá.

Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para que sirve la utopía?

Para eso sirve: para caminar.

Eduardo Galeano
Mis hijos son sólo dos: no tienen "otro" hermano, hermana, para comparar.Se llevan cinco años, diferencia que en ciertos curvones de la vida es importante (luego, lamentablemente se empareja...)
Pienso cómo se llevarán de grandes, si serán capaces de la confidencia, si cultivarán la admiración mutua por las virtudes del otro y la crítica despojada y cariñosa de los que te han visto crecer...
Tengo dos hermanas y un hermano, y montones de primos, con los cuales la comunicación fluctúa desde la indiferencia absoluta hasta la confianza y el reconocimiento de la familiaridad como un airecito que respiramos en común...

Sumergidos en vapores literarios o sacudidos en nuestro costado de "buenos salvajes", mis hermanos, mis primas y yo, armamos una red de palabras en la cual -de a ratos, sólo de a ratos- solemos recostarnos a entender la vida que transcurrre...

Por ejemplo, de una conversación típica de "ponerse al día con las novedades", mi prima Laura (Vainilla) descerraja un: "¡¡¿¿Pero será posible que hay gente que te envidie hasta las desgracias???!!"
Nos reímos, pero la retórica es implacable: hay envidias que no se detienen ante nada. Escalofriante.

Hoy, porque se acerca el fin de año y una se pone a re ordenarlo todo (vaya a saber por qué) reviso viejos mails familiares y me encuentro un mensaje de Hernán .
Me encuentro varios, soy coleccionista. Ácido hasta la médula, firma algunos de los mensajes con el agregado de "No visites mi página web".
En fin, pero uno de ellos, curiosamente habla sobre el regocijo ante el fracaso del otro.
Transcribo (si no le gusta...bah!! internet rebosa de pornografía infantil...quién va a detenerse a leer este blog? jaja)

Cada cual toma sus caminos y construye sus castillitos de ideales (mentiritas que nos queremos creer) y a veces es dificil compartir eso, como dijo Lautremont: "¿porque será que se disfrutan las desgracias de los semejantes, incluso la de los seres más queridos, aunque al mismo tiempo se sufra la aflicción?", a veces será para sentirnos útiles, en algún sentido trascendental, o seremos simplemente perversos, ¿cuál será la parte de ayudar que nos regocija?, ¿estará bien regocijarse en la ayuda?, ¿hay que ayudar con el corazón o con la razón como Rantes?
Y estamos tal vez esperando que se caiga el castillo del otro, tan falso como el nuestro, y todos se caen en definitiva, ¿pero qué estamos haciendo?, ¿estamos esperando para regocijarnos en el dolor ajeno?, ¿estamos esperando para consolar, para entender, para ser comprensivos, neutrales, racionales, pasionales?.
Cada cual que haga lo suyo, esa mentira (farsa, apariencia) de la que habla Vera, es una parte nuestra también, pienso y repienso ¿qué hay de todo esto de papá y mamá en mí, en nosotros?, y no lo logro discernir, o está tan claro que enceguece, la cuestión es que no lo veo, y la vista es el tacto del espíritu, así que así ando, consternado, "unas veces mal, otras veces mejor y otras veces vacío" canta Frenkel.


Yo le respondí varias cositas... Lo primero fue criticarlo porque el mail empezaba diciendo que no se sentía elocuente.
Caray, si se hubiera sentido elocuente quizás hubiese redactado el discurso "La Historia me absolverá" o algo de calibre similar...

Me quedo pensando...muchas ideas para un solo post.

Pero lo principal fue descubrir la diferencia que hace tu corazón (o tu mente? o tu alma?) entre el simple ayudar, consolar, entender...
y el sentimiento de la compasión (más completo, más bello, más humano, más justo, más digno).

¿La conciencia deja de fluir? Imposible.
¿Fluye en reversa? No sabe hacerlo.
¿Se estanca? Jamás. Se pudriría.
¿Fluye menos? Mmmm...quizás se manifiesta menos.
¿Se repliega? Naaaa....Se está agachando para saltar.
;-)

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al rodar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida, quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida rodará... rodará.

Si en el viento te llaman esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va;
si no ves esa mano, ni la boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
oh viajero que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, me reconocerás?

Alfonsina... torturada fémina de amores imposibles...has descripto con tu pluma inequívoca una sensación frecuente pero poco confesada...
Si decimos que ojalá él nos reconozca en el viento que lo roza...corremos serio peligro (nos consideran de inmediato poco sensatas)
Pero...
Ese anhelo de tocar al amado... esa angustia y esa ilusión de que los besos, los abrazos, las caricias "que mandamos" lleguen a destino...no son la prueba irrefutable de que el amor lo trasmuta todo?
"No sabía bien qué decir.
Me sentía muy torpe.
No sabía cómo alcanzarlo, dónde encontrarlo...
Es tan misterioso el país de las lágrimas!"
Ese era el nombre de un tema musical en portugués...nunca lo entendí del todo pero... caramba! esa expresión! "Por la luz de los ojos tuyos" se me antojaba de una extrema profundidad y energía.
Cuando yo era pequeña, mi abuela decía que si mentíamos, nos pasaba por los ojos una colita de diablo, con lo cual ella se daba cuenta de inmediato que estábamos faltando a la verdad.
Análogamente, al ser sinceras, el ala blanca del angelito de la guarda hacía su fugaz aparición.

Te cuento algunas miradas. Miradas que me estremecieron y se han quedado por siempre conmigo:
* Mi abuelo Juan se moría, ya no hablaba, nos quedamos a solas en su habitación, me miró pidiendo algo imposible e inexplicable. Sé que no quería vivir así, quería irse ya, lo dijo con los ojos, llenos de desesperación y de imposible.

* Zoológico de animales sueltos. Estamos por regresar al micro y un mono araña se toma de mi mano, se balancea, se acomoda como para irse con nosotros, a upa, de contrabando. Miro sus ojos y me sorprende un profundo carácter humano en esa mirada. Me causa una especie de fascinación, un revuelto en mi interior de frío, cercanía, horror. "Hay un ser humano allí adentro" atino a pensar. Por un instante, esperé que dijera alguna palabra...
* Nació mi segundo hijo, Patricio. Salió de la noche tibia de mi panza al mundo de luces frías de la clínica. Apareció con los ojitos muy abiertos, el ceño fruncido, mirando... Lo apoyé sobre mi pecho y sus ojitos oscuros e inquisidores seguían abiertos, como preguntando "sos vos, mamá?"
* La mirada de Osho, en fotos, en videos, en los libros. Llena de alegría y de sosiego, llena de picardía, de goce, de una tremenda paz. Sobrecogedora.

* Los bebés, en general. Miran sin pudor, sostienen la inspección ocular con desparpajo. Miran con curiosidad sabrosa e inocente. Tardarán unos años en aprender el maldito truco de "desviar la mirada".
* Y el amor...el amor... El amor cuando te mira, te desnuda y te viste a su manera.

El amor cuando trepa hasta los ojos está perdido: por esas fuentes desborda sin remedio, en lágrimas o en risas, en recorridos minuciosos o en duermevelas de besos y tentaciones...Como quiera que sea, por allí se destila sin remedio la claridad del amor cuando éste se manifiesta...

Y mis ojitos pardos, esas ventanas abiertas de par en par al mundo -que me convence de que estoy aquí para ser feliz- buscan siempre otros ojos para cruzar esa luz...


...producto de maravillosas madres y padres.
Libres y alegres, preocupados y conscientes, niños y niñas de estos tiempos,
que se entrometen con los sentires y los pensares...
Los invito a leer algunas de las maravillas que escribe Camila,
la hija de mi amiga Gabi.
Por favor déjenle un mensaje (no le hagan lo que a mí...jejeje)

Monotemática

10:16 a. m. | 0 Comments

Y sí... una se vuelve monotemática cuando está en ciertos estados del espíritu.
Las embarazadas hablan sólo de sus sensaciones propioceptivas y no pueden dejar de acariciarse la panza.
Los que están cerca de "entregar el equipo" hablan de sus remedios y del humor de sus doctores.
Los iluminados hablan de Dios hasta hartarnos, causando, sin desearlo, el efecto contrario en muchos de nosotros.
Los enamorados hablan del amor a toda hora, y en todas sus manifestaciones.
Yo he dejado transcurrir unos días...¡una semana entera! en busca de nuevos temas del fluir de mi conciencia. Omití un par de sensaciones porque eran reediciones de otras....con leves, levísimas variantes.
Pero no hay caso: el tema, contundente y gigantesco, vuelve a mí una y otra vez, como con síndrome de abstinencia. Será también...tal vez...esta época del año, en que todos dejan caer un poco sus corazas y se dan permisos para decirte que tienen allí un sentimiento.
En síntesis, que el amor me rodea danzando a mi alrededor, tocando sus campanitas limpias, gorjeando en el aroma de los jazmines, en la risa fresca de mis hijos, en el abrazo de las compañeras que se jubilan, en los ojos húmedos de un afecto que sabe que debe partir...
Dos ejemplos, bonitos, porque son de niños pequeños, en los cuales el amor es una sensación cuasi corporal imposible de gobernar:
Nachito, 6 años, travieso hasta el límite, inquieto...ufff! De esos alumnitos que uno suspira cuando termina la clase, agotador y demandante...
Está saliendo del aula y se abraza a mi cintura, mira para arriba con esos ojazos negros y dice "Sabés una cosa, Vera? yo te voy a extrañar mucho en el verano"
Uno a cero. Me mató.

Santiago, jardín de infantes. Molesta toda la hora de informática, en esta clase en especial, está más inquieto que nunca, se burla de los otros, toca las teclas "indebidas", se mete abajo de las mesas...completo. Cuando todos se van, se demora, llega tarde a la fila que se está yendo lentamente con la seño de la sala, de regreso al jardín. Antes del suspiro final (mío) veo que regresa corriendo, desoyendo la consigna de su maestra de "no salirse de la fila".
Corre, corre, corre, bracitos abiertos, instintivamente abro mis brazos para evitar que se golpee, casi se trepa a mí para decir a las apuradas "te quieeeeeeeeeeeeeeeeeeero!"
Lo dice serio, convencido, arriesgándose a un reto (más), divertido, espontáneo.
Dos a cero.

O bueno...ahora que lo pienso...puede que estemos empatando.
Miré sus ojitos pardos llenos de lágrimas: me reconocí en esa mirada. En ese miedo a abandonar lo conocido, en ese presagio de tormentas por venir.
Le froté la espalda como si tuviera frío (el frío estaba en mi espíritu, inquieto por la abrumadora sensación del "dejá senti") le besé la cabecita preciosamente peinada para la ocasión.
E igual, igual, idéntico que lo que me pasaba a mí, la muestra de ternura le aviva el llanto...
No, no se ha muerto nadie.
No hubo víctimas (materiales).
Las pérdidas...mmmm... son difíciles de calcular, pues se pesan y se miden con los nombres de amigos que se van, de afectos que cambian de lugar, de privilegios infantiles perdidos.
Sencillamente, terminó una etapa escolar, cerró un ciclo. Egresó.
Me da terror y alivio, como al soñador de las ruinas circulares de Borges, comprobar que mi hija tiene tanto de mí.
La consolé como pude, sosteniendo mis propias lágrimas... Le dije cosas que le dieron ánimo o risa.
Por alguna extrañísima causa, me ví en ese mismo escenario, en ese mismo colegio, sentada en esa misma butaca.

Alguien me consolaba frotando mi espalda, besándome suavemente los cabellos.

Metáforas

1:16 a. m. | 3 Comments


Me han dicho que la Felicidad es como una mariposa, que cuando más se la persigue, más se nos escapará.
Es una metáfora fácilmente objetable. Si dejo de "perseguir la mariposa" ¿eso asegura que vendrá a mí? ¿y qué tal si la persigo lo suficiente como para atraparla? ¿y qué tal si nunca me entero de que hay una mariposa revolteandome?
El error de esta metáfora consiste en analogar la felicidad con un "atrapable". Con un objetivo acabado, con una suerte de estado final.
Si la felicidad fuese tan solo un lugar al que llegar, un estado que conquistar... entonces la desproporción entre los esfuerzos por lograrlo y el logro efectivo serían siderales.
El truco es descubrir que no existe esa Felicidad con mayúsculas y tintinear de cascabeles. El truco es entender que no hay tal "Felicidad" sino una infinidad, una eternidad, de momentos o circunstancias felices. Que gozarlos, aún en medio de los ambientes más hostiles o las personas más execrables, es parte de la sabiduría humana.
Que ese aprendizaje (disfrutar lo puntualmente feliz) nos entrena para reconocer pasajes rápidos a nuevos instantes de goce y sosiego. Nos allana el camino, nos serena algunos humores y nos aguza los sentidos, de modo que seamos facilitadores y no obstáculos para nosotros mismos.
Darse permisos ayuda. vuela,nena...
Reírse mucho, ayuda.
Alejarse de personas sombrías, ayuda.
Rememorar los buenos tiempos, ayuda.
Y no preocuparse por llegar a los estándares. Después de todo, el término medio es una entelequia elaborada por burócratas. Un hombre perfecto, una mujer perfecta, sólo se ven en los diseños virtuales.
Somos, por el contrario, esto que se ve: criaturas del mundo occidental y cristiano, debatiéndonos entre las angustias del intelecto y los frescos racimos de la pasión.
Tenemos tanto derecho a ser felices como a cazar mariposas.
Yo quiero probar.

Post Script: Y enamorarse! Uf! Dicen que es un momento ideal para saborear la felicidad...


Mis hijos están locos. Libres y astutos, hablan como los locos.
Haciendo oídos sordos a los pronósticos y a los precedentes, se llevan bien a pesar de sus 5 años de diferencia.
Se ponen de acuerdo sin decir palabra y descerrajan una lluvia de carcajadas en cada cena. Presumo que eso es lo que me permite trabajar mucho de noche: ellos me dejan cargada de esa energía inigualable de la risa absurda.
Muchas personas me han hecho notar que mis hijos hablan "raro": simplemente usan muchísimas expresiones, son de los que no se contentan con decir "qué lindo" si pueden mechar, a veces un "esto es sublime!".

Ejemplo al paso:
Caminando por una calle arbolada, un zorzal se posa en una rama cercana.
Comento: "Ese pájaro es de los que cantan a la mañana."
Pato replica: "Definime más "cantan a la mañana" porque cientos de pájaros entran en ese nivel"
Sorprendida -si, si, yo también me soprendo!- por la observación, trato vanamente de imitar el silbido del zorzal para que lo identifique.
Pato sacude la cabeza y concluye "Jamás me imaginé que me despertaran monos"

Ejemplo de diálogo delirante entre ellos:
Pato: Si mezclás rojo con rojo con rojo y con rojo...qué se forma?
Chechu: Todo el mundo lo sabe...
Pato: Dorado!
Chechu: Obvio!
Pato: ...Salvo que acaricies una ardilla llamada Edu
Chechu: ...Mientras caés por un precipicio
Pato: Ah, cierto. El precipicio.
(Y todo, sin hesitar, sin reírse, sin titubear. Duran un buen rato hasta que uno de los dos suelta la risa.)

Curiosamente el diálogo absurdo los entrena para el diálogo filosófico verdadero. Las veces que nos hemos reunido en torno de un tema complejo y abstracto, noto que usan los mismos vericuetos del pensamiento, y llegan lejos.

"Pensando sobre las nuevas conexiones de neuronas, armo nuevas conexiones de neuronas"
Ejemplo de redundancia o tautología, según Pato.

Deja Vu

1:03 a. m. | 0 Comments

En el blog de Bob (a la derecha de su pantalla, señora...) hoy dice esto:

"Hay ciertos deja vu que son pequeñas tormentas eléctricas en el cerebro como las de un ataque de epilepsia. Planteo además el deja vu inverso –un vuja de: la sensación de estar experimentando algo que nunca se sintió."

La experiencia del déjà vu suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad, y también por una sensación de «sobrecogimiento» o «extrañeza». La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado.

Nunca me parecieron suficientes las explicaciones sobre el deja vu. Me dejan sumida en un desconcierto en el cual me permito desconfiar de todo y "comprar" mejor la explicación de Matrix: es una breve o casi imperceptible falla de la Matrix.

Entonces...el deja vu inverso sería también una fuga del sistema? Una especie de autonomía en los sentimientos humanos no planificada?

Interesantes las variantes del deja vu que recoge la benemérita wikipedia...Deja senti...deja visite...
Quién lo hubiera dicho...
De todos modos, es como la historia de los -supuestos- poderes del angel gris de Dolina: los refutadores decían que a ese angel no se le computaban milagros y que por lo tanto, no existía.
Los creyentes, aseguraban que había milagros, pero de barrio, simples, muy simples, de cuarta categoría. Y esto, lejos de descalificarlo, era una prueba de que existía.
El aroma de los azahares tiene un efecto mágico sobre mi espíritu.
Me recuerda viejas primaveras. Me lleva a los saltitos por caminos de tierra recién regados.
Me hace escuchar el trino de unos pájaros que se pasaban el resumen del día desde la incipiente sombra de los pinos del atardecer.
Hari, mi maestro de yoga, me consiguió una esencia de naranjas que uso con avaricia y reserva: hay que derramar una gota en la palma de la mano, frotarla para que se mezcle con el calor de la piel. Luego se aspira suavemente. El aroma dura por horas...
Otros perfumes y olores despiertan en mí efectos similares.
Jazmines: la Navidad.
Maderas: la carpintería de José, en Capilla del Monte.
Moras: la escapada por la ventana de la cocina, en las siestas prohibidas de la infancia.
Romero: una pascua en especial, que me sentí bendecida.
Polvo de ladrillos: ay, no...no quiero estar aquí... En cualquier otro sitio me sentiré más a salvo.
Hay un olor que no tiene nombre: el olor del dolor físico. Un olor que se antojaba verde, vaya a saber por qué. Un día, de chica, caminando por la reja de una vecina, me caí y me di un golpe que casi quiebra un hueso de mi pierna. Ese olor me llenaba la nariz...no quería llorar (iban a castigarme, sin dudas) y no quería sentir esa sensación de ahogo y malestar punzante. Dios! no se me olvida la sensación...y era "verde" estoy segura.
Uno más:
El perfume de las cabecitas de mis hijos recién nacidos: las puertas del cielo.
Y el perfume del amor, claro.
Inasible, irreproducible, sabroso, sensual, endemoniadamente bello.

Claro, cuando El Flaco lo dijo, todos nos miramos un poco incómodos porque...quién, de entre nosotros, iba a mostrar un amor tan grande?
Y para colmo de males, lo repetía "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos"

Nunca voy a llegar a ese nivel de heroísmo y desapego, me decía.
Con esa exigencia, jamás llegaré a sentirme tampoco bienamada.

Entonces, alguien me explicó.
Me dijo : "Sabés qué es tu vida? Tu vida es esto" Y señaló su reloj de pulsera. "Tu vida son estos segundos, estos minutos que pasan. Tu vida, la vida de todos, se compone de cientos y miles de MOMENTOS enlazados unos con otros. El tiempo que le dedicás a los otros...eso es DAR LA VIDA"

Ezequiel acababa de poner en perspectiva todo un modus operandi que yo venía puliendo con delectación de artesano.
Charlar con un anciano. Atarle los cordones a una nena. Preguntarle el nombre al mozo para humanizar ese breve momento de comunicación. Estar al lado de un amigo que sufre. Estar ahí, simplemente, por si necesita escucha. Esperar en el chat a que se conecte alguien, con quien queremos compartir algo de Vida...

Siempre recuerdo ese gesto de Ezequiel: "Tu vida es el reloj"
Comprendí también que es imposible dar la vida sin recibirla al mismo tiempo. Que irradiar Amor es como la metáfora que usan algunos de la fuente de agua fresca: más agua sacas de un pozo y más y más se llenará.

Y entonces, Flaco, era así nomás la cosa. Porque no todos somos llamados a entregar el aliento en un rojo martirio de inmolación. Pero sí todos somos capaces de hacernos más llevadera la existencia prodigándonos unos a otros tiempos de amistad.

12:40 a. m. | 0 Comments

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Borges, el poeta

tres jolie

9:08 p. m. | 0 Comments

Valentinino...Valentinino...
Valentinino...Valentinino...
Valentinino...Valentinino...
(léase con la entonación adecuada)

pritty!

Nadie se atreva a decir que mi sobrino Valentín no es HERMOSO porque a los mentirosos les crece la nariz y se les achica el cerebro.
Guarda la tosca, eh.

Enemigos

9:00 p. m. | 1 Comments

Creo que tengo pocos enemigos. O ninguno. Bueno...uno nunca sabe...la locura se agazapa en cualquier mente.
Personas que han sido un bálsamo para nuestras almas se comportan de improviso como leones feroces. Seres inofensivos mutan a satánicos contrincantes.
Y todo por qué? Por pequeñeces... por mezquindades... por emociones de enanos mentales...
Asi es que: yo CREIA que no tenía enemigos declarados.
Esos que destilan odio, que se solazan en el agravio, que disfrutan el insulto, que pulen la diatriba, que mastican la mentira para luego escupir su vómito de injurias.
Por regla general, los que así atacan se comportan cobardemente, se esconden en el anonimato, se ponen nombres falsos y tratan de despistarte para sientas inseguridad.(por ejemplo, entran en tu blog y lo inundan de comentarios groseros, mendaces, y a todas luces provocadores de peleas)
Pues!
No soy la más buena del mundo (ni me acerco a ello!) pero sí soy una persona que ha aprendido a ponderar el valor de los sucesos.
YO SI SE LO QUE SOY Y LO QUE VALGO.
No necesito nada externo que me lo reafirme.
No me enojo... realmente no vale la pena! ;-)
Si se volviese demasiado molesto, con mudar el blog sería suficiente.
Entrar en el juego de responderle a un loco enfermo de maldad sería avivar un fuego que no tiene ni un ápice de utilidad.
Por último: no lo elijo como enemigo.
Mis luchas están en planos un pelín mas decorosos y sobre todo mas fundamentales.
Me gusta mucho para estos casos una frase de un tema de Fito:
"No es bueno hacerse de enemigos que no están a la altura del conflicto"

Kitesurf?

12:00 a. m. | 2 Comments


Hoy aprendí que:
KITESURF es un deporte, relativamente nuevo, intenso, que exige concentración, fuerza, adrenalina.
Me lo explicó Esteban, que se fue directo a practicar, con una mochila gigante llena de misterios.
Tiene onda Esteban.
Me gustó porque pudo transmitirme su pasión por la actividad con pocas y contundentes palabras. No necesitó fuegos de artificio.
Me estremeció la mujer que empinaba a sus hijos
Hacia la estrella de aquella otra madre mayor
Y como los recogía del polvo teñidos
Para enterrarlos debajo de su corazón

Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo
Siempre a la sombra y llenando un espacio vital
Me estremeció la mujer que incendiaba los trillos
De la melena invencible de aquel alemán

.................................................................

Me estremecieron mujeres
Que la historia anotó entre laureles
Y otras desconocidas, gigantes
Que no hay libro que las aguante

Me han estremecido un montón de mujeres
Mujeres de fuego, mujeres de nieve

Pero lo que me ha estremecido
Hasta perder casi el sentido
Lo que a mi más me ha estremecido
Son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos...

(Les debo un post a ciertas compañeras de ruta. No es tan facil como con los varones....será que las minas somos mas complejas, y una siempre anda temiendo hacer lo indebido...
Será sin nombres propios, eso es.
Que cada una se reconozca en la emoción o la gracia que la haya traido hasta estas letras)
Lao Tse
Si te doblas, te conservarás entero.
Si eres flexible, te mantendrás recto.
Si estás vacío, permanecerás lleno.
Consúmete, y serás renovado.
Al que menos tenga, más se le dará.
Al que más tenga, más le será quitado.

Por eso el sabio está consigo mismo
y se vuelve arquetipo del mundo.
No se exhibe, por ello resplandece.
No se celebra, por ello es advertido.
No se alaba, por ello es alabado.
No se vanagloria, por ello es insigne.
Y porque no lucha,
nadie en el mundo puede luchar contra él.

"Si eres humilde, te conservarás entero",
dice un antiguo proverbio.
¿ Quién es capaz de considerar vanas estas palabras?
En verdad, el humilde conserva su entereza.

Del Libro del Tao, según Lao Tsé

"Es por culpa de una hembra
que me estoy volviendo loco
no puedo vivir sin ella
pero con ella tampoco...
Y si de este mal de amores
yo me fuera a la tumba
a mi no me manden flores
que como dice esta rumba...
Quise cortar la flor
más tierna del rosal
pensando que de amor
no me podía pinchar,
y mientras me pinchaba
me enseño una cosa
que una rosa es una rosa, es una rosa...

Y cuando abrí la mano
y la deje caer
rompieron a sangrar
las llagas de mi piel,
y con sus pétalos
me las curo mimosa
que una rosa es una rosa, es una rosa...

Pero cuando más me cura
al ratito más me escuece
por que amar es el empiece
de la palabra amargura

Una mentira y un credo
por cada espina del tallo
que injertándose en los dedos
una rosa es un rosario.... "

(Llegó en cassette...yo no la conocía de nada a la canción...Y así como reza, así fue: yo creía que no me iba a pinchar, pero me ha hecho sangrar de qué manera...)
Necesito decirles algo a los adultos: no hay firewall que valga, no hay bloqueo que funcione, se acabaron las restricciones "por no saber manejar" tal o cual software.
Los chicos conquistan la Red, ya es de ellos, la usan sin preguntarnos nada, aprenden, comparten, dan marcha atrás, son nativos en un país en el que nosotros nos sentimos extranjeros.

Tenemos esta inédita oportunidad de aprender de ellos en serio.
Aprovechemos.
Vengan, suban.

Una semana de estar con ellos día y noche: en el desayuno, en el despeje de unas lágrimas tontas que les nublan los ojitos nuevos, en la ensordecedora pasión por músicas incomprensibles y pegadizas, en los ruidos que todos ellos reconocen como señales, en las risotadas, en las torpezas del cuerpo y del corazón.
Una semana de viaje con 111 adolescentes que lo ocupaban todo.
Me agotaron y me recargaron, sin darme resuello, poniendo en peligro mi delicado sistema de homeostasis.
Me hicieron sentir querida y querible; y a veces me pasaron factura. Me confesaron que se habían copiado en mis exámenes. Maldita sea, y yo que me creía tan astuta.
También me dijeron cosas sencillas y sentidas, rosas con espinas que brotaban insolentemente de sus corazones todavía niños. Me han confesado sin anestesia y con desparpajo, cosas que me han hecho bendecir una vez más mi profesión de enseñante.
Cuando veníamos de regreso, el bus se llenó de pronto con un aroma dulce y sereno, como de rocío sobre un jardín de humildes malvones. El perfume brotaba de todos lados, y de ninguno. Nadie se atrevió a calificarlo como proveniente de un sitio en especial.
La floración del aguaribay, dijo la guía de la agencia de turismo.
Pero no: fue ese olor dulzón, punzante, agradable, hecho para grabarse en los recuerdos y sentidos. El perfume de esa experiencia, para que no se me olvide. Para que cada vez que vuelva, traiga consigo las voces, las miradas, los apodos, las carcajadas, los días compartidos.

Qué entidad tan misteriosa y bella teje los hilos de nuestro diminuto devenir...

About