Enemigos

9:00 p. m. | 2 Comments

Creo que tengo pocos enemigos. O ninguno. Bueno...uno nunca sabe...la locura se agazapa en cualquier mente.
Personas que han sido un bálsamo para nuestras almas se comportan de improviso como leones feroces. Seres inofensivos mutan a satánicos contrincantes.
Y todo por qué? Por pequeñeces... por mezquindades... por emociones de enanos mentales...
Asi es que: yo CREIA que no tenía enemigos declarados.
Esos que destilan odio, que se solazan en el agravio, que disfrutan el insulto, que pulen la diatriba, que mastican la mentira para luego escupir su vómito de injurias.
Por regla general, los que así atacan se comportan cobardemente, se esconden en el anonimato, se ponen nombres falsos y tratan de despistarte para sientas inseguridad.(por ejemplo, entran en tu blog y lo inundan de comentarios groseros, mendaces, y a todas luces provocadores de peleas)
Pues!
No soy la más buena del mundo (ni me acerco a ello!) pero sí soy una persona que ha aprendido a ponderar el valor de los sucesos.
YO SI SE LO QUE SOY Y LO QUE VALGO.
No necesito nada externo que me lo reafirme.
No me enojo... realmente no vale la pena! ;-)
Si se volviese demasiado molesto, con mudar el blog sería suficiente.
Entrar en el juego de responderle a un loco enfermo de maldad sería avivar un fuego que no tiene ni un ápice de utilidad.
Por último: no lo elijo como enemigo.
Mis luchas están en planos un pelín mas decorosos y sobre todo mas fundamentales.
Me gusta mucho para estos casos una frase de un tema de Fito:
"No es bueno hacerse de enemigos que no están a la altura del conflicto"

2 comentaron esto...:

Anónimo dijo...

Verita... los enemigos son simplemente débiles
en todo sentido!
No dejes que nublen tu cielo!
Ellos viven en su propio averno...

Jon

Anónimo dijo...

Muchas veces hemos escuchado que cuando el discenso no tiene argumentos reales o bases concretas, se reafirma el mismo con un tono acalorado, a veces cargado de cinismo, otras veces en tonos elevados que denotan la propia sordera...
He tenido la suerte de reencontrar, luego de casi 20 años, la excusa justa para darme cuenta de ello.
Te leo...

About