No sé a ustedes...pero a mí me causa atracción detenerme a leer ciertos graffitis. Los hay absolutamente ingeniosos, los hay bobos y simplemente dañinos.
En los primeros, me gusta pescar el instante en que captan no sólo mi atención sino la de los demás paseantes. Por aquí, en Buenos Aires, vi con mis propios ojitos uno que aparece en esta secuencia: "Nos mean y la prensa dice que llueve". Brillante.
Otro, coronando una serie de dibujos brumosos hechos con sténcil: "Esto NO es arte"

Y aquí viene mi modesta crónica relativa a los graffitis.
Mis hijos y yo fuimos a visitar el Parque Nacional Tornquist con la idea de subir a la famosa "Sierra de la Ventana". Todo lindo, subimos, bajamos, comimos pancitos, vimos caballos cimarrones, lagartijas, pájaros, de todo. El guardaparque nos saludó amablemente a las 18 hs diciéndonos que el Parque...cerraba. Nos avisaba, por si teníamos que "sacar el auto", ya que él se iba en su moto y le ponía cadena y candado a la tranquera del Parque (estas cosas SOLO suceden en Argentina...). No, ningún auto, reservamos lugar en la próxima combi que pasa por la ruta...
Seré breve: la "próxima" combi pasaba a las 19:30. Una hora y media, noventa minutos hechos y derechos hubimos de aguardar en esa parada de tres paredecitas de nada, en medio de la nada, teniendo nada que comer y nada que hacer... Intentamos el veo-veo, la búsqueda de tréboles de cuatro hojas, la identificación de trinos... Se complicaba la espera.
Entonces, -como dicen los chinos "En la escasez de recursos se ve el Maestro"- se me ocurre concentrar la atención en las inscripciones de las estoicas paredes.
Una respondía a la otra, algunas se burlaban. Una había querido ser ostentosa y el que vino después borró todo el esfuerzo con una postdata pedorra. Había declaraciones de amor y de lujuria, constancias de que otros, antes, como nosotros, habían pasado en ese sitio interminables minutos de espera.
Pasaron ya dos años de ese día y mis hijos se siguen acordando entre risas de las frases y sus disparatadas "respuestas". Cada vez que traemos el tema "Sierra de la Ventana", sistemáticamente. uno de los dos cita a los anónimos poetas ("writers", dirían los puristas del graffiti) de aquella ignota construcción rutera.

Ríanse con ellos, van dos o tres botones de muestra:

y se fueron
Se ve que Juan y Rosana quisieron decir algo como "también anduvimos por aquí". Pero algún ingenioso completó la idea.
Claro, chicos, estuvieron, ya no están. O sea, estuvieron, ya no: aclaremos todo.
Nos encantó.
Maxi escalo el cerro
El del soldado deportista fue uno de los más celebrados.
Ya era raro que alguien, en un país con una historia que tuvo un final tan trágico para el servicio militar, se identificar por su año al más puro estilo castrense. Pero bueno, quiso ser heroico en el ascenso.

mentiroso

Lástima que olvidó el "petit detail" de la fecha.
Seguro que el atento lector que le tiró abajo no sólo la teoría de los 58 minutos (número extraño, si los hay) hizo lo propio con toda la declaración: el 26 de diciembre...domingo después de la Navidad del 99...no hubo ascensos!

frase filosofica a fullPor último, este bonito pensamiento (en serio era lindo!) y su correspondiente remate grosero, destrozón, hilarante, mortal: volvíamos a leerlo con diferentes tonos de voz: de camionero, de hippie, de punga, de pibe canchero...
El apelativo de "manija" para cerrar, y hasta los paréntesis! Qué gente dedicada, por favor...!
Lo sé, es guaso. Pero ese día... nos hizo inventar carcajadas nunca oídas, ahí, en la ruta, en medio de la nada, en esas inolvidables vacaciones del tercer mundo.

2 comentaron esto...:

Anónimo dijo...

Y ustedes... ¿no dejaron algo escrito? ¡Cuenten, cuenten...!

VeRa dijo...

buscamos...
buscamos...

No tuvimos CON QUE escribir
Por eso nos dedicamos a leer y retener!

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