Alquimia

12:48 a. m. | 0 Comments

Madrugamos -¡mucho! ¡es injusto!- y vamos hacia nuestras tareas en medio de una somnolencia atroz.


Entonces una vocecita en falsete, una voz que se pretende de niño, dice chistes en la radio. Los chistes son francamente malos, pero el conjunto de la voz nasal y acelerada, y la broma blanca hacen su efecto.

Un señor va con su perro a ver Harry Potter.
Cuando termina la peli, el perro aplaude y aplaude...Entonces el señor que está al lado le dice "Oiga, no lo sorprende que su perro aplauda?"
El amo responde "Claro que me sorprende, porque se la pasó diciendo que el libro no le había gustado!"

Nos reímos, primero con condescendencia.
Luego con entusiasmo.
Finalmente con una inexplicable alegría que hasta nos avergüenza.
El aire transmuta, el clima cambia, la risa me inyecta motivos para seguir estando aquí: por fin entiendo la alquimia sin subterfugios.



Bendigo al Espiritu de la Palabra, que convierte en acto la potencia, que lanza a la eternidad lo que antes era tan solo intención.



Qué bien me sienta que Silvio lo haya pensado también así...


Ha pasado que el llanto se convierte en palabras,
ha pasado que un hombre se convierte en palabras,
palabras, palabras, palabras a granel.

Porque ha pasado que historia se convierte en palabras,
ha pasado que el mundo se convierte en palabras,
ha pasado que todo se convierte en palabras,
palabras, palabras, palabras a granel.

Algo anda MAL

10:58 p. m. | 3 Comments

Yo aflojo, tiro la toalla, lagrimeo, describo mi impotencia y algo que se parece a la decepción.
Ella, dieciséis añitos, ojos comprensivos también húmedos, pero mirada más serena, me abraza y me consuela.
Y dice "bueno: basta, basta..."

Algo anda MAL aquí.

Me siento difusamente ansiosa, quizás un poco melancólica, quizás una pizca de frustración, y la larva del dolor en el pecho... y el peso de la obligación en las espaldas...
Hago algunas cosas con desgano, mecánicamente, sin alegría.
El, once años, el de las frases graciosas, toma mi puesto en la tarea de poner la mesa, dice que el olor de la comida es maravilloso, hace una broma sobre el jugo de manzanas...
Y dice "Dale, má, no hables como si estuvieras enojada con nosotros"

Algo anda MUY MAL aquí.



Llego a mi trabajo de evaluadora irritable y sin ánimos.
Mi primer alumno me da las gracias por corregirlo, se confiesa poeta y describe, avergonzado, la necesidad de saber usar el procesador de textos en favor de la poesía. "Y, a los 60, todo cuesta más, sabe" se disculpa.
El segundo sonríe, pese a la espera. La tercera es una chica de Colombia que también me agradece por el modo en que le tomé la prueba. El trabajo se anuncia pesado y sin pausa, y entonces Leandrito trae este café, sin que se lo pida: cortado, dos de azúcar, en jarrito.
Un rato más tarde pasan preguntando qué queremos tomar, nos invita la Universidad.

Algo anda MUY, MUY MAL aquí.


O algo anda bien, y la rueda del Karma se empezó a poner en marcha nuevamente.
Salud!! Me quiero emborrachar por primera vez! Y no de besos esta vez. Y menos de vino o algo semejante.
Hoy quiero emborracharme de su inocencia recién llegada, del milagrito de sus latidos ligeros, de la pureza de su limpia existencia.
Quisiera librarme de todos los pesos y las telarañas que enturbian mi alma para abrazarla sin contaminarla. Quiero decirle sonriendo que la hemos estado esperando, y que mientras tanto construimos un mundo imperfecto pero lleno de cosas que valen la pena.
Julia... aquí estamos los que te queremos querer, para decirte que la amistad existe, que la belleza existe, que la bondad existe, que algunas veces nos alimentaremos más de las sonrisas que del pan con manteca, que seremos mejores porque todas las Julias (y las Chechus y Patos, y los Leandros y Priscilas, y los Guidos, Dimas, Paulis, Cielos, Valentines y Nikos) merecen oportunidades mejores.

Julia: no creas en los vaticinios del horror, porque aquí estamos los que edificaremos las casitas de los árboles donde no lleguen jamás las lluvias ácidas...
No creas en los que dicen que no hay futuro, vos sos futuro, todo futuro, 99% futuro... que Dios se atreva a decir que no estás incandescentemente aquí...
Mejor cree, desde hoy, desde ese rectángulo de sabanitas perfumadas, en la confianza, en la ternura, en el empeño, en el coraje de esta loca raza. Cree en los Reyes, en Papá Noel, en los unicornios azules, en el Ratón Perez, en la magia de las palomas con manos que tan bien le sale al mago Hernán...
Sé feliz porque has llegado a una parte del planeta donde los teléfonos se saturan pelotudamente el día del amigo, no cuando sube la bolsa en Tokio. Sé feliz porque aquí tenemos el dulce de leche y las canciones de María Elena Walsh. Porque tres pares de brazos por lo menos se turnarán para tus provechitos.

Brindemos, Julia, porque

La vida es bella, ya verás

como a pesar de los pesares

tendrás amigos, tendrás amor.


Tu destino está en los demás, querida bebé, en todos nosotros, los que te recibimos con hurras, con globos, con estrellitas, con aplausos, con bendiciones.

HIJOS

3:12 p. m. | 1 Comments

Decía Gibrán:



"Tus hijos no son tus hijos

Son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma.

No vienen de tí, sino a través de tí

y aunque estén contigo, no te pertenecen"



Bueno, vamos a ver Vida querida, quién gana la pulseada. Yo soy de las que se levantan con la flecha atravesada y sigue. Y no es que esté provocando: también soy en extremo pacífica, ya me lo dijo el psicólogo que nunca me atendió: estoy "mal armada", me entristezco cuando debería enojarme.

Pero me planto y me rebelo y no me gusta nada eso de que no son mis hijos...

Que vienen "a través" eso sí... Somos vehículos para hacer llegar al mundo a personas que librarán el buen combate...

Pero te digo más, Vida, te digo más: no me pertenecen (la posesión envenena), pero están conmigo. Y algo mejor sucede: yo estoy en ellos, allí donde nadie puede arrebatarme nada.
El corazón no entiende de ADNs...




Como dicen mis chicos: ME LA BANCO. ME LA RE BANCO.
(Usted también: resista, no se me rinda, dé pelea. "Trémulo de pavor piénsate bravo y arremete feroz ya malherido")

Heridas

3:25 p. m. | 3 Comments

Otra carta de mi amigo "Chile". No es que va a ser mi coautor en el blog. Pero escribe lindo, hace bien al alma. Y como nunca se atreverá a publicar sus escritos, le hago trampa, publico yo, en el más puro estilo diálogo socrático. Por algo es profe de Filosofía.


“¿Puede alguien decirme: me voy a comer tu dolor?”
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota


No hay dolor más grande que tu herida,¿no, querida?, ya lo decía el sufriente Miguel aunque refiriéndose a la muerte, siempre injusta, siempre inoportuna, siempre demasiado pronto, de un amigo. Yo te comprendo, cariño, como hay varios otros que seguro te entienden y quisieran hoy repartirse en pedacitos tu dolor, para mitigarlo un poco, para hundirlo en el sano olvido, para matarlo junto con el amor ingrato.

Amigo: ahora entiendo, finalmente entiendo, o hago como que entiendo para poder dejar de ser la desdichada, para ponerme de pie...porque es lo justo, porque "soy merecedora", porque están aquí a mi lado, donde deben, donde los requiero, cuando los necesito, aquellos en quienes debo confiar.


Entiendo a los que me entienden, a los que se reparten mi agobio en pequeñas o magníficas tajadas, y aguantan, estoicamente, mi llovizna sobre sus hombros.
A los que sienten conmigo, aunque no sientan como yo...

Es cierto, bonita, nadie puede sentir por ti (hoy esa unicidad más parece una maldición que aquel misterio que nos hace tan preciosos).

Somos un mar de fueguitos, diría Galeano. Pero cada uno es por sí mismo, a solas, una fogata de labios anaranjados o una brasita languideciendo...
Estamos solos frente a los grandes misterios: la génesis de la vida, el placer, el amor y sus laberintos, el dolor...

Pero también es enteramente cierto que el dolor no puede soportarse solo. Necesitamos de esos brazos, de esos abrazos, de esos ojos que fielmente te amarán, de esos oídos que entienden lo dolorosamente absurdo o injusto que es el amor, de esos corazones que mueren contigo cuando tú mueres de desilusión; de esas palabras perfectamente inútiles y poco originales que se dicen en tales ocasiones y que tienen razón aunque no traen, como nada trae en ese momento, ni consolación ni alivio a la tristeza.

Ya se lo preguntaba Serrat en "Si la muerte pisa mi huerto": "¿Quién será ese buen amigo que morirá conmigo, aunque sea un tanto así?"
Cuando nos volvemos demasiado grises por el llanto o la autocompasión, cuando suspiramos más de tres veces por minuto, cuando no somos, definitivamente, una buena compañía...también empezamos a desconfiar: estarán allí esos brazos, esos oídos, esos mates o vasos de soda para compartir, esos sillones que invitan a quedarse, esas personas que hemos -quizás- dejado olvidadas en los momentos alegres?


Y tienen que estar, aunque no traigan ni consolación ni abrigo a la tristeza, para abrazar, para contemplar con amor, para oír entendiendo, para morir ese rato contigo, para decir esas palabras perfectamente inútiles y poco originales; para saber que tienes donde caerte dolorosamente viva, que puedes, querida, caerte y revolcarte en tu dolor porque aquí estamos quienes caeremos y nos revolcaremos junto a ti. Porque después, contigo, como aprendiendo a caminar otra vez, juntos, fielmente tuyos, maltrechos tal vez, lo único seguro es que nos levantaremos.

Juan Carlos


Mucho más alentador caerse viva, aun cuando sea "dolorosamente viva" que caerse muerta. O quizás, al decir de Osho: no "caigas" en el amor (fall in love), elévate en el amor.
Ayuda ver claridad en el horizonte. Se avanza con mejores pasos cuando se percibe que otros marchan al lado.
Maltrechos, tal vez, como me señalas, Juan (todos tenemos heridas de amor, todos los que nos arriesgamos a vivir...) Pero de pie, ensayando pasos...

Henry Drummond dijo una vez que, si acaso existe ese momento de prueba final en la vida, en ese instante "...No será tomado en cuenta lo que hicimos, en qué creímos, o lo que conseguimos. Nada de eso nos será reprochado, pero sí nuestra manera de amar al prójimo. Los errores que cometimos ni siquiera serán recordados. No seremos juzgados por el mal que hicimos, sino por el bien que dejamos de hacer."
Dijo también que no se nos preguntará como vivimos la vida, sino cómo amamos.

Y entonces, si en el atardecer de nuestras vidas se nos juzga por el amor, espero que haya en mi favor la benevolencia de haber amado mucho, en exceso, con desmadre, volcándome una y otra vez pese a las promesas de no repetir la entrega...
Que pongan también en mi cuenta el agradecimiento a las almas amigas, ya que la gratitud es la memoria del corazón...

Levantémonos, entonces, amigo Juan, amigo Chile. Vamonos nomás a escuchar jazz, no importa que el dulzor del ritmo arranque nuevas lágrimas de mis ojos. Pongamos parches en las heridas, hasta que se vuelvan cicatrices que sólo den una punzada los días de humedad.
Cantemos, para darnos ánimos, cantemos con voces quebradas y sombra en el iris de los ojos...
Hagamos caso de Vinicius, cuando afirma:

Y, no obstante, es preciso cantar
más que nunca es preciso cantar


Él siempre lo consigue: escribe algo que me conmueve
y me pone en marcha. Dice las cosas dificiles con frases
simples y las cosas simples con palabras impecables.
Llegó a mi correo, era un comment para el post de
Rubén Darío. Ese poema que Juan -Chile- recitaba de
memoria y con tono solemne, en una larga noche de
insomnio, previa a un parcial (¿o era un final?) Sé que no se
estila, pero aquí va el mensaje, posteado, lo comparto.
Gracias Chile, por estar ahí.


Querida Vera:
Como siempre llego tarde a todos los sucesos.
Demasiado chico para la revolución(cuando ella se mezclaba con mis juegos infantiles, cuando todo Santiago bullía de ganas de cambio, cuando la famosa lucha de clases distaba de ser una frase célebre), demasiado joven para el exilio( el exilio te lleva a envejecer demasiado rápido); así, cuando me conociste, tenía varios pelos más, pero era mucho más viejo de lo que nunca seré.
Hoy llego tarde a tu dolor, me aflige no haber estado allí para el instante exacto de tu estupor, para el instante certero en que tu corazón se sintió de piedra.
Solo te repito amiga porque sé, por experiencia, que lo que dices es verdad, pero sé también que mañana( qué tiempo enorme es mañana ¿no?) tu corazón volverá a ser tu corazón y no el de Darío, acobardado como todos por el dolor,por la pérdida de la juventud, por el miedo a la muerte pero, por sobre todo, por miedo al amor; el amor que congrega todas las dichas y todas las esperanzas pero que cuando muere ( más que cuando solo falta), congrega tras de sí todo el dolor y esas ganas absurdas pero verdaderas de preferir antes la muerte que ver a tu amor partir.
Ahora llego tarde a tu blog, porque tu viejo amigo siempre está con esa riña fascinada con la tecnología y sabe que este correo tiene más forma de respuesta a tu blog que otra cosa. Perdoname también esta tardanza, ya pronto me pondré al día con la tecnología pero sobre todo con estar allí al alcance del dolor de mi amiga.
Pensando en ti me puse a escuchar esos viejos temas del joven Silvio ( qué bien envejecen Óleo, Ojalá y otras tantas), qué bien dicen las cosas que a todos nos siguen pasando.

Un abrazo enorme querida.

Tu clásico, o simplemente antiguo, amigo Chile.

Juro que no es la cercanía de mis 43. Nunca me ha causado pena cumplir años y normalmente empiezo a declarar que tengo la edad que estoy por cumplir unos 2 o 3 meses antes.
Es más bien la instalación de una amarga certeza. Serena, pero intransigente.
La irrefutable verdad de que el tiempo transcurre y la vida es todo eso que va quedando en el anecdotario más o menos frondoso, ridículo o divertido con que podemos iniciar una charla con un desconocido. La verdad sin retorno de descubrirnos fuera de ciertas decisiones de nuestros hijos, esos mismos que insistimos en comparar recordando con ajustada precisión los kilos que pesaron al nacer.
En un
reportaje reciente (que terminó casi a las piñas) el "Negro" Dolina dice que el paso del tiempo le impide disfrutar de cada segundo de felicidad, porque empieza a notar ese discurrir como la germinación en la conciencia, de la sombra gris que llamamos el sentido trágico de la vida.

Porque es entonces cuando notamos lo que hemos perdido. Lo que no hemos hecho. Los maestros que ya no tendremos. Las oportunidades de amar que desechamos (estábamos tan ocupados en tantos otros menesteres...!) La gente que dejamos ir, que no nos arriesgamos a conocer. Los pecados que no nos atrevimos a gastar. Los sabores que definitivamente dejaron de existir...
Nos damos cuenta de que no hay gimnasio que valga, ni crema hidratante que humecte el rictus de los cuarenta y pico.
Padecemos nostalgias prematuras o nos comportamos de repente como adolescentes gigantes, complaciendo los cánones de una sociedad que nos grita en los oídos que lo único valioso que puede ostentar un hombre, una mujer, es su insolente juventud

Yo distingo el ataque del sentido trágico de la vida porque me asaltan súbitos arranques de curiosidad por los epitafios y testamentos. O porque me da por observar mi vida como en un libro de Historia: recapitulo...yo tenía

  • 4 años cuando los estudiantes de la Sorbona, en el Mayo Francés escribían "Debajo de los adoquines, la playa"
  • 6 años cuando mi viejo decía "no se duerman...miren...miren...que esto va a ser Historia...el primer hombre en la luna..."
  • 10 años cuando una multitud desfilaba incesante frente al ataúd de Perón
  • ¡Y -por Dios- cuando les cuento a mis peques que la tele era en blanco y negro! Me miran con una expresión que es dudosa mezcla de incredulidad y compasión. Me veo como una copia en sepia de mí misma...

    Yo calculé, como casi todos, mi edad para el 2000. Me imaginaba que el 2000 nunca llegaría, o que llegaría con soluciones y progreso. El 2000 era el año de los otros, no el mío. Tener más de treinta era un impensable, como bien lo versifica Benedetti en su poema "Pasatiempos" :

    Cuando éramos niños / los viejos tenían como treinta
    un charco era un océano / la muerte lisa y llana / no existía.
    Ya cuando nos casamos / los ancianos estaban en cincuenta
    un lago era un océano / la muerte era la muerte / de los otros.

    Cuando nos divorciamos -digo yo- el océano eran nuestras lágrimas, y nuestros padres ya eran solo "maduros" de edad indefinible. Y como estábamos plegando por la mitad nuestras vidas, la muerte no era ni siquiera una alternativa...

    Si no fuera porque soy abstemia, este sería el momento adecuado para irme de copas al Viejo Bar de los Fracasos. Allí donde me miraste apenas y lloré. Allí donde me di cuenta entonces que el Amor abre puertas que cerró el ayer...

    Allí, para que vea en el fondo del vaso,
    empañado por mi aliento,
    algún signo inequívoco que desdiga esta amarga certeza.
    Divertido y desacartonado, este caballero que se permite escribir "pedo" en un poema para niños (ganándose de inmediato la adhesión de tan dificil público) escribió una serie de post que se inician aquí acerca de la idealización en la pareja.
    Por ejemplo, dice cosas como:
    "Idealizar es ver a nuestra media naranja como si fuera el mercado de abasto. Es una especie de maquillaje global con el que le damos una mejoradita al postulante y lo ponemos más a tono con lo que andábamos buscando."
    Las "Leyes Pescetti" sobre la idealización: dolorosamente comprobables. Ay, Dios.
    ¿Será tanto así, atormentado Rubén Darío? ¿Será más dichoso el árbol, más dichosa la piedra, menos apesadumbrados quienes no se sienten vivos? ¿Será que estar vivo conlleva sufrir? Yo no quiero más de esto...
    Dice mi hija -que es una niña sabia- que debería probar alguna emoción fuerte, para que se me quite el sabor amargo, aunque sea por un rato. ¿Y qué podrá ser? Tendré que detenerme a pensar...

    In memorian

    11:23 p. m. | 1 Comments

    Dicen que allá por el 420 AC murió en Lampsaca un anciano sabio muy querido por su gente, Anaxágoras.
    Se había pasado gran parte de la vida observando las estrellas y planetas, y había llegado a ciertas conclusiones sobre el Sol, que le valieron la pena de muerte, de la cual pudo salvarlo a duras penas su discípulo, Pericles, quien luego pasó a la historia con más renombre que su maestro (bueno, uds saben... son cosas que suelen suceder en el mundo...)
    Cuando Anaxágoras estaba a punto de morir, la gente de su pueblo fue a pedirle consejo, ya que no se ponían de acuerdo en la forma en que podrían honrarlo una vez que hubiese partido hacia la morada de los espíritus.
    Entonces el sabio les pidió que lo recordasen con un gesto totalmente insólito: solicitó que cada año, durante el mes de su muerte, se permitiera jugar libremente a los chicos de Lampsaca. Nada de escuelas, nada de regaños: un mes, en su memoria, de alegría y retozo.
    Al contrario de nuestro prócer sanjuanino, que abogaba por aquello de "La letra con sangre entra", Anaxágoras eligió ser recordado por los más pequeños, dejándoles hacer aquello para lo que están más capacitados: jugar.
    Que los cielos nos dejen ver tan claro como a él. Que los soles no nos cieguen del todo.

    Al buscador de la sabiduría, Anaxágoras: mis respetos.
    Suena música en la radio. Mi cabeza dice "Qué buen tema".
    A continuación, otro. De nuevo "Qué buen tema" Y otro, y otro más. Todos me parecen buenos, aún hoy, aun en esta tristeza de domingo.
    Entonces, habla el locutor. Dice con voz falsamente alegre la frase impía:
    "Y esto fue....música RRRRRRetro!!! Para vos!"

    No terminé de adaptarme a la Web metida en todos los asuntos importantes de mi vida que me salieron con que ya existía la Web 2.0. Otro estilo, otra generación, otras herramientas, sí. Perfecto, me lanzo a nadar en la Web 2.0 y me tiran por la cabeza que se viene, ineludible, imparable, no te resistas... la Web 3.0!! Y como si fuera poco le ponen como apodo "la web semántica". Tengo en mi mano derecha la varita de dar significados, y voy por la mitad de las cosas que conozco (y algunas, malditas sean! se des-semantizan permanentemente...!)

    Sí, todo muy lindo pero falta ALGO.
    Veo, miro, me hipnotizo, alimento mi insomnio, me río, compro, pago, escucho música indebida.
    Y digo... falta ALGO, falta ALGO... qué es eso que siento que FALTA...?

    Y bueno, esta tarde me di cuenta: falta el perfume. No puedo terminar de disfrutar de las imágenes de jazmines sin su aroma, ni de los videos de lloviznas detrás de los cristales, sobre el campo en flor sin ese relente de la tierra sedienta que te entra por la nariz y te cala el corazón.
    No hay perfume en la Red...


    Muchachos a ver cuándo me solucionan el petit probleme. Por favor.



    Ustedes sabían que el señor Issey Miyake nació en Hiroshima? Yo, no.
    Dicen que en los largos días de verano, algunas mariposas tropicales nacen cuando el sol despeina sus rojos cabellos mordiendo el horizonte.
    Despliegan sus alas y se lanzan al aire, gustándolo todo con fruición y deleite.
    Salen de su capullo enamoradas ya y ardiendo de ganas, despilfarran olores y escalas cromáticas en busca de su pareja, con furiosa alegría, con inocente y salvaje desparpajo.
    Nada les importa que su vuelo nupcial atraiga a los temibles predadores, que no dudan en aprovechar la torpeza típica de los enamorados para darse un festín entomológico.
    Estas mariposas nacen con la urgencia del amor, porque la Naturaleza las llama a dejar descendencia ese mismo y único día. Vuelan incansablemente durante las horas que se les permite la vida. Besan a las flores, firuletean con el viento. Se burlan de los pájaros (si pueden). Se buscan, se encuentran, se seducen, se aparean, desovan con gracioso donaire.
    Después, agotadas y pletóricas de sensaciones, se buscan un sitio desde donde contemplar nuevamente -y por última vez- el esplendor y la calidez del sol que se oculta.
    Yo me pregunto, también, como Camila : esa mariposa "¿Cómo podría entender el significado de la palabra"noche"?"
    Su vida es de una intensa luminosidad, de un vértigo absoluto. Fantaseo, con el bobo romanticismo que me caracteriza, con la idea de que esta mariposa de un día pasa sus breves horas a las risas y evitando sermones, haciéndose la desentendida cuando la alertan sobre los riesgos y peligros que la circundan.
    Ocasionalmente, alguna de ellas escapa a su destino y sobrevive durante la aterradora y negra noche. Entonces la pobre busca su sol, busca su luz. Caramba! No se imaginaba que ese bello ardor que la mantenía vital pudiese desaparecer así como así...
    Se ha vuelto sorda en su desesperación. No oye las voces de aviso. No oye las buenas intenciones de quienes le aseguran que la noche terminará y otro solo rojo aparecerá por el Este.
    Y entonces, sucede.
    Encuentra un fuego. Una lamparita, una vela, un leño ardiendo, lo que sea. Encuentra el sol. Se acerca y revolotea, gozosa y entregada. Algunos siguen diciendo "qué tonta es, no se da cuenta de que cerca de la luz, morirá"
    Y así, en esa danza de alegría y reencuentro, en esa cercanía limpia, en ese calor palpitante, la mariposa de un día abraza la existencia.

    Los que nunca han vivido en la luz...¿cómo podrían entender el significado de esta mística?
    Claro, viste cómo es.
    Uno cree que está a punto de cruzar al otro lado y resulta que no era ventana, era espejo.

    Y también lo contrario...
    Apoyamos confiadamente la mano en un escalón y nos acercamos para ver el progreso de nuestro granito número un millón cuatrocientos mil once.... y...epa!! no hay imagen reflejada, hay un hueco chismoso desde el cual se ve a la vecina de al lado cortándose las uñas de los pies.

    Y -tercera opción- la imagen puede ser ventana o espejo según el estado de ánimo.
    Algunos días me hace mirar hacia afuera. Otros, hacia adentro.






    La foto es parte de la galeria de Chema Madoz. La vi en Microsiervos.



    Él me quiso tanto...Yo aún sigo enamorada.
    Juntos atravesamos una puerta cerrada.
    Él, cómo os diría...era toda mi ocupación,
    cuando en la lumbre ardían sólo palabras de amor...

    Palabras de amor sencillas y tiernas que echamos al vuelo por primera vez,
    apenas tuvimos tiempo de aprenderlas, recién despertábamos de la niñez.
    Nos bastaban esas tres frases hechas que entonaba un trasnochado galán,
    de historias de amor, sueños de poetas,a los quince años no se saben más...

    Ella, dónde andará,tal vez aún me recuerda.
    Un día se marchó y jamás volví a verla.
    Pero, cuando oscurece,lejos, se escucha una canción,
    vieja música que acuna,viejas palabras de amor…

    Palabras de amor sencillas y tiernas que echamos al vuelo por primera vez,
    apenas tuvimos tiempo de aprenderlas, recién despertábamos de la niñez.
    Nos bastaban esas tres frases hechas que entonaba un trasnochado galán,
    de historias de amor, sueños de poetas,a los quince años no se saben más...

    (En catalán también es tierna.)


    Cierto es que la frase "Sólo sé que no sé nada" se la atribuyen a Sócrates y no a su famoso discípulo. Pero Sócrates jamás escribió una línea, tan confiado estaba de la pequeñez de su preciado mundo y de la energía de sus palabras clavadas como ascuas vivientes en la mente de sus jóvenes seguidores.
    En cambio Platón sí se dedicó a consignar con exquisitez y pulido lenguaje las enseñanzas de su Maestro. Ejercitó bien la memoria. Me lo imagino a Sócrates como un anciano de mirada profunda, recorriendo las calles de Atenas con un enjambre de adolescentes alrededor, quejándose de la política y de la religión, de las opiniones de sus padres y de la moda de la sandalia con túnica.

    A Platón en cambio, lo imagino como un filósofo jovial y un poco cobarde, hay que decirlo. Sus biógrafos hablan de la profunda impresión que le causó el juicio y la condena de su Maestro. Pero bueno, por las dudas, rajó de Atenas. Así que mi imagen mental de él es más bien un muchacho ruludo, bien educado y bien servido, contando las anécdotas de sus viajes por Siracusa y por Egipto.
    Y es que no es poca cosa caer de invitado en la casa de Euclides o de Dionisio.

    Yo, como mucho, tengo el recuerdo de haber ido a La Rioja a visitar al exótico de la familia, el tío Pepe. Tengo bien presente la sensación de irrealidad que me produjo el entrar a su "estudio".
    Este hombre de brazos huesudos e ideas de ultra derecha, que vivía en un ranchito sin luz eléctrica, sin gas, sin agua corriente al pie del Famatina tenía, no obstante, un precioso estudio construido integramente en piedra. Allí había anaqueles, una mesa inclinada de redacción, un taburete, libros prolijamente ordenados, y una ventana formada por cuatro placas de vidrio biseladas a través de la cual entraba, como una bendición de Dios, la miel de la luz de la tarde.
    Allí, desde ese sitio, él se sentaba y garrapateaba sus artículos para "La Prensa", que despertaban la intriga y la empatía de unos cuantos lectores. Creo, nadie sabía la vida de ermitaño que él llevaba allí: sus notas hablaban sobre la convivencia, el futbol, las costumbres de la ciudad, la floración del algarrobo...
    Algo no encajaba! (pero quizás era, nuevamente, yo...)

    Mi tío abuelo, sospecho, ejercía la misma ignorancia modesta y despreocupada que Platón: no sabía nada. Pero simplemente, no le importaba.
    Para mí.... este señor Platón obraba tal como hago yo con este blog: mezclaba datos de su vida cotidiana (que habrá sido más variada que la mía), hacía memoria de algún diálogo divertido o irónico, nutría sus Obras con saberes de otros colegas, cuidaba su lenguaje, balanceaba con mayéutica proporción las preguntas y respuestas de sus escritos, buscaba un poco de belleza usando les mots qui van tres bien ensamble...y de vez en cuando supongo que también se sentaría a escribir bajo los efectos de alguna abundante bebida fermentada...

    Vivió en un buen momento, en el que la mayoría de las grandes ideas estaban vírgenes . No existían los críticos literarios, ni las nominaciones para el Nobel, ni los ingenieros civiles ni los refutadores de leyendas. Se podía dar el lujo de torturarnos con la alegoría de la caverna.

    Y todo esto lo digo para explicarle a Niko que no se trata de que la Filosofía es compleja ni dificil.
    Yo puedo filosofar también en mi blog. Mi tío Pepe filosofaba en su desierto de piedra. La protagonista prehistorica de
    la novela que estoy leyendo, también filosofaba ( y cómo!)
    No es que Platón lo hacía sin errores. Es que tenía muchas y buenas fuentes para el delirio.

    No es que sea MENOS importante una charla sobre el amor o la lealtad.

    Es algo mucho más simple, Niko: Platón no sabía nada.
    Yo creía que no creía en las supersticiones.
    Me jactaba de acariciar gatos negros (desconocidos) y de pasar por debajo de las escaleras (mirando previamente hacia arriba...racionalista sí, boba no).
    Las cartas, los "trabajos", las adivinaciones basadas en la borra del café o en la disposición de unas piedritas sobre una mesa, me tenían bien sin cuidado.

    Pero no me he burlado jamás. Creo que el Mal tiene caminos igual de insondables que los del Señor de Arriba. Mis respetos. Ah, si.

    Métodos de adivinación, de predicción, de anticipo del mañana, se cuentan por cientos. Pero siempre queda alguno más por descubrir. Pues bueno, miren: no sé si es el insomnio que estoy padeciendo desde hace diez días, o el estado de irrealidad que me juega mi mente de a ratos...no sé si se abrió mi entendimiento o se me agudizó la percepción...
    Esto empezó como un juego, para atraer el sueño.
    Entro en la página para generar anagramas: pruebo con frases breves (se pueden poner hasta 8 palabras, creo) Por ejemplo "quiero jugar". Sale una lista de posibles combinaciones. Elijo solo las que podrian significar algo y las leo con entonación: "quiero jugar" es "Qué guijarro!" o "jura que giro" por ejemplo.

    Pruebo con nombres: los de mis hijos. Patricio Javier larga una catarata de anagramas, a cual más gracioso. Por ejemplo "reactivar pioji" o "evitar orca jipi"
    María Cecilia da resultados mas extraños, pero me gustó (con acento paraguayo) "¿Mili é rica acá?" (Mili...es nuestra gata!)
    Empiezo a buscar... en las cadenas de posibilidades -algunas son varias pantallas, otras solo una- algunos detalles.
    Pruebo con nombres de gente que he conocido:
    Francisco Javier : "Sacrificar joven" (escalofrío... hay toda una historia de dolor detrás de ese nombre...)
    Sergio Daniel: "Engreido, isla" (jeje...me río...hasta el programa de anagramas te conoce, mi querido)
    Juan Alberto: "Bajar tu león" (bueh...)
    Sigo...sigo...nombres queridos y detestables, nombres de niños y de muertos, nombres, nombres... Después de un buen rato...empiezo a mirar solo en superficie...busco regularidades, patrones (¿estaré enloqueciendo? -pienso- ¿como el tipo de la peli "una mente brillante"?)
    Pero no. Hay nombres cuyas letras contienen palabras, en su mayoría, agradables.
    Hay nombres que cuando se desguazan y reconstruyen, largan un rosario de palabras que espantan.
    Después de "comprobar" con montones de nombres mi supersticiosa hipótesis, me alegré de que los resultados de mis hijos,(y el mío propio) hubieran arrojado un "saldo positivo".
    La impronta de las "palabras dentro de palabras" que podría llegar a significar mi hallazgo, haría que algunas madres desistieran de ciertas combinaciones frente al señor del Registro Civil.
    No sé...quizás lo proponga como método alternativo de predicción barata: "señorita...dígame su nombre...ahá... y el del hombre que ud quiere conquistar? hum...veamos..."
    Si tuviera un poquito más de ganas, hasta idearía un servicio como este, pero que prediga el comportamiento o la buena fortuna de la gente en base a las palabras-ideas que sus nombres transportan como valioso secreto.

    Una curiosidad: el nombre de mi hermano (Juan Hernán) NO TIENE anagrama.

    Cierro: (no tengo sueño... pero voy a darle tregua mi cerebro y a mi PC)
    A ver si descubren los nombres en estos anagramas (todos son DOS nombres propios, a cada cambio de color, cambio de nombre. Tres de varón, dos de chicas.)

    JURA CON SAL SU TROTE GAUCHO CONTROLA SU IRA LA CRIA ADAN TIRANICA POCIMA

    Amores eternos

    12:20 a. m. | 6 Comments

    Y venga usted a saber por dónde (seguramente por la malsana influencia de DragonFly) es que termino prestándole atención a las letras de algunas canciones del señor Sabina.
    Que, hasta donde mi flaca memoria recuerda, no era santo de mi devoción.
    Pero las emociones son caballos desbocados que galopan cuando menos uno lo espera. Y yo, que soy solo una cinta de seda amarrada con nudos flojos a las crines de esas cabalgaduras imprevisibles... no encuentro manera de no dejarme llevar. Aguzo el oído, entrecierro los ojos, ausculto el tierno latido de cada melodía.

    Amores eternos Una canción me trae -a traición, por insight, que es el modo preferido de funcionar de mi mente- unas lecciones acerca del amor y del tiempo. Lecciones que tomé a regañadientes, que no quise creer sino hasta muchos -¡muchísimos!- días o meses después.

    Mi ocasional Maestro insistía en que existen formas del Amor que prevalecen en el tiempo, transfiguradas o no. Que hay personas a quienes nunca jamás, pase lo que pase, dejamos de amar. En este sentido, sostenía él, es posible decir que existen los amores eternos. No recíproco, claro está. Sí duradero. Sí triunfante del deterioro de Cronos. Sí viviente, cambiante, fragante.


    Yo que no, que eso era otro sentimiento, que no era Amor.
    Él que sí, que ya iba a tener ocasión de comprobarlo. Sazonaba la explicación con metáforas de plantas y de selvas, y de criaturas y de sucesos extraordinarios.

    La verdad, tengo unos locos deseos de darle la razón. Y sí, qué bonito amar por siempre...
    Pero no sé qué diera por tenerlo ahora mismo
    mirando por encima de mi hombro lo que escribo.


    Qué buena idea fue la ruedita del mouse: subo, bajo, subo, bajo, subo... bajo... Transito páginas con delicada destreza, eludo las que me venden muebles laqueados, cursos de feng shui, máquinas para dejar de sufrir. Elijo las que chorrean amor o compasión, las que desnudan ante mis ojos con humana y sabrosa impudicia los esqueletos emocionales de seres que intuyo semejantes.
    Los leo como en trance, dejando que reverberen en mis oídos sus voces que son sólo letras encadenadas, pero se oyen como voces en mi zamarreado interior. Me dicen los consejos más diversos: que llore más, que ya no llore, que piense en otra cosa, que vacíe mi cerebro y deje que el corazón mane lo que sea menester. Que escriba lo que siento, no lo que pienso. Que dé pelea. Que no dé pelea.

    Comprendo. Acepto. Niego. Argumento.
    Deslizo por el suave y embarrado declive del dolor íntimo, y me doy cuenta de que lo estoy racionalizando otra vez. Pues: desando los pasos, vuelvo a la brutal inocencia del llanto.
    No comprendo. No acepto. No niego. No argumento.

    Miro con iracunda pretensión las copas verdes y soleadas de los árboles: dejen ya de parecer tan bonitos, les digo. Apaguen esas flores, salgan de mi vista.
    Vuelvo a mirar un milimomento después, y todo mi flaco espíritu rebalsa un endemoniado sentimiento de gratitud y serenidad. Marea asomarse a tanta esquizofrenia.

    Hago una lista exhaustiva de cosas que quiero decirle: punto uno, punto dos, punto tres y punto veintiocho. La lista se vuelve más y más estúpida hasta desvanecerse en el aire, como un rocío de electrones errabundos.
    Ando desorientada, a ratos quieta, a ratos furiosamente activa.
    La ruedita, mi única ruedita, mi autito gris de luz roja en la panza, me sigue llevando en dulce hipnosis por páginas de gente que me habla: subo, bajo, subo, bajo...
    Subo...
    Bajo...

    Subo.

    Autoplagio

    9:03 p. m. | 4 Comments

    "¿Alguien aquí recuerda a Vera Lynn?
    ¿Recuerdan lo que dijo
    que nos encontraríamos nuevamente,
    un dia soleado?
    ¡Vera! ¡Vera!
    ¿Qué ha sido de ti?
    ¿Alguien aquí puede sentir lo que yo siento?"

    Es la letra de la canción "Vera" de Pink Floyd.
    Me dijeron...no sé si es cierto...que Vera Lynn era el nombre de la madre del cantante.
    No entiendo bien la historia familiar... pero la última pregunta resuena en mi cabeza: Alguien aquí puede sentir lo que yo siento??
    Me temo que no... Intransferible corazón sensitivo, piel en acecho, ojos que derraman su amor o su tristeza sin disfraces...
    No, nadie aquí puede sentir lo que yo siento.





    (Este post dice lo mismo, idéntico, acentos más, acentos menos, que un post de Septiembre de 2005. Le agrego Sabina: "No sabía que la primavera duraba un segundo. Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo")
    -¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito
    -Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... " [....]
    ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

    Y cuando se fue acercando el día de la partida:
    -¡Ah! -dijo el zorro-, voy a llorar.
    -Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
    -Ciertamente -dijo el zorro.
    - ¡Pero vas a llorar!, -dijo el principito.
    -¡Seguro!
    -Entonces, no ganas nada.
    -Gano -dijo el zorro- por el color del trigo.

    Además de venir a continuación de este diálogo la archifamosa frase ("Lo esencial es invisible a los ojos") este es uno de los pasajes de esta bellísima metáfora que siempre me atrajo y me provocó adhesión y controversia.
    Me siento, me he sentido, miles de veces parada en la modesta entrada de mi madriguera, explicándole a alguien las bondades de ser domesticado. Igual cantidad de veces me ví reflejada en el zorro melancólico que se lamenta del dolor inminente, que es sólo producto de eso que ayudó a florecer.

    Será mejor dejarse domesticar, a sabiendas de que ese riesgo encierra la posibilidad de sufrir luego? Será mejor ni siquiera acercarse a ese "Otro" que deslumbra y atrae, y evitar de esa manera un futuro lamento?
    Se desata en mi interior una lucha de desparejos resultados. Normalmente triunfa el "domestícame", ayudado por una tenue argumentación que proclama que no abrir siquiera la puerta de la cuevita sería un triste modo de transcurrir la vida. Que no arriesgarse le quita valor a lo obtenido.
    Que ganar, aunque sólo sea por el color del trigo, es más humano que sentirse vacíos,
    o insensibles,
    o hipócritas.

    Sugerencias

    12:36 a. m. | 4 Comments

    Un tatuaje no es un dibujito. No es decoración. No es moda. No es una marca casual y volátil (aun cuando la tecnología diga que puede desaparecer)

    Un tatuaje es una elección, una impronta, un atávico retorno a nuestros antepasados que elegían su "marca" para marcar, igualmente su destino o su predilección.

    Aquí hay algunos diseños que me gustan. Pero tu tatuaje tiene que tener SIEMPRE algo personal, algo tuyo, algo que hayas elegido o modificado. Algo que lo convierte, definitivamente, en TU signo.

    Que lo pienses y lo elijas bien, eso digo.

    Unas sugerencias, nomás, para alguien que quiero mucho. ;)

    Unplugged

    1:08 p. m. | 0 Comments

    Escalera al cielo

    Me voy unos días... qué bueno es meter las patitas en el agua "de verdad".
    Me voy a mirar el cielo azul... Será azul: lo tengo asegurado ;)
    Amo Enero.
    No sé a ustedes...pero a mí me causa atracción detenerme a leer ciertos graffitis. Los hay absolutamente ingeniosos, los hay bobos y simplemente dañinos.
    En los primeros, me gusta pescar el instante en que captan no sólo mi atención sino la de los demás paseantes. Por aquí, en Buenos Aires, vi con mis propios ojitos uno que aparece en esta secuencia: "Nos mean y la prensa dice que llueve". Brillante.
    Otro, coronando una serie de dibujos brumosos hechos con sténcil: "Esto NO es arte"

    Y aquí viene mi modesta crónica relativa a los graffitis.
    Mis hijos y yo fuimos a visitar el Parque Nacional Tornquist con la idea de subir a la famosa "Sierra de la Ventana". Todo lindo, subimos, bajamos, comimos pancitos, vimos caballos cimarrones, lagartijas, pájaros, de todo. El guardaparque nos saludó amablemente a las 18 hs diciéndonos que el Parque...cerraba. Nos avisaba, por si teníamos que "sacar el auto", ya que él se iba en su moto y le ponía cadena y candado a la tranquera del Parque (estas cosas SOLO suceden en Argentina...). No, ningún auto, reservamos lugar en la próxima combi que pasa por la ruta...
    Seré breve: la "próxima" combi pasaba a las 19:30. Una hora y media, noventa minutos hechos y derechos hubimos de aguardar en esa parada de tres paredecitas de nada, en medio de la nada, teniendo nada que comer y nada que hacer... Intentamos el veo-veo, la búsqueda de tréboles de cuatro hojas, la identificación de trinos... Se complicaba la espera.
    Entonces, -como dicen los chinos "En la escasez de recursos se ve el Maestro"- se me ocurre concentrar la atención en las inscripciones de las estoicas paredes.
    Una respondía a la otra, algunas se burlaban. Una había querido ser ostentosa y el que vino después borró todo el esfuerzo con una postdata pedorra. Había declaraciones de amor y de lujuria, constancias de que otros, antes, como nosotros, habían pasado en ese sitio interminables minutos de espera.
    Pasaron ya dos años de ese día y mis hijos se siguen acordando entre risas de las frases y sus disparatadas "respuestas". Cada vez que traemos el tema "Sierra de la Ventana", sistemáticamente. uno de los dos cita a los anónimos poetas ("writers", dirían los puristas del graffiti) de aquella ignota construcción rutera.

    Ríanse con ellos, van dos o tres botones de muestra:

    y se fueron
    Se ve que Juan y Rosana quisieron decir algo como "también anduvimos por aquí". Pero algún ingenioso completó la idea.
    Claro, chicos, estuvieron, ya no están. O sea, estuvieron, ya no: aclaremos todo.
    Nos encantó.
    Maxi escalo el cerro
    El del soldado deportista fue uno de los más celebrados.
    Ya era raro que alguien, en un país con una historia que tuvo un final tan trágico para el servicio militar, se identificar por su año al más puro estilo castrense. Pero bueno, quiso ser heroico en el ascenso.

    mentiroso

    Lástima que olvidó el "petit detail" de la fecha.
    Seguro que el atento lector que le tiró abajo no sólo la teoría de los 58 minutos (número extraño, si los hay) hizo lo propio con toda la declaración: el 26 de diciembre...domingo después de la Navidad del 99...no hubo ascensos!

    frase filosofica a fullPor último, este bonito pensamiento (en serio era lindo!) y su correspondiente remate grosero, destrozón, hilarante, mortal: volvíamos a leerlo con diferentes tonos de voz: de camionero, de hippie, de punga, de pibe canchero...
    El apelativo de "manija" para cerrar, y hasta los paréntesis! Qué gente dedicada, por favor...!
    Lo sé, es guaso. Pero ese día... nos hizo inventar carcajadas nunca oídas, ahí, en la ruta, en medio de la nada, en esas inolvidables vacaciones del tercer mundo.
    Cambia lo superficial
    cambia también lo profundo
    cambia el modo de pensar
    cambia todo en este mundo

    Cambia el bueno
    cambia el malo
    cambiará el género humano
    y así como todo cambia
    que yo cambie no extraño

    Cambia, todo cambia...

    Ya lo dice Violeta Parra en esta bellísima canción. También se ocupa de aclarar: "Pero no cambia mi amor por más lejos que me encuentre".
    Gracias, Violeta apasionada, mujer de los amores torturados, por decirlo de un modo tan completo y bonito.
    Me gustó trabajar este buen rato en la compu para renovar mi blog. Aire fresco, un poco de brisita del verano. Adelante, pasen, siéntanse cómodos, ustedes, los de corazones ardientes.

    (Linda la foto no? Me la sacó Chechu, a traición, mientras intentaba pintarme. Los arreglitos a tono con la nueva combinación del blog son míos.)
    La ecuación es soberanamente escueta. La rotunda sencillez de la Verdad.
    Tal vez ese sea el motivo por el cual el resultado de tan breve silogismo escape a la mayoría de los librepensantes. Demasiada claridad, enceguece. (Esto me lo explicó Hernán, creo recordar, a propósito de su intención de hallar en el presente las huellas del pasado. "Está tan claro que enceguece, entonces de todas formas no lo puedo percibir")

    La rima es lapidaria. Sentencia, con la crudeza y exactitud típicas de los proverbios con que -cuentan los antiguos- impartía justicia el Rey Salomón.

    "El ladrón cree a todos de su condición"

    El que peca de ingenuo, lo mismo. El que sufre por la rapiña de la envidia o la impudicia, igualmente. El que pasea su inocencia por un campo de lobos, no ve más que amistosos corderos. El que engañó y dispersó calumnias, abre sus párpados y solo distingue calumniadores y probables mentiras.
    Increíblemente los espíritus humanos se manejan como espejos de sus propias debilidades o fortalezas. Supone todo un esfuerzo impulsar en sentido diferente nuestras creencias.

    "El ladrón cree a todos de su condición"

    ladron

    Pobres ladrones, pobres falsos, pobres simuladores. Pobres de los violentos y de los que viven amenazando con el puño cerrado y el entrecejo fruncido en amargo gesto.
    Pobres, sólo ven un mundo poblado de criaturas que reflejan su propia condición: ladrones, mentirosos, simuladores, violentos, amenazadores, distribuidores gratis de diatribas...

    Los de corazones alegres y honestos, ven o descubren a otros sonrientes y de buena madera.

    Claro, no todo es tan limpio y especular. Un inocente puede ser sorprendido por la maldad de un pícaro o de una libertina. Un mal bicho puede toparse con un buen samaritano que haga el esfuerzo por redimirlo. Pero, como lo enseña la lección del eco, uno recibe casi siempre lo que proyecta sobre los demás. El eco, el karma, la sabiduría popular, todos lo reafirman.
    Abu Mery lo garantiza. Me lo ha dicho tantas veces, en tantas circunstancias en que esta simple frase cobraba cuerpo, que no puedo menos que cerrar el post con este implacable aserto:

    "El ladrón, cree a todos de su condición"
    Eva no intenta
    vestir de tul

    Eva no cree
    en el príncipe azul.

    Eva no inventa
    falso papel:
    el fruto es suyo
    con padre, o sin él.

    Eva se enfrenta
    al "qué dirán"
    firme a timón,
    como buen capitán.

    ¿Alguna vez, alguna misteriosísima vez alguien contará la historia del proceso civilizatorio partiendo desde las mujeres, no como culpables y tentadoras, sino como simiente de la especie? ¿Llegaré a ver a la Humanidad asumir la realidad de la mujer como "igual"?

    Yo, como la "Eva" de la canción de Silvio, tampoco creo en un príncipe azul. Pero creo terca y definitivamente, en la construcción del amor. De toda clase de amor. Las mujeres sabemos mucho de amor.

    Un chiste o relato que vi por ahí, refería un diálogo entre un hombre y una dama.
    Él le pregunta qué tipo de hombre busca y ella suelta una andanada de condiciones...que sea libre y al tiempo responsable de su libertad, que sepa comportarse como un compañero sin dejar de lado su individualidad, que respete mis ideas, mi trabajo, mis amigas, que no haga por mí lo que soy capaz de hacer sola, pero que entienda que si me presta su ayuda, seguramente los resultados mejorarán...
    El tipo reacciona: "¡Estás pidiendo mucho!"
    Y ella: "Es que yo valgo mucho"

    Un poco de autoestima a relucir... Una palmadita en el hombro a las guerreras que se aferran al timón y navegan la vida.
    Vamos, Evas! A exigir!

    Mejor callar?

    12:56 a. m. | 12 Comments

    Hace poquito escuché a un arquitecto catalán hablar sobre la intensidad emotiva de la obra de Antoni Gaudí en la catedral llamada Sagrada Familia.



    Gaudí era profundamente creyente, y la realización de esa obra imponente consumió -literalmente- sus últimos años.
    Este arquitecto, elegido por su talento sin dudas, se "disculpaba" ante los destinatarios de la obra de no ser él mismo católico, sino agnóstico (en todo caso, Nico les puede explicar el significado del término "agnosticismo", no?)
    "Pero" -aclaraba- "soy un agnóstico culturalmente cristiano. Estas ideas, estas imágenes, estos rostros dolientes o gloriosos, son el aire que he respirado." No se puede, pues, permanecer impasible ante ellas.
    Del mismo modo, las frases y enseñanzas, las parábolas de Jesús, (y su método apasionadamente personal de transmitirlas) forman parte de mi paisaje intelectual , de mi memoria de historias narradas o referidas, de mi maletín de primeros conceptos filosóficos.
    Ya hace mucho hablé en este blog acerca del impacto que me causó comprender, en un momento de mucha angustia, el sentido de la frase "dar la vida por los amigos"
    Ahora...estos últimos días...en este maremagnum de cierres y de inicios, no sé bien por qué (o tal vez lo sé en demasía, y esa claridad tan excesiva me ciega un poco) volvía a mi mente otra frase de Jesús:

    "De lo que abunda en el corazón, hablan los labios"

    Alguien que permanentemente habla con términos soeces y vulgares, que no conoce otro camino con sus palabras que el que lleva a levantar la voz, y que termina siempre en gritos, alguien que accede fácilmente a la procacidad, pero tiene dificultades para mantener una conversación serena y apacible... es sin dudas alguien que tiene un corazón rebosante de ese misma sustancia (vulgaridad, desborde emotivo, irascibilidad, concupiscencia...)
    Las gentes que hacen de las bellas palabras su instrumento, que cautivan las almas con sus relatos -y no por su erudición, sino por la fuerza de verdad que ellos emanan-, las muchas personas que conozco y curan con palabras, consuelan, avientan malos aires, dibujan mundos utópicos y apetecibles...ay! esas personas honran la capacidad del habla humana.

    Estuve pensando en esto: es todo un síntoma no poder hablar sin agredir. No poder hablar sin mentir. Sin fabular maldad.

    Cuando te sientas víctima de ese síntoma, supongo que lo más prudente es callar. Callar, hasta que se aquieten los humores que nublan el curso de tus emociones. Callar, que es una linda manera de meditar.

    Que sean benditos los que pueden acercarnos desde sus labios, las dulzuras -inteligencias, bellezas, virtudes- que abundan en sus corazones.
    Que no se dejen ganar por la ira o el rencor malsano. Que nunca se cansen de verter sus bocanadas de paciencia, de amor, de verdad, de inocencia.

    Especialmente dedicado a los que me ayudan a pensar y a poner en "buenas palabras" lo que hay en mi corazón. Son una lista enorme de personas que se sentirán convocadas por la palabra "palabra".
    Sé que se volverán a disculpar conmigo diciendo "te leo, pero no se me ocurre qué comentar" .
    Los perdono por anticipado.
    Dedicado también a quien no aprendió ni a llenar su corazón de buenas cosas, ni a callar a tiempo.
    Que Dios te conceda muchos años de vida.

    Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.



    FELIZ 2007. QUE SEA UNA OPORTUNIDAD MÁS PARA SER BUENA GENTE.
    En el mundo que nos toca, no se precisa ser un héroe ni una superstar.
    Ser buenas personas es una tarea del día a día.
    Requiere paciencia, garra, coraje, talento, y una importante dosis de amor desinteresado.
    Sé bueno, sé buena. Él necesita ayudantes.
    Es una frase que nunca me había "cerrado"del todo. Creo que no se trata de aprender mucho....acumular saberes...y cuando ya estés henchido..."volcarlos" en otros.
    Esta es una concepción bancaria y fija. No comulgo con ella.
    Pero sí hay algo de cierto. No se puede enseñar si no se sabe lo suficiente. Si no se ha aprendido lo suficiente. Y aprender no es solo poseer contenidos.
    La posesión es avaricia. En cambio el aprendizaje verdadero es cooperación.
    Los que enseñamos y amamos enseñar nos llenamos de alegría y de gozo cuando nuestros alumnos comprenden algo, lo extrapolan, lo usan en su vida cotidiana, lo recuerdan en nuevas circunstancias.
    Muchas veces no llegamos a ver esos frutos.
    Pero tozudamente, confiadamente, enseñamos...enseñamos...
    Somos como ese que siembra dátiles en el oasis (que tardan 40 años en crecer) porque sabe que hace 40 años, otro plantó los dátiles que él puede saborear hoy.

    Saben, me estoy dando cuenta de que no todos los docentes desean que sus alumnos aprendan. Algunos solo se conforman con que repitan. Otros -los peores- hasta prefieren que fracasen. Es una especie de morbo infantil que no alcanzo a entender...

    Una persona que explica que los "filósofos" no se consideraban sabios ni eruditos, sino modestamente amantes del saber, que no se creían perfectos como dioses sino simples mortales en pos del conocimiento... pero luego aprovecha una situación de examen para sacar a relucir su matiz "sofista", monologante, retórico, barroco, presumido...con la sola intención de demostrar que el estudiante fracasa en el punto donde ella triunfa...
    ...qué quieren que les diga...
    me da la sensación de que no ha logrado ver el punto de que un estudiante es lo mismo que un docente -alguien que está aprendiendo- y que quizás cuando aprenda los suficiente, habrá de enseñar.

    Despreciar el saber de un joven es crueldad. Y no, no me excedo. Es crueldad.

    Que lo diga Calígula por mí:

    Calígula: Para un hombre que ama el poder, hay en la rivalidad de los dioses algo irritante. La he suprimido. He demostrado a esos dioses ilusorios que un hombre, si se lo propone, puede ejercer, sin aprendizaje, su ridículo oficio.
    Escipión:
    Eso es blasfemia, Cayo.
    Calígula: No, Escipión, es clarividencia. Simplemente he comprendido que no hay más que una manera de igualarse a los dioses: basta con ser tan cruel como ellos.

    La lección

    2:14 a. m. | 5 Comments


    Lo que no te mata
    te hace más fuerte

    SFC

    3:03 p. m. | 3 Comments

    Rendida, cansada, esquivándole el peso extra a los delirios findeañeros de los jefes e inspectoras, enojada con los que me rodean a diario porque no se percatan de que necesito un poquitín de ayuda extra, o una linda palabrita extra, o un gesto apenas, para poder remontar el final de la cuesta...
    pastillitas a granelRobándole minutos y horas al sueño para cumplir los deseos de los otros.
    Inventando paciencias para seguir explicando lo obvio.
    Inventando excusas tontas para robar un pedacito de dulzura para mi boca.
    Sentándome a escribir a cualquier hora, porque me desahoga y libero endorfinas.
    Luchando con mis párpados, que no conocen más ley que la de Newton.

    Dice mi amiga que todo esto se llama SFC: Síndrome de Fatiga Crónica. Yo digo que no, pero el test me da un 68% de probabilidades. Dice que me cuide, que me preocupe menos, que le diga a un par de personas cuatro cosas a ver si reaccionan. Dice que necesito vacaciones y dormir bien y comer sano. Que trate de pasar tiempo al aire libre y de cultivar amistades y dejarse rodear y ganar por los afectos.

    Y...claro!! si pudiera hacer todo eso... no me sentiría fatigada!
    Alguna otra sugerencia, por favor?
    el malo...de la última película de James Bond (Casino Royale) la dice un siniestro personaje, empedernido y hermético jugador de póker, que vaya usted a saber por qué, tiene una herida permanente en el ojo, que le provoca llorar lágrimas de sangre.



    En una escena subida de adrenalina, este mal tipo tiene amarrado a nuestro héroe, a punto de causarle un indudable daño físico. El escenario es despojado. No hay parafernalia tecnológica. No cables, no lucecitas, no pantallas fluidas.
    Sólo el malo, una soga con peso en la punta, el bueno (atado), una silla desfondada.
    Entonces le advierte:
    -"No entiendo cómo hay gente que elige torturar con mecanismos sofisticados cuando lo único que hace falta es elegir aquello que más nos duele... aquello que nos identifica como hombres"

    (Naaaa....ya sé, ya sé...no lo cuento... Vean la película, si quieren. Salvo el arte del inicio, me pareció mala. Pero bueh...)

    sufrir
    La frase del malvado tiene un perfil filosófico bien clásico. Lo simple y lo complejo, nada menos.

    Y, más allá de lo que signifique en ese punto del film, la aseveración del pérfido es cierta por donde se la mire. Lo que te puede causar un dolor más extremo y aterrador no requiere sofisticación.
    Lo que nos duele más es lo que lesiona aquello que nos identifica "como lo que somos".

    Soy una mujer: si lastiman mi condición de mujer me destrozan la vida.
    Soy una madre: toquen a mis hijos y rasgarán mi existencia de manera irreversible.
    Soy inteligente. Soy emotiva. Soy sensible a las críticas. Soy -apasionadamente- docente. Soy vulnerable por completo a las demostraciones de ternura.
    Si alguien critica o daña aspectos que me tienen sin cuidado, que no me definen, a lo sumo podrán molestarme o despertar mi malhumor, pero no causar dolor...

    Será posible... es tan sonoramente simple que aplasta cualquier silogismo.Sin embargo, no sirve como prevención.

    Pienso: Yo sería pésima jugadora de póker, se me notaría
    de inmediato en la cara la sorpresa, la alegría, la desazón. Sospecho que
    dejaría ver mis cartas al primero que me lo pidiera por favor.
    Quién sabe,
    inventaría una nueva acepción de la expresión "poner cara de
    póker".


    Advertencia para mis contactos: Relean el párrafo que inicia con "Soy..." Encontrarán allí una pista fácil de seguir, tanto para que sufra, como para hacerme sonreír. Háganme sonreir, mejor.
    Cuando yo tenía 13, 14 años se hablaba de "la prueba de amor" o "la pruebita" como el pedido del noviecito adolescente a su chica de tener sexo, en honor al sentimiento que los unía.
    Así, si una chica quería conservar su carácter de novia, debía acceder a concederle a su caballero (un verdadero pazguato, si confiaba en esos ardides) un testimonio en vivo y en directo. prueba de amor
    "Le pidió la prueba" siginificaba dos cosas contrapuestas y magníficas:
    Una: que la chica le interesaba lo suficiente como para acostarse con ella (y no con cualquier otra, y no con una prostituta que lo atendiera como lo que era, un marrano de 16 años que no sabía ni limpiarse los mocos)
    Dos: que la chica le interesaba bien poco, y ponía a prueba su suerte de tener sexo con una niñita virgen (la teoría del valor escaso, de Levi-Strauss) porque si la suerte le era esquiva, perfectamente se podría deshacer de ella argumentando "entonces no me querés lo suficiente"

    Pues bien. Cambian las costumbres, muta el mundo, giran los valores.
    Los jóvenes no se espantan de intercambiar besos en la misma noche con dos o tres personas diferentes.
    Es como un juego. Ni siquiera lo llaman "enamorarse". Ni siquiera dicen "somos novios".
    Apenas... apenitas califican con un verbo difuso "estuvimos".
    En la fiesta de anoche: Ana "estuvo" con Luis. Ana "estuvo" con Julián. Julián también "estuvo" con Clara.Y mañana a lo mejor Luis "va a estar" con Silvia, aunque le avisó por MSN a la prima de Luli que si va a la proxima fiesta, podría "estar" con ella.
    No se conflictuan. No se enganchan. Rozan las superficies de los sentimientos. No calan más profundo (más profundo, seguro que duele...)

    Sin embargo, si uno comparte tiempo con ellos, nota de inmediato que sus comentarios repetidísimos, clonados hasta la náusea, iterados una y mil veces en un derroche de bits, dicen y claman permanentemente cosas como "te amo" "te quiero demasiado" "sos todo" y otras excentricidades del idioma, que cuando yo tenía -repito- 13 o 14 años sólo se las decían entre sí los novios...!

    Entonces rastreo...El tema de la adolescencia me está movilizando mucho...caray! estaré envejeciendo? (Mejor pienso que estoy volviéndome mas sabia...jajaja)
    Digo: rastreo y busco dónde y cómo los jóvenes se dan hoy día la prueba de su amor. Aun de ese amor livianito y cero compromiso. Y algo voy descubriendo: se declaran confianza cediéndose no la entrada al interior de sus bocas húmedas ni de sus cuerpos todavía torpes.
    Sino al interior de sus seres digitales, de sus espacios semipúblicos, de sus cielos de letras y fotos donde comparten chistes y códigos que los diferencian y los protegen.
    La prueba de amor es ceder el password.

    Va otro posteo sobre este tema. Me quedo pensando.

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