Be simple

8:08 p. m. | 6 Comments

Los miro con admiración casi siempre. Me siguen sorprendiendo. Me sorprende incluso la ampliación de mi margen de aprender de ellos realmente.

Los pibes, los pendex, los adolescentes, los chicos. No los más pequeños, que a esos les basta el candor y la pureza de sus ojos que todo lo bautizan.
Digo: los que casi todos temen y veneran, los que se vuelven insoportables y se encierran en su mundo de palabras truncadas y de sinsentidos. Tienen 14, 15, 17. Algunos, unos pocos, tienen un poco más.
Se burlan y se vuelven crueles en un minuto, y al siguiente se muestran compasivos, maduros, confiables. Y dales un minuto más para escucharlos retornar a la complicidad gastada de la burla, la ironía gruesa, la palabrota. Son egocéntricos y no les importa, les ha calado mucho menos la culpa que a nosotros, sus padres, que probablemente crecimos bajo la sombra de que ser joven era casi delito, y había que disimular, crecer pronto, comportarse...

La mayoría de los adolescentes que trato sabe por lo menos dos o tres poses para sacarse una foto sin ayuda externa. Se codean con la tecnología sin hacerse demasiados dramas, y no es que saben mucho, ni que saben más (en general, por el contrario, saben menos) pero tienen una actitud preciosa que he visto brillar en sus ojos cuando se apiñan de a tres, de a cuatro, frente a una pantalla, a un equipito de botones microscópicos o un surtido de cables y pitutos de los que, momentos después, brota la música como si hubiera nacido allí mismo, esa mañana.

De eso quería hablar hoy.
De esa premisa que los guía sin que lo noten:

Se toman la vida SIMPLE.
Si tienen ganas de reirse, se ríen.
Si se sienten desdichados, lloran.
Si el corazón les revienta de amor, se dicen "te amo" (y el te amo vale para cualquier sexo, para mascotas, para toda clase de seres vivientes)
Si están enojados, putean y fabrican efímeros proyectos de venganza.
Si no saben algo, dicen "uy, no sé"
Si el del al lado lo sabe, es bastante probable que diga "vení, te enseño como es"
Si tienen hambre, te saquean la heladera, como si no hubiera un mañana.
Si sufren por un desengaño o una escoriación en la autoestima, moquean como marranos y se saltean las comidas sin detenerse a pestañear.

Ellos son complejos y fascinantes, tan pronto se internan en mundos interiores inaccesibles. como se vuelven lisos y brillantes, límpidos, transparentes, ves a través de sus sentimientos como en un cielo de primavera. Esta dualidad desconcierta. Causa atracción, y causa estragos: es como estar tomando sol apaciblemente y que de improviso caiga sobre tu cabeza no una llovizna ni una lluvia, sino una catarata helada, que te deja fuera de combate.
Entonces lo más fácil que puede hacer un adulto, lo más aceptable y entendible, es menear la cabeza y apelar a algún cliché, a alguna frase hecha sobre la juventud y demás malsanas actividades. Quién no ha escapado de la furiosa magia de su influjo con esas viles artimañas. Confieso que hay momentos en que me hacen pensar que Herodes no estaba tan loco como lo han pintado. Jaja...
No obstante...tantas veces, infatigablemente, me sorprendo a mí misma tomando esas cápsulas de áspera sabiduría que siento emanar de estos cachorros que vienen tras nuestros pasos, tantas veces que, en fin, me detengo a intentar atraparlas en palabras. Sé que ellos lo dirían mas breve, con menos letras, seguramente, con más gestos, más dibujitos, más abrazos y besos, más de esos empujones que de lejos parecen manotazos de borrachos -pero son la forma en que sus brazos, aún torpes, circulan la energía en mágicas calesitas de aire-.
Me gana la veta curioseadora, y los pongo a prueba, los contrasto secretamente con algunos adultos a los que -también, a mi modo- admiro. Nadie sospecha los resultados de mis ultraclasificadas investigaciones.¡Y a nadie le importarían!
Por ejemplo, les hago a los adultos una pregunta rara, exótica, que suena a cita de un libro, supongamos, y enseguida repreguntan "¿pero qué me estás queriendo decir con eso?" o "¿para qué querés saber tal cosa?"
Los chicos sencillamente, la responden.

  • Pregunta: "Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"
  • Adulto: "¿Eh? ¿Y eso? ¿Qué es, una adivinanza? ¿Quién lo dijo?"
  • Adolescente: "No, no sueñan. Las cuentan para dormirse"
  • Pregunta: "¿Cómo se dice "simple" en inglés?"
  • Adulto: ¿Pero en qué contexto querés decir "simple"? ¿Simple o sencillo? ¿Que buscás: un sinónimo?
  • Adolescente: "Igual"

Igual. ¿Entendiste? Sé simple. Be simple.
A gozar, divino tesoro.

6 comentaron esto...:

Anónimo dijo...

Hola...

Fabuloso, increíble, pero es así.

beso.,
Mr.KKf

Anónimo dijo...

hola Verita....comparto tus dichos al mejor decir: tu vivencia ..son fascinantes!! y como aprendemos de elllos. Y vos..como no verlos como con una lupa grandota que te muestra destalles insospechados si tenes uno adentro...tenemos uno adentro...del corazon, de la mente ...lo maravilloso de la genesis...besote gracias por compartir!!!

Anónimo dijo...

Ah el anonimo de arriba era yo Verita...Diana

VeRa dijo...

Qué linda sensación...saber ke lo ke fuimos siempre será parte de lo ke somos.

Pasá más seguido Dianiiiiiiiiiiiiiiinnnn!

Anónimo dijo...

Sos especial
Eva

VeRa dijo...

Epa Eva!
Gracias
Pero es un efecto colateral, nada más.

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