me enamoré

6:32 p. m. | 3 Comments

pero no se de qué
o de quién (¿esto será técnicamente posible?)

ardo
mi mente arde
mi corazón se despedaza en astillas de luz líquida

sonrío sin motivos
toda la gente me parece merecedora de consideración y buen trato
se me ocurren ideas brillantes
mordisqueo sabrosos triunfos en mis cuatro trabajos

¡me salen las recetas de cocina!

no me alcanza el tiempo para nada
ardo
me consumo
me veo bien en el espejo

Llego a la conclusión, tal vez errada:
me enamoré
Me enamoré, sin dudas.
Esta dulce confusión de alegría
esta íntima confianza de ser buena,
de ser
digna de lo bueno...qué otra cosa podría ser
sino
Amor?






Pero también...
simétricamente, ay...



ay, las espinas de la soledad...



quién me manda-digo yo- quién me sugiere
andar hurgando en los polvosos y digitales huesos del pasado reciente...

leerme es casi obsceno, leer mis torpes palabras de amor,
me hace sentir vergüenza, una estúpida vergüenza retroactiva,
y yo que predicaba que uno no debe arrepentirse nunca
de aquello que hizo
creyendo que era el Bien.


Pienso:
tal vez no sea arrepentimiento, sino sólo nostalgia...
tal vez no sea el vértigo del "
falling in love"
-uno no debería "
caer" enamorado, dice un filósofo, debería "levantarse" en el amor-
tal vez sea este manantial de sentimientos
que me inunda y festonea de burbujas mis pestañas

un engaño dichoso
una punzada en el cuerpo fantasmático
del deseo

Me siento locamente capaz
de amar a todo el planeta
de amar a todas las criaturas...
una revolución de amor alzada en armas
irrefrenable, rabiosa de alegría, susurrando alaridos,
dulcemente amarga,
oximorónica,
igual que yo...

(Ahora me leo, me releo, y escribo, y me reescribo. Qué va a ser de mí, después de la turbulencia... después de la feroz identificación con todas las canciones románticas de la historia... cuando aquiete sobre mis hombros sus alas frías, la consciencia de ser impar)

Señor Intendente de Monte Grande:
entre las muchas cosas que NO HARÁ me permito sumar la idea de tener un curso de agua limpio en la zona.
Para ir a tomar aire, para sentarse a la orillita, para dejar que el alma se lave con el sonido del agua que discurre...
O una playita de arena, con una orilla linda y mansa, no digo un mar, no, no...pero un lago?
Yo digo que los pueblos que tienen un horizonte de agua se apegan menos a las cosas de la tierra. Que el agua los vuelve más alegres (y acaso más limpios?)
Mire qué lindo el jardín de mi vieja, si lindara con la lagunita municipal, a que sí?

Pero claro, los desfavorecidos con la naturaleza debemos contentarnos con la cultura.
La torsión

Mi firma es como un lacito que se desarma en el aire.
"Parece un perro corriendo, profe" me dijo una vez un alumno "pero es linda"
Yo tomé un curso de psicografología que me encendió en los ojos una golosa atención, incapaz de sustraerse a anticipar algo de la personalidad tras cada firma, tras cada letra angulosa, filiforme o henchida.
Curiosamente, y aunque traté de "sanarla", mi firma ostenta un rasgo típico del sufrimiento amoroso, que en grafología se conoce como "la torsión". Sólo que la he disimulado bastante, y entonces toma el aspecto como de cierto arte de la filigrana. Duele la torsión, pero parece danza...
Diría mi amigo chileno, que es una vez más mi capacidad de ser creativa con el dolor...

Las formas malditas
De verdad renunciaría con todo gusto a la creatividad de mis modestos dolores de amor. Pero por algo no lo consigo. Intuyo que una vez que las probamos,drogas adictivas, no somos capaces de despellejarnos las manos para quitarnos estas formas malditas del amor entregado.
Habrá quienes aprendan de los malos tragos y logren endurecerse antes del siguiente magullón.

Habrá quienes se amargan la saliva y deciden volverse más cínicos o mas pragmáticos.

Los que practicamos -en el amor- la torsión con un diminuto regusto de belleza solemos revolvernos en una suerte de morbo masoca que nos empuja ciegamente, dañosamente hacia el motivo de nuestras penas y lloros.

Esto se lo conté al chileno también: tuve un novio que había cometido la torpeza de compartir conmigo su correo electrónico. Cuando me dejó, le mandé esos mails negros... densos... profundos... llenos de dolor y sangrando mis heridas... La respuesta fue silencio, y silencio y un poco más, atronadoramente: silencio.

Entré a mirar...ejerciendo una vez más esas formas malditas contra mí misma. ¿Y qué hallé? Nada digno de ser recordado. Salvo, el siniestro destino de mis mensajes: todos, toditos, todos en la papelera.
Yo me había esmerado en apretar la torsión de mis fibras cardíacas, destilando lo mas puro y refinado de mi pena...y él simplemente lo echó en la basura!
No me sirvió de nada ver ese paisaje, pero alcanzó para añadir algo de sal en la cortadura, para sentirme miserable y sin valor.
Y uno se ve así: sabiendo que no hay nada bueno en ello, apretamos la soga que nos ahorca, nos adherimos a la peor parte de lo que nos ha quedado en el canasto de la ropa sucia...

Placeres mínimos y la tecla Suprimir

Entonces...dónde empiezan los consejos? Aquí mismo, para mí misma: este es el año en que me propuse trabajar menos y tener efectivamente -realmente- tiempo libre.
Y no hablo de tiempo para aturdir la cabeza, para sentir un vértigo rabioso de "fin de semana". Sólo...tiempo de libertad: para hacer panqueques con mis hijos, para ir a tomar mate a la placita, para mirar libros en Corrientes, para dormir 14 horas si me lo pide el cuerpo, para el platito de empanadas con los amigos...
Para sentarme a escribir, por puro placer hedonista...
Para pasear por Internet, pero solo para divertirme...
Para emocionarme leyendo (o re leyendo) los mensajes de gente querida...Como dijo el mago Gandalf "no todas las lágrimas son amargas" y muchas veces es una forma de consuelo y humanizante alivio eso de soltar unas lágrimas por un sentimiento noble...
El otro sanísimo consejo es borrar las huellas que nos atan a las formas malditas del amor. Huellas digitales, claro, que las hay: las fotos, los mensajes, las muescas de sus sombras en la pantalla. Borrarlas, borrarlas sin demora, borrar los accesos directos que nos transportan a ese pasado, aunque nos lleven a un pasado feliz, porque en la línea siguiente reconoceremos el anticipo de la sombra que no supimos vislumbrar.Borra, arranca, elimina, desmaleza: duele pero purifica.
Quemar los puentes, porque por ellos sólo nosotros deseamos transitar. Los que nos dejaron se han ido hace ya tiempo y lo que allí queda para nosotros es solo el autoflagelo y la compasión de los idiotas.
He descubierto que las personas que no se atreven a amar con pasión y entrega, por mas que sean buenas gentes, terminan portándose mal con aquellos que los rodean y en especial -¡siempre sucede!- mucho peor con aquellos que los aman. Analizándolos mucho concluyo que la causa de esta conducta loca suele ser el miedo.
Miedo a involucrarse, miedo al esfuerzo de tener que "remar" para que la relación crezca, miedo a aburrirse, miedo a engañar, miedo a ser engañados....miedo ...miedo...miedo...
Y contra el miedo del otro no hay mucho por hacer. Sólo ponerle nombre. Y acaso ubicarlo en el estante que le corresponde: vos tuviste miedo, mientras tanto, yo me tiré al agua. Y bue..

La natación de los náufragos

Hay algo que no entiendo bien: por qué cuando uno sube un avión le explican todo lo que pasaría si el avión se cae? Eso por que no te lo enseñan al sacar el pasaje? Uno sube a un bote de paseo y el capitán insiste en que todos nos pongamos los chalecos salvavidas y fijemos la vista en los botes de emergencia, mientras replican la pantomima del hombre al agua buscando el silbato en su chaleco para pedir ayuda. Eso solo sirve para ponernos en pensar en la muerte, en lo feo, en la posibilidad del dolor inminente.
Estrategia civilizatoria al fin: el miedo te atornilla a tu asiento mejor que el cinturón de seguridad.
Los viejos marineros, los más sabios, repiten en cambio este refrán "No luches contra la mar, únete a ella"
Creo que si se le puede dar un consejo tranquilizador a un náufrago es que acepte su condición tratando de no desesperar, y se deje fluir. De nada servirán justo ahora, justo en el momento de la pérdida, del barco hundido, de lo irremediable, los pataleos e intentos de reflotar la nave.
El estilo más adecuado de natación de los náufragos es el menos elegante: hacer la plancha, flotar...calmarse para encontrar la aceptación. Titanic o canoa de astillas, pero hundido al fin ¿a qué sumar más llantos?
Mejor empezara practicar la alquimia, transformar el esfuerzo doliente, la frustración, la bronca, en una tranquilidad que nos energice. Para arrancar de nuevo. Si no hay tranquilidad no hay creatividad posible.
Al menos eso dice Krishnamurti.
Ese es todo mi secreto, querido amigo. Soy una maga rebelde con el gremio, que revela sus trucos y los comparte cuanto puede.
Si yo puedo sacar de mis dolores bellos párrafos o fuerzas sobrenaturales, todos pueden. Incluso usted, usted amable lector, usted fidelísima lectora, usted, de los ojos escrutadores.
Paradoja final
Para dejar de sufrir hay que sufrir un poco.
Es una extraña paradoja, pero curiosamente funciona.
Y para entender el amor, primero hay que entender el amor.

Si no se entiende a la primera vez, intentas una más.
Y una más.
Y una más.

Y así, hasta el final de tus días.

Epitafios

11:57 p. m. | 15 Comments

Cuando era una niña-poeta, se me había ocurrido que todo poeta debe pensarse un buen epitafio. Una frase que cause un último estremecimiento en quienes te han conocido, que encienda la imaginación de los que no lo hicieron.
Un epitafio que se precie necesitará ser breve y contundente. Si adorna una tumba no demasiado sombría, probablemente surta mejor efecto.
No sé...luego, con el tiempo, empezó a preocuparme la tarea ineludible de vivir y abandoné definitivamente la búsqueda de un epitafio. Que escriban lo que quieran o que no escriban nada.

Pero hace unos días, un mensaje de correo, mi querido amigo Juan, que está volviéndose experto en padecer y no revelarlo...ay, ay, Juan...

Él me decía que acaso en su epitafio se lea la frase "Su vida fue una eterna promesa"

Y si bien suena hasta bonito, destila mucha tristeza...La tristeza nunca amadrina futuras alegrías, se basta a sí misma, se da de comer como puede y engorda a costa de nuestras flaquezas.
Mejor un epitafio que diga algo irreverente, Juan. Como el que hizo escribir,
con sorna postmortem
Miguel de Unamuno: "Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo."
O con la displicencia y el desapego de las pompas fúnebres que tuvo Diógenes, el cínico, el perro, el filósofo furioso y peleón.
Al morir echénme a los lobos. Ya estoy acostumbrado.
(Y, en cuanto releo el párrafo: que frío golpeteo de dientes eso de "pompas fúnebres"... se me representa en el fondo de la imaginación un cielo negro cuajado de pompas jabonosas que se dejan llevar por un viento oscuro...pompas de luto...pompas nihilistas...)
Y los poetas, los auténticos poetas muertos, ésos sí que han sabido pergeñar el milagroso haiku de su epitafio. Las ocho, diez palabras justas. La frase buen_remate, la frase final_con_beso.

Mi admirado y doliente Juan Ramón Jiménez profetiza:

"..y cuando me vaya quedarán los pájaros cantando..."
En espejo caleidoscópico con el espíritu libre del Mayo Francés, que aseguraba que había arena de playa bajo los sucios adoquines, el poeta chileno Vicente Huidobro hizo escribir en su epitafio:"Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar"


En la lápida de Borges, junto a un grabado con siete guerreros, se lee, en inglés antiguo: "And ne forhtedon na", una frase que pertenece a un poema épico y que se traduce como "Y que no temieran".
Es un fragmento brevísimo y críptico del relato de una escena de guerra, en la cual un jefe que lleva a sus valientes a una muerte segura, los instruye y alienta, les da consejos para posicionarse en el campo de batalla, que sostuvieran bien firmes sus escudos, y que no temieran...

Los guerreros de Borges me llevaron a recordar la dedicatoria del guerrero argentino por excelencia, a la joven y frágil madre de su única hija, muerta de tuberculosis y de pena, a sus cortísimos 23 años:
"Aquí descansa Remedios Escalada, esposa y amiga del general San Martín".

¿Se escriben epitafios para quienes no tienen tumbas? A algunos les toca la nada como tumba, a otros el mundo entero, a Camilo Cienfuegos le tocó el mar. Cada año, el 28 de octubre, se llena de flores el mar...se renueva esa rara tradición de llevar flores a quien nunca las verá...
Para Camilo, tal vez sería un buen epitafio los versos de Guillén:

Duerme, descansa en paz -dice la mansa
costumbre de las flores-, la que olvida
que un muerto nunca descansa
cuando es un muerto lleno de vida.


Quizás si los epitafios no se escribieran con las manos del dolor, serían retazos de poesía viva, serían lo mejor de cada uno, serían el recuerdo más precioso, el rostro más amado y más amador, el gesto más noble de todos, la virtud más límpida y brillante.
Nunca relatarían aquello en que fallamos. Dirían algo humano y accesible, nos pintarían de una sola pincelada como lo que fuimos: seres imperfectos tratando de ser felices.

Yo, quizás pondría como epitafio para Juan:
"Leyó mucho. Amó en exceso. Contó demasiados chistes de humor negro. Así le fue"
El viernes hubo reunión de profesores en mi Instituto.
Hablamos de las prácticas docentes, de la historia reciente y de la antigua, del nuevo modelo de la geografía crítica, de temarios, de papeles, de libros, de mapas, de fechas.
Hablamos de Internet, cuco y semidiós para las ciencias sociales.
Después de la reunión académica -como buenos argentinos- nos fuimos a casa de Dianita a comer un asado, que se prolongó en chistes y risas hasta las tres de la madrugada.
Yo madrugué el sábado y mucho me temo que mis alumnos acusaron recibo de mi estado de somnolencia porque uno de ellos sugirió, a media mañana "profe: quiere que cortemos y se toma un café?"
Me quedó un sabor dulce al recordar que la noche anterior, aún en medio de la fiesta de las palabras doblesentido y los asaltos etílicos del inconsciente, hubo acuerdo entre los profes con los que trabajo en el sentimiento de estar haciendo algo que puede provocar un buen cambio.
No la revolución. No el cisma del siglo XXI.
El goce sin precio de estar haciendo algo bueno, de estar sembrando futuro, de estar regando esperanzas. Me hubiera gustado que los alumnos de estos profes, futuros docentes ellos, hubieran podido visitar, invisibles, la mesa de ese asado para sentir -o para confirmar- que su formación está en buenas manos.
Que vivan los buenos maestros
Gracias a alguno de ellos llegaste a leer este post hasta aquí. ;)
Nací un lunes.
Llegué precipitadamente, aunque ya era pasado el mediodía. Dicen que mi mamá sufrió un momento de angustia cuando fue a buscar el dinero guardado para el momento del parto y no lo encontró (años más tarde me enteré que fue destinado a la compra de unas redes de tenis, que es un deporte que no me gusta ni en videojuegos...)
Que ese día estaba en el puesto nro 1 de Estados Unidos el tema "I Want to Hold Your Hand" de los Beatles y ese año se llevó el Nobel el señor Jean Paul Sartre, que en ese momento no imaginaba -calculo- que cuatro años más tarde, estudiantes rebeldes de La Sorbona usarían sus frases como adoquinados argumentos en el Mayo Francés.
Que la luna estaba colgada del cielo con un perfil flaquito de cuarto creciente.
Que nací el mismo día que Bobby Fisher (pero él 20 años antes) y que Yuri Gagarin (él, 30!)

Nací por aquí, bien al sur del mundo. Pero, de haber nacido en Marte, estaría cumpliendo 23 años nomás. Y apenas 0,177 si me hubiera tocado en ¿suerte? nacer en Plutón. Sería una noble anciana de 182 años mercúricos y mi próxima velita habría de soplarla allí, en ese calcinado planeta fuego, el 5 de Abril. No, paso: no me alcanzaría el presupuesto para tanta torta...
Y me sentiría como el farolero del cuento del Principito (aunque dudo que yo fuese tan celosa del cumplimiento del deber, la presión del tiempo que corre mataría mi gusto...)

Puestos a evocar números, se dice que ya pasé por 16.072 días de existencia. Pondré más atención al derrochar el siguiente, no parecen tantos comparados con otras magnitudes...
Increíblemente uno puede narrar su vida en pocas frases, bastan una modesta colección de verbos en pasado simple y un puñadito escaso de conjugados en presente, y tu vida es apenas eso: cosas que has hecho, y punto.

Crecí con mis tres hermanos, y la remembranza dice que era una buena vida. Yo era una nena de rostro frecuentemente tiznado de melancolía, no seré ingrata, no había de qué sufrir, mi recuerdo simplemente indica que me emocionaba demasiado, tal vez. Fui una adolescente tímida y convencida de estar parada en la vereda de los lusers, entonces se desarrolló mi veta intelectual (es una vulgaridad, siempre sucede). Me apasioné por enseñar, en eso me va la vida todavía.
Me enamoré, me casé, tuve dos hijos, dos soles encendidos. Me desenamoré, me divorcié.
Trabajé mucho siempre, ahora trabajo más. También me río más y disfruto más lo que tengo. Una gran pena que, paralelamente, sigo sufriendo por los bamboleos del corazón. Bueno, la verdad es que siento, que también -maldita sea- sufro más.

No sé... cuarenta y cuatro ¿es una buena edad para ponerle puntos a algunas íes? ¿Es buena para barajar y dar de nuevo? ¿Para cambiar de planes? ¿Para volver a confiar?
Yo quiero hacer la prueba.



Llueve...llueve... en todos lados llueve...
La monotonía del canto de la lluvia no hace más que remitirme al viejo tema de Silvio.
Llueve otra vez
donde no hay más conmigo
que fieros animales,
que tiernos enemigos.

Quiero que salga el sol, aunque sea un sol que despide el verano, aunque sea un solcito blanco mediopelo. Quiero que ya no llueva...¿cómo se conjura al cielo para que deje de llorar ?
Las letras forman las palabras. Quién no lo sabe.
Bueno, cómo estar seguros de que El Que Bate La Coctelera lo sabe bien.
Bien podría yo estar diciendo las palabras correctas, pero en el orden inverso. Las palabras necesarias, pero en el tiempo inoportuno. Las letras adecuadas, pero formando palabras ininteligibles.
En todos esos casos mis plegarias no serían escuchadas...o lo que es aún peor: sí! podrían ser escuchadas! sólo que con consecuencias nefastas para mi orden de pedidos.

Juego el puzzle humano más antiguo: el de la comunicación.
Encastro, suelto, superpongo, mantengo el equilibrio. Las mismas palabras nombran seres distintos, las mismas letras, en orden idéntico, ahora escriben algo que nombra a otra cosa.
Por caso: sé que la palabra "ausencia" no es la ausencia. Pero nombrarla equivale a revolver la sopa de sus fantasmas.

Temo decir algo que, incitando a la mariposa a batir alas, desencadene un huracán.
Una vida puede pender del hilo celeste de una palabra.
Una historia completa puede caber en una frase.

zapatitos
Se dice que el escritor Ernest Hemingway citaba como su mejor obra una frase de sólo seis palabras: "En venta: zapatitos de bebé, sin usar" (1)

Una obra literaria breve y brutal, Sir Ernest. Armó ese puzzle con maestría, hay que reconocerlo.

Por mi parte, no pude evitar la fascinación y el desconsuelo por identificación que sentí con el personaje del libro que leo, cuando detalla su reacción ante un mensaje de sólo tres palabras.
Transcribo:

"Hube de leer repetidamente, con incrédulo estupor, las exactas y fatales palabras. Hube de palpar, sobre el rugoso y húmedo papiro que las contenía, los precisos trazos que las formaban, hube de deletrearlas, examinando los menudos detalles de cada rasgo, la absurda (pero terrible) trabazón de sus sílabas, un arbitrario artificio que podía, en otro orden, haber compuesto cualquier otro mensaje quizá esperanzador, pero que tercamente se obstinaba en componer sólo aquella desmesurada noticia. Hube de permanecer una infinita suma de soledades hechizado ante esas tres palabras fatales para convencerme, por fin, de que no cabía posible error"

Cierto, yo me enteré de las tres palabras al seguir leyendo.
Pero... toda la escena podría preceder a la lectura de cualesquiera "tres-palabras" que nos laceran o nos redimen para siempre, que no esperábamos, que no suponíamos merecer...
¿Cuáles podrían haber sido?
¿Qué jugador maldito del scrabel del destino dispuso de ese modo las letras y las sílabas?

¿Cuáles eran -imagina conmigo- esas tres unidades aterradoras e irrefutables?




(1) Lógico, eran seis en inglés: "For sale: baby shoes, never used." Vía: 6palabras

la única verdad

11:27 p. m. | 0 Comments

...es la realidad.


Así dicen los seguidores del viejo líder de las frases regias.
Así lo repiten los economistas, los dueños de verdulerías, los implacables números de los índices.

"La única verdad es la realidad"
Controvertida afirmación, porque uno ve la realidad con las gafas que le fue construyendo el lenguaje, la cultura, el corsé de muchos siglos de forcejeo contra los instintos.

¿Cuál es la Verdad, la Verdad con letra capital y rostro descubierto?
¿Qué faceta del cristal estoy mirando, qué sombra de la caverna me dicta una jaculatoria para nombrar lo que mis ojos quieren ver?
La realidad...dónde reside?
¿La realidad es el número que está impreso en mi ticket o es la fruta que sostiene mi mano?

La "voz" del amigo que a miles de kilómetros, por el puente magnífico de Internet, me dio ánimos y me describió esperanzas futuras...es menos real que el silencio de corderos de los que estaban al alcance de mi mano? ¿Menos real que la murmuración de la estupidez?

Y como se pone espinoso trazar la línea entre la verdad y la realidad... les cuento un caso.
Lunes por la tarde, día de trabajo en la oficina. Suaves susurros, clics de teclados, el ronroneo neumático del ascensor cada tanto. Cada uno en lo suyo. En su verdad. En su realidad.
De pronto, por la ventanita abierta del monitor, por la canilla goteante de datos de una web de noticias, el aviso: un incendio gigantesco, justo en este barrio.

Fue Denise, la de la eterna sonrisa, la que dio la noticia: "Dicen en TN que hay un incendio por acá!"
Increíblemente, la primera reacción de muchos (¡muchos!) de los que oimos fue...ingresar a la página de TN!!

Menos mal que nos quedaban ejemplares con sentido común (o curiosidad más urgente...) que corrieron a la ventana a ver...
Entonces los ojos confirmaron "la verdad" de las noticias: sí, en serio, mirá vos, un incendio.

Enseguida hubo quienes aconsejaron volver a cerrar la ventana porque entraba mucho olor a humo, y también entraba el humo propiamente dicho con sus hojuelas de cenizas oliendo a plástico chamuscado.
Cierren, cierren, volvamos a las PCs...

Cerramos. Volvimos: al silencio de los vidrios anti ruido, al frescor artificial del aire acondicionado, a esa tranquila realidad controlada donde no había 50 heridos ni dos pequeños casi asfixiados por el humo, ni gente llorando sus pérdidas ni peligro de derrumbe alguno.
El incendio siguió ardiendo durante veinte horas.

Pero aquí, en los rectángulos de nuestros escritorios, a tan solo dos cuadras del desastre contante y sonante , la realidad era la pantalla de TN, aquí las "cosas" se vuelven reales cuando aparecen ante nuestros ojos mediando una red electrónica que digitaliza imágenes, sonidos, datos, caras, recuerdos...

"La única verdad es la realidad"

Me queda por saber si existe una única realidad. Y si a ésta podemos asirla mediante palabras (palabras dibujadas, palabras sonoras, palabras de palabras)

Por algo decían, con anticipado terror los antiguos sofistas "res, non verba".

templanza

1:04 a. m. | 9 Comments

Templanza. Autodominio. Mantener la calma. No desistir al primer impulso.

Después, sólo se trata de seguir viviendo con la cicatriz.

Y con el tiempo, lo entenderás todo, lo perdonarás todo, te quedarás sólo con lo bueno, sentirás el dulce orgullo de tener heridas de amor.

El monstruito adorable que salió de mi panza hace 17 años me viene a buscar al trabajo para ir juntas a cenar.
Ella habla a borbotones, tira latiguillos, cuenta retazos de cosas que le pasan, de a ratos escucha lo que yo opino o intento opinar, de a ratos cruza en medio de ambas una barrera invisible que la blinda de cualquier influencia de mis palabras.
En un momento, yo le cuento que tengo la certeza, casi siempre, de que voy a estar bien, de que voy a superar cualquier obstáculo.No por omnipotencia (esa tentación te vuelve ciego) sino porque siento confianza en mis capacidades, y porque aprendí la lección de amar lo que uno posee.
Chechu deja el tenedor a un lado para poder ponerse ambas manos en las
mejillas -es corporalmente hiperexpresiva, vaya a saber de quién lo hereda, jeje- y después de asegurar que ella piensa lo mismo, suelta esta frase:
-Es como sentir que podés llegar caminando a cualquier parte.
Siguió a la feliz convicción una desordenada y querible explicación de todos los puntos a los que estaba segura de poder llegar.
Creo, no sé si me equivoco, incluyó el futuro, la eternidad increíble del amor, la luna. Mencionó también algunos destinos turísticos, clásicos y heterodoxos.
No diré que me abrumó el optimismo de mi niña, pues me tiene acostumbrada a su contundente autoestima. Sólo que, en medio de una sinfonía discordante de voces que replican día y noche todo lo que no se puede, su frase de llegar caminando me hechizó doblemente. Por la veracidad: que sea difícil no significa que sea imposible. Y por la fuerza de la simpleza con que lo expresó.
Yo sé que delante de sus inquietos ojos soñadores, todos los pasos inauguran caminos. Sé que por esos caminos empezará a andar muy pronto sin mi sombra pegadita a la suya. Si, claro que cuesta admitir que los hijos crecen...
Pero también sé de qué arcilla está amasada su sustancia.
Ella va a estar bien.
Va a llegar, caminado, a cualquier parte.




Semillas de Chía, dice la señora, para la energía espiritual y la buena salud de las neuronas.
Té verde frío, aconseja la jovencita que me traduce el menú en medio de una colorada de farolitos de papel.
"Yo quiero ver kimonos" insistía la pequeña (que ya no es tan pequeña...ay!)
Hay que tocar al dragón rojo y dorado, para atraer la buena suerte.
Eso lo decían todos, para darse mutuamente paciencia de esperar que empezaran los fuegos artificiales, los petardos, las danzas de espadas alocadas y el paso convulsionado de los dragones cabezones de la buena estrella.
Nos compramos una sombrillita roja de papel, y un cristal tallado que tenía atrapado, en burbujas filigranadas y líneas como de agua, a una serpiente danzante.

Después nos fuimos a comer helado de dulce de leche, para sentirnos de nuevo en casa, lógicamente, bajo un argentinísimo cielo blanquiceleste, al amor del sol, tarde de domingo.
Lindo verla a La Pontiac, esa ráfaga de risa-llanto, siempre al borde filoso de su propio corazón.
Feliz año de la Rata, multitudes de la China.

Yo también creo que estrené el año ayer.
Pierre Lévy un conocido antropólogo tunecino que escribió (entre otras cosas)La inteligencia colectiva, nuestra mayor riqueza” me dio este mediodía de domingo un nuevo motivo de autoalegría que ribetea casi el onanismo.
Resulta que el caballero, profundamente estudioso de las filosofías y tradiciones intelectuales más diversas, traza una cartografía de la inteligencia colectiva posible en Internet usando como modelo las estructuras angélicas más antiguas de que se tenga memoria escrita.
Escrupulosamente, metódicamente, convincentemente -como buen antropólogo- fusiona las historias de querubines y cuerpos diáfanos con las bondades de la virtualidad y la democracia.
Suena disparatado, pero leyendo a
Lévy da gusto sentirse identificada con esa locura a medio camino entre la espiritualidad y la tecnología.
Ah...!
Qué gran placer leerlo, maestro.
Me ha reconciliado con mi Ángel inspirador.

Volvimos

10:58 p. m. | 2 Comments

Volvimos de los días plácidos de vacaciones. Cansados y alegres, como debe ser.
Estuve "fuera de Internet" todos estos días, pero observando mucho y clasificando mentalmente las emociones que me sugirieron temas de reflexión para el blog.
Tuve tiempo de observar mejor, con una nueva curiosidad relajada, a mis cachorros en acción, juntos.
Hasta tuve tiempo para tomar aire para mí, aire de verdad y en todos los sentidos: oxigenarme la cabeza y dejar que el procedimiento siguiera su curso hasta los rincones menos iluminados de ese misterio que llamamos emociones, afectos, corazón.
El oxígeno ventila y espanta los venenos, el viento del mar te despeja las ideas, el agua te despierta, el sol te energiza.
Aquí estamos, de vuelta al olor reconfortante del hogar.

Creo que voy a declarar nueva inauguración de mí misma: una toma decisiones inteligentes cuando se siente feliz.

Sorte, boa noite. Pra frente, veramarina.
Me llegaron muchos mensajes para las fiestas. Pot pourri: previsibles - superficiales - tiernos - inesperadísimos... Me llegó "el mensaje" de los que no me saludaron. Y entre la telaraña de corazones en penumbras, me llegó el mensaje de Charly:



De: Charly
Para: VeRa
Asunto: (sin asunto)


poco afecto a las salutaciones, siento de todas maneras que no puedo dejar de mandarte un beso grandote y que a pesar del silencio informático (de mi parte) siempre estás en mi corazón y espero que hayas encontrado una "sombra que en la tarde da una pared...".
Todo mi cariño grandote, grandote...



De: VeRa
Para: Charly
Asunto: Graciela


Gracias Charly
vos también estás en mis afectos.
El mundo es un sitio muy raro...y uno va a contrapelo de todo el 90% del tiempo.
No hay sombra que dé la pared, estoy a la intemperie con mi corazón y tratando de echar espinas como las xerófilas, a ver si pierdo menos líquido la próxima temporada...
Tampoco hay vino que ayude a calmar mi sed... por esas paradojas de los gustos, soy inconmoviblemente abstemia.
En algo me redimí y dejé de ser vegetariana. Es casi pecado en este país.
Así que ¿Quién sabe? probablemente todas las cosas que siempre fueron así...mañana sean asá.

Un abrazo, negrito

No pienses tanto, que te va a hacer mal




De: Charly
Para: VeRa
Asunto: Graciela no: Mario



El mundo es efectivamente un lugar muy raro. y en él estamos.
y estoy tentado de decirte que ojalá encuentres el camino pero no...viajá, tal vez no hay un destino sino solo trayectos.
hoy insolación, mañana remanso, después tormenta, cada instante sombrío, eterno. cada instante luminoso, solo eso, un instante.
Buena vida Vera Marina.
En lo que de Vos dependa, que puedas hacer una buena vida.
Lo demás, ya sabemos, los dioses son caprichosos y burlones....
te quiero mucho.
Carlos navegando con el Holandés Errante



De: VeRa
Para: Charly
Asunto: demasiado bonito


Es demasiado bonito para no compartirlo
No todos los días le desean a una que tenga una buena vida.
Seguramente también yo navegue con el Holandés Errante. No te das cuenta de estar a bordo, salvo por el pequeño detalle de no tocar jamás un puerto.
O quizás navego con el Caleuche, bailando con sus brujos sobre cubierta, salvando ahogados ingratos, mirando a lo profundo para descubrir ciudades fantásticas...
Hoy entendí un poco mejor por qué me gusta tanto navegar en Internet.
Neoarqueología de los seres humanos.

El cuarto de siglo de Blade Runner el año pasado, me pegó en la cabeza como un garrote .
Mi natural curiosidad por el género humano se revolvió con golosa ferocidad de predador. Curiosidad y melancolía. Mirada hambrienta pero piadosa. Carraspeo de garganta antes de pronunciar la sentencia: "qué bichos raros somos" Y conste que digo "somos" y no me lo creo.
Como corresponde, uno siempre mira con ojos de experto, se cree más allá, flota por encima.

Genial, les funciona a todos, nos funciona a todos.

Vuelvo, pulsión escópica a flor de piel, a la página de sexy o no (sí! vamos! ríanse! ) y esta vez presto especial atención a las palabras usadas en las escuetas presentaciones.La web dice no más de 250 caracteres, uno debe resumir sus prioridades o urgencias, seleccionar el rasgo más atractivo o menos peligroso y colgarse del cuello -virtual- el sambenito de por qué estoy aquí viendo si los demás creen que soy sexy...

Al más puro estilo de esos estrambóticos arqueólogos de la basura reciente, que escarban con el palito de sus teorías la bolsa que sacas tres minutos antes de que pase el camión recolector, ando pispeando sin revolverlo mucho, sacando conclusiones pseudo científicas.

Paseo de una declaración de soledad a la siguiente, de un solapado atorrante que la va de librepensador a otro, de un alma triste a una insatisfecha. Todos pasan, volátiles y sedosos, maraña de chispas de arena, fugacidad, cortaduración, caras con y sin nombres, poses estudiadas o casuales, y su colofón de dos o tres renglones lapidarios. No más de 250 caracteres. La autoridad de la web calificadora es inflexible con el máximo.


También lo es con un mínimo, pero no sabrás cuánto es, ni cuál es la coloratura de palabras que se entienden como "aceptables" (Por ejemplo, yo me registré diciendo "Sólo vine a reirme" y me llegó un email muy formal donde se me comunicaba que esas palabras no eran aceptables como perfil. Hube de rehacer, claro está!)

Me aburre silenciosamente la tarea, y estoy a punto de abandonarla sin culpa.

Y es allí cuando ocurre: un hueso de dinosaurio? un arma de sílice? un cuero grabado con símbolos que tal vez contengan una sabiduría inenarrable?
Pero no, eso sería propio de un arqueólogo hecho y derecho, lo mío es buscar baratijas en una feria polaca del cuarto inframundo.

Entonces se presentan ante mis impávidos ojos las fotos de tres "galanes" que conozco, a saber: 1. un poco, 2. bien y 3. MUY bien.

Cada uno ha escrito una frase que yo diría que corresponde a otro. Uno dice que su carácter es jovial y amigable, una mentira flagrante y portentosa: es uno de los tipos más amargos y cara-de-nada que tuve el displacer de conocer. El más joven de los tres se autocataloga como "un viejo de 35". El que dice no estar en la búsqueda declara sin más: "Busco a alguien especial"

¡Por la falsía del Santo Sudario y las piedritas del muro de Berlín! Mis anteriores especulaciones sufren un principio de sismo trascendental que les quiebra la espina. Entonces...donde leí "dulce y solitario" tal vez se esconda un lascivo violento, donde se sobreentiende que ama a las mascotas quizás haya que interpretar una fobia a los congéneres humanos. El "pobre-de-mí-style" acaso sea un borrachín divertido y afecto a gastarse el aguinaldo en tinto barato...

Y a lo mejor el chico lindo es gay.

Juego de palabras imposible de gozar por escrito.
Favor de léerselo a alguien con la entonación adecuada.

-Me tengo que comprar una malla para ahora, para las vacaciones y vi unas re buenas...
(Chechu) -¿Por acá?
-No, en un mayorista
(Pato) -Claro, por eso vende "mallas"...porque es "mayorista"
-Entonces está mal: debería vender "mayos"
-Cierto...el negocio que vos viste seguramente era un "mayarista", mamá
-También hay que ver si en enero venden mallas...quizás solo las venden en mayo
-Si...típico... los eneristas venden eneros...Al mes siguiente vienen los febreristas...
-Y los que son mas conocidos son los de marzo, los marxistas. A esos sí que los conoce todo el mundo.
-No sé si venden, pero arman unos bardos...
- Después de las revoluciones que se mandan los marxistas, para cuando llegan los mayoristas nadie entiende nada...venden mayos, mallas, es todo una mezcla, a nadie le importa...
- Claro
- Obvio

Claro. Obvio.
Mis dos hijos están locos. Pero son super ocurrentes, a que si?

Cero ganas

2:53 a. m. | 0 Comments

Así dicen los chicos, para justificarse cuando no quieren leer mucho, escribir mucho, pensar mucho.
No es tanto así, pero ando volcado demasiados litros de mi combustible vital en el nuevo trabajo. Está bueno, menos mal y me gusta, y todos los etcéteras. Pero me deja poco tiempo para leer tonterías, para dormir bien, para salir a ver el sol.
Ya va siendo hora de que el 2007 amaine...

Te lo digo con fotos: el 2007 se va así:
Uf, pasó cerca, se lleva mi camiseta como trofeo


Y el 2008 quiero que empiece así:

Sí! Olas y arena y criaturas inteligentes y divertidas. Les deseo lo mismo (o casi)
El juego de palabras no es mío -aclaro-sino de Les Luthiers. Y daaaaaaaaale,....está bieeeeen! Son días de jolgorios un poco injustificados, pero para no ser menos, me sumo al festejo: Ho, ho. ho! Feliiiiiiz Navidaaaaad!

Hay un proverbio muy antiguo que advierte "El demonio está en los detalles"

No sé si entiendo bien la referencia, pero siempre me dio la impresión de que los buenos actúan de manera mas espontánea y sin medir consecuencias, y en cambio, las malas jugadas, las agachadas, las trampas, exigen una dosis extra de planificación, y por ende, de ajuste a los detalles.


También, aunque suene paradojal, es típico de ciertos ególatras el perderse de vista algunos detalles. Bah, ellos son la estrella luminosa...quién habrá de mirar más allá?


Mi ojo es verdugo en los detalles, en toda clase de detalles: una falta de ortografía en un e-mail puede revolcar el chamuyo del más pintado, unas medias blancas con los mocasines náuticos dan un vuelco irretornable a una decisión laboral, la confesión tal vez demasiado temprana de que la lectura del horóscopo acompaña el desayuno pone punto final a mis cavilaciones mentales acerca de si contarle o no contarle tal cosa de mi vida a esa persona.
Sí, soy lapidaria, y vaya a saber si cometo injusticias por esa manía de capturar las particularidades, a simple vista, más ínfimas.


Súmenle a esa extravagancia el plus de manejar algún que otro dato pseudo científico, como varios años de estudiar psicologías y análisis de humanos, haber tomado un curso de grafología aplicada, llevar un minucioso recuerdo de los símbolos más clásicos de los sueños según Freud.


Entonces, cuando alguien firma o garabatea unas líneas enfrente de mí, cuando relata inocentemente una pesadilla, cuando usa un chiste que lo deja al descubierto en alguna tipología identificable...¡tin! suena la campanilla interior de mi adorable demonio, un demonio de entrecasa sin ningún atributo de temer: el demonio de los detalles.


Pruebas al canto, vamos a jugar:
Una conocida me incluye en una lista de mails (supongo, sin reparar en ello) avisando que subió su foto a uno de esos mercados de carne donde usuarios famélicos de contacto o aprobación ponen su "mejor foto" y esperan que les digan, mediante una mustia escala numérica, si se mantienen apetecibles en el escaparate impúdico del siglo XXI.


El asunto es triste y simple: ves la foto, pulsás sobre el número de 0 a 10, el susodicho recibe la puntuación, y con sucesivos votos se va formando un promedio. El índice que marca, sin derecho a réplica, si el dueño de la foto es "Sexy o no". Bueno, miren...en lugar de observar si son sexys...o no...yo me fijo en otros pormenores, cosas que han salido en la foto por casualidad o destino.


Por ejemplo:(piadosos abstenerse, me voy a poner ácida...pero es sólo bromeando!)
Empecemos con el muchacho en cueros. Bueno, está orgulloso de lo que consigue en el gym..
Pero... entonces por qué esa cara?
Esa cara de ...
1: Estas sandalias berretas si no se ven, mejor
2: Vivo en un barrio cualunque
3: La camioneta de mi vecino es mucho más cool que mi auto modelo 79
4: Shit! Salieron los malvones de mamá en la foto!


Foto de la señora antes de irse a bailar música de los ochenta con "las chicas"
Detalles:
1: Antes de dejarme, el Cacho me hizo plastificar los pisos, por lo menos
2: Y terminó el bajomesada de roble, con manijitas torneadas
3: El sillón símil cebra me lo regaló mi hermana. Divino.
4: Sacate el saquito para la foto!!!! mostrá lo que tenés, nena!






Foto del dolape que se hace el intelectual y distraido, tipo "sacame una foto que parezca que leo en serio"
1: ¿Qué lee? ¿Un manual de la secundaria??
2: Él quizás se esfuerza por dar una imagen de tipo rudo e independiente, pero la hermanita menor pega posters de chicos de la tele al lado de las penosas reproducciones -sin marco- de Diego Rivera, pone muñequitos arriba de la PC y en una de esas hasta eligió el fondo de pantalla.
3: El caballero FUMA mientras chatea y BEBE ídem
4: Se hace el tecnológico mostrando la PC pero no sabe sacarle la fecha a la cámara digital.


Jovencita intentando dar el look "chica buena pero divertida". Se concentró en su cara, se olvidó que la cámara fotografía todo lo de alrededor también.

1: ¿Justo elegiste amarillo? Se nota el push up así! Y como solo se concentró en la carita...no se acordó de pararse en una pose más femenina...
2: Esta niña se saca las ojotas a golpe de pata, y NO las guarda. Tampoco ordena la ropa que se estuvo probando. Y miren el perchero!! Hay cosas colgadas desde que renovó el DNI a los 8 años, mas o menos...
3: Esas paredes tienen humedad, papáaaaaaaaa


Jovencita que se saca la esperable foto inclinada, recurso que luego usarán sin asco los estudiantes de diseño gráfico (cuando quieren subvertir algo, simplemente lo inclinan entre 30 y 45 grados). Quema la foto, pero no importa, porque puede sacar 174,893 más con la cámara nueva que le regalaron para los 15.
Detalles:
1: Cuidado que es mentirosa...declaró tener más de 18 para ingresar al grupo "sexy o no" pero ahí se ve su foto de salita celeste...y no pasó suficiente tiempo como para renovarla. Una criaturita. Ojo.
2: Incluso está la foto de los nonnos!! Acompañada de un pisapapeles con frases memorables.
3: En los estantes se ven colecciones dudosamente "parejas", las típicas compras masivas de libros estilo "Guía visual del planeta tierra" o "Grandes nombres de la literatura universal". Ergo: los padres de esta nena no leen en serio. Ponen libros porque queda bien.
4: Ya aprendió a hacer el gesto inequívoco de las lolitas que quieren provocar: frunce los labios mientras entorna los ojos como al descuido.
Danger! Danger! El demonio está en los detalles!

Hay cientos, hay miles y cientos de miles... chicos que fuerzan una cara seria (¿alguien les habrá dicho que es más sexy quien menos se ríe?) y salen patéticos, o que ponen una mirada lasciva y de fondo se ve el calzoncillo secándose en la manija de la ducha, o frases que revelan abiertamente una mala escuela primaria, una idea horrorosa acerca de la poesía, o una incapacidad manifiesta de ser honestos. ( Palabras de presentación: "Soy divertido, sincero, me gustan las cosas de frente" Foto: gorra, lentes negros, foto tomada de arriba para disimular la panza...¿y el sincero? ¿salió a la vereda a fumar?)
Y así voy: en una colección de fotos, donde hay que mirar caras yo miro fondos, en un menú donde hay que elegir un plato yo encuentro los errores de tipeo, y desde el interior de la librería me detengo a ver cuántos de los transeúntes miran los libros y cuántos su propio reflejo en el escaparate...

Y bueno, para finalizar la revista:
él es un chico lindo (ah, sí, claro, por eso lo puse!) que no deja que nadie le diga qué usar y qué no.
Que no se esfuerza mucho por poner "cara de foto": él YA TIENE CARA DE FOTO y no necesita simulacros.
Para mí que es buen tipo y tiene un poco de angustia porque se va a quedar pelado pronto.
Su detalle: reloj con malla violeta.
Too much.
No sé cuál será su nombre. (El nombre de la rosa)

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