Que en ese proceso me volví a centrar en algunas ideas y las formas en que ellas se expresaban.
Por ejemplo: la enquistada seguridad de Platón para declarar verdades sin dubitar sobre esto y aquello y lo de más allá: El alma se divide en tres partes. Los números son de un género más elevado que el color de las flores. La forma de conocer es recordar.
Qué tranquilo descanso deben gozar los que pontifican. Claro, si se las saben todas. Y quién se va a atrever a contradecirlos?

Como sea... tuve ocasión de releer esas teorías que afirmaban que el alma cultivaba tres virtudes. Cada una tenía incluso un "alojamiento" en el cuerpo:
- La virtud del alma inteligible tenía su sitio en la cabeza. El trono de las ideas, el recipiento del intelecto. Al alma inteligible le correspondía la virtud de la Prudencia.
- El alma irascible se acunaba, coherentemente, en el pecho. Donde late el corazón, claro. Cerca del estómago, órgano delator de nuestras iras más feroces. La virtud a cultivar por el alma irascible: la Fortaleza.
- Por último, la zona de alojamiento de alma concupiscible no podía ser otra que el vientre. Allí donde las pulsiones nos llaman y nos retornan al mundo más precario del deseo de la carne. Si había de cultivar esa parte del alma una virtud, esta sería sin dudas la Templanza. Templa tu carácter! Resiste el canto de sirenas de la concupiscencia!
Para completar el grupo de las virtudes (vaya Ud a saber por qué) Platón solía citar a la Justicia como una virtud cardinal más, quizás la que englobaba a las demás.
Las virtudes: cardinales. Que vienen del corazón quiere decir.
En cambio los pecados... ay, mis queridos... los siete pecados nada de pasar por el corazón. Los pecados son capitales. De Cápita, de Cabeza.... para pecar parece que pensamos más (o mejor)
Los pecados capitales se ramifican, incluyen sub-pecados, variaciones. Uno no dice "Soberbia" y ahí se termina el asunto. No, no: dice "soberbia" y tiene que pensar también en vanagloria, jactancia, altanería, hipocresía, ambición... cheeeee!!!
Al capital "soberbia" le siguen, en desordenado montón, estos seis: avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. (Caramba...qué curioso...se me ocurren personas y personales que parece que se han esmerado en cultivarlos a todos)
Los pecados capitales te mandan de cabeza al fuego eterno, dicen los teólogos.
Si, pero Dios te los perdona todos si te arrepentís a tiempo, dicen los cristianos de base. Bolasos de los cardenales y sus bonetes púrpura, que se empeñan en discursear como si la humanidad no hubiera pasado la infancia medieval del espíritu.
Pecados capitales, grosos, importantes. Pecados que son magnos y considerables.Todos de acuerdo.
Pero el post es para los otros: los pecaditos que se miran con indulgencia, los que no le cuentan al monje los que -aún- se confiesan, que podrán avergonzarte un poco pero no convertirte en un indeseable. Pecados de segunda categoría, vamos. Pecados provinciales...
- Reírse de una leve desgracia ajena (el otro se tropieza y se cae, se le cae la baba mientras cuenta un chiste, se le ve el culo cuando sale de la pileta...)
- Cortar los tallarines con el cuchillo (y cuadricularlos!! y hacerlo al ritmo de la pobre excusa de "y bueno!! pero si son re largos!!" No, no, no, no... feo, feo...pecado provincial a full)
- Arreglarse bien porque están por sacar una foto, filmar un video, y no prevenir a las amigas presentes. Empeora si hubo tiempo para avisar y se prefirió no hacerlo.
- Contar anécdotas de cuando uno era pequeño a gente que no tiene el menor interés, necesidad, curiosidad, motivación por saberlo, pero que escuchan por una cuestión de asimetría en la autoridad (ejemplo: la inspectora me cuenta cómo era la imprenta de su padre en el año 20.... Pffffffffff!)
- Traer a tu familia, como recuerdo de un viaje (tanto exótico como común y silvestre) un esperpento estilo bola de cristal con nieve, artesanía hecha con caracoles, monigote de plástico, posavasos con malas palabras, o cualquier otra porquería que se consigue en los puestitos ambulantes de Retiro. Igualmente es pecado provincial hacerles eso a los amigos.
- Ponerle edulcorante al agua del mate. Ponerle edulcorante al mate. Ponerle azúcar hasta la náusea al mate. Violar el mate.
- El séptimo pecado provincial está en construcción. Hubo ofertas, ninguna me convenció. Que el MSN, que la burla a los defectos físicos,que el autoengaño, que la mentira piadosa. El séptimo pecado está en la mesa del remate. Pueden sugerir.
Este post me llevó más tiempo de lo usual. Hubo varios guardados como borrador antes de su publicación efectiva. Esto atenta contra mis propias leyes como blogger. Asi que se cierra aquí. Ahora. C´est fini.
Sugerencia gratis para soportar cualquier clase de pecado (capital, capitel, provincial, zonal, etc) :








No sé, en serio, no me lo explico... Pero es como que siento un poco de peso extra. O estoy trabajando de más... o alguien se avivó de mi ingenuidad a prueba de balas y está aprovechando la situación. En cuanto me caiga la ficha de qué es lo que me agobia, le pondré solución. Denlo por hecho.






















