
Abrazame, bicho...
9:39 p. m. | 7 Comments
Llega, siempre llega
11:04 p. m. | 6 Comments
Tentación, tentáculo, tentempié. La TENTACIÓN en rojo y con mayúsculas. Una figura que nos subyuga mezclando a partes iguales lascivia y placer prometido.
No nos dejes caer en la tentación, decimos en el ruego del padrenuestro. Claro, porque si caemos, no venceremos. Si caemos, será en extremo difícil plantar hortalizas en nuestros quedos jardines de la victoria.(*)
Repaso rápidamente cuatro o cinco momentos que podría calificar como "previos a la victoria" y, en efecto, reconozco en todos ellos la hendedura del diente amargo y seductor de la tentación.
Lo estás por lograr, estás a un centímetro de lograrlo, a un día, a un puñado de palabras pronunciadas como un sombrío epitafio de lograrlo. Es entonces cuando sobreviene la tentación.
Iba a poner aquí varios ejemplos. Algunos, autorreferentes. Otros, observados en vidas ajenas.
A cambio de los ejemplos, las preguntas: ¿estuviste rozando los bordes de la victoria y apareció la tentación, disfrazada de sentido común, de miedo, de pereza, de obsecuencia, de comodidad, de morbo, de ganancia fácil, de estúpido preconcepto?
No digo que sea insuperable. Pues, en ocasiones, la tentación llega y el interpelado la supera o le mata el punto. (Sí, a veces yo también la derroté, qué diablos...)
Lo malo es que seamos tan sorprendentemente predecibles. Tanto como para caber en una frase bienaventurada.
El vaticinio se ha cumplido
1:53 a. m. | 5 Comments
Hace pocos días un lector camaleónico, me decía en un comentario que por favor guardase estas cosas que escribo, últimamente con menos fortuna y más cansancio del que elegiría.Yo, como siempre, desafiando al Destino, dije que bueno, y que no me importa tanto y que todo viene y va.
Entonces hoy, así, sin previo aviso, sin anestesia, sin toquecito en el hombro, así, en seco y a tración, parece que todos los blogs que nos habíamos resistido a la renovación de las plantillas "beta" sufrimos un despiadado desmembramiento.
Chau fotito, chau fondo bonito, el blog quedó consumido y reducido a un escrachante montón de palabras en negro y azul. Sentí que el oscuro vaticinio de "esto puede desaparecer en cualquier momento" se cumplía con siniestra precisión. Primero lo atribuí a un error momentáneo. Después me dije que demasiada compenetración con las tramas empapadas de conspiración de Stephen King me estaban jugando una mala pasada: dios, me estoy imaginando extrañas conexiones con energías de otro(s) mundo(s)...
Y bueno, no se perdió tanto...algunos esfuerzos, algunos "widgets", un link que otro...
De paso me puse a editar y saqué, anticipadamente, la actualización de la primavera.
Que tengan largos días y placenteras noches.
Fallido
8:02 p. m. | 11 Comments
Y sí. Algo de eso hay. Mientras cientos y miles de enseñantes se aletargan, se les agria la boca, se vuelven mezquinos juntapapeles o simples víctimas de una maquinaria que te tritura las ganas, yo pude (supe, me ayudaron) transitar por todos las franjas de aprendices haciendo casi siempre una labor que me gustó.
La escuela, un vidrio empañado de polvo, de bruma, de escarcha.
No me volví polvorienta ni opaca. Yo me des-empañé. :)
Animal emocional
9:57 p. m. | 4 Comments
Todo el tiempo, sin paz, sin interrupción, esa sensación de vulnerabilidad ante las emociones.
Todo el tiempo sintiendóme conmover por casi todo. También sintiéndome absurdamente culpable...
Y más allá de todo eso, el zumbido de la emoción siempre dispuesta, tensa y alerta, metida a traición en el tembleque de la voz, en el lagrimal que se contiene poco y nada, en el latido que se acelera tontamente. Y en ese frío extraño...más extraño con estos días de inusitado calor en Buenos Aires.
Pongámosle, por caso: a mí que nunca me gustó esa flor, resulta que leo una historia de tanta pasión en torno a una rosa en La Torre Oscura, que termino por sentirme aturdida de pena y de gozo ante el aroma de un jardín de rosas rojas, o me detengo abrumada a ver de cerca el rocío en la corola de un pimpollo..:.
1:01 a. m. | 6 Comments
matemático, combinatorio, que se considera el inicio de la doctrina de la Kabbalah (hoy de moda gracias a la contribución de la pop star, Maddonna...pobres estudiosos de la kabbalah, tener que bancarse por semejante puerta de entrada a la oleada de nuevos aprendices por esnobismo...)
Albergamos la misma esperanza mansa y reconfortante que en otros tiempos nuestros antepasados depositaron en sus brujos, chamanes, machis o curanderos. Sólo que cambiamos de destinatarios. Tenemos a la medicina, a la ciencia, a la publicidad, a la política.Dejate llevar
8:02 p. m. | 2 Comments
Una era una nena como de unos seis años. Pálida, cabello largo, medias can-can rosas y botitas cortas. Iba de la mano, en medio de mamá y papá. Ellos iban atentos a su charla, medio metro más arriba.
La niña caminaba con los ojos deliberadamente cerrados. Lo hacía como un juego: lo supe por la sonrisa complacida en sus labios, por la forma en que sostenía las pestañas unidas, por la manera de adelantar un pie y luego el otro, disfrutando de esa sensación de estar a salvo, de andar por plena calle Corrientes con los ojos cerrados y saber que todo está bien. (He visto chicos que hacen algo parecido, caminando hacia atrás...)
Cruzando dos esquinas, también un grupo de tres personas: ella y él en los laterales, charlando en lo alto, y en medio un anciano tomado de sus manos, con paso endurecido y frágil, que avanzaba alternando el peso entre ella y él. Se detuvieron a mirar algo, un detalle, un sitio que significaba algo (yo solo vi un estacionamiento de autos en proceso de demolición, pero vaya a saber qué vio la memoria del viejo en ese mismo punto) Los dos escoltas miraron, asintieron, reanudaron la lenta caminata.
No sé qué conclusión sacar. No sé por qué mi mente unió las dos escenas. Si alguien tiene alguna sugerencia, que pase por caja.
Fragmento (otro juego)
12:48 a. m. | 6 Comments

Podría estar tomando mate.
Tocando la flauta.
Fumando algo.
Haciendo burbujas.
¿Quién lo sabe? Lo sabe el que la pintó. Y también el que se fija y pesca algún detalle que le sirva para emparentarlo con el cuadro completo.
Esta es otra adivinanza para pocos del blog de veramarina.
¿Qué cuadro es? ¿De quién? y especialmente...¿qué rayos está haciendo la morocha del fragmento?
Usen el google, pónganse a prueba, un cacho de cultura, lará lará lará.
Albert decia...
8:06 p. m. | 2 Comments
Grande Flacus que se tomó el trabajo!! Idolo! Dioso!! jajajaja...! y todas sus previsiones fueron acertadas.Resultados distintos
12:15 a. m. | 6 Comments
Es que si no voy buscando cada tanto un poco de variedad, de diversidad...si no me diversifico, no me divierto...y si no me divierto casi siempre termino de mal humor.- Un trébol de un pétalo es un ....
- El amigo del Principito (No Saint Exupery, el otro)
- Hace un hueco
- De donde son los lobos, según Stephen King. También es sinónimo de "hacé silencio"
- Dícese de un tipo que eligió una profesión por la cual lo odiarán los veterinarios
- Ley universal de la causa y el efecto
- Complemento lastimador de las rosas
- Cariñosos
- Lo que se me corre cuando lloro (lleva dos M)
- Dame dos, si sos francés
- La hora, si no es PM es...
Tango, en homenaje
8:47 p. m. | 24 Comments

Es fácil pegar un tajo / pa' cobrar una traición,o jugar en una daga / la suerte de una pasión.Pero no es fácil cortarse / los tientos de un metejón,cuando están bien amarrados / al palo del corazón.

Mnemos
4:40 p. m. | 9 Comments
Alvy (uno de los chicos que hacen Microsiervos, uno simpático, hay que decirlo) escribió una entrada titulada "Por qué la vida se acelera a medida que nos hacemos mayores", que es, a su vez, título de un libro sobre la memoria y la percepción del tiempo.De alguna manera había levantado una figura de cemento, de esas que supuestamente adornaban los jardines, de un gallito. Me dí vueltas con el gallo de cemento a upa...hasta que perdí el equlibrio y me caí, y vaya a saber cómo, me di la frente contra una saliencia de la figura.
Mi recuerdo es tan sólo...que me caí, muy mareada. Que escuchaba a mi mamá gritando, a mi tía gritando, que me alzaron entre las dos y decían algo como "llevala, llevala a...." (no sé a dónde)Yo no sentía dolor eh? Eso no lo recuerdo...solo el mareo...y que cuando mi vieja me levantaba y no se decidían quién de las dos me iba a sostener, se me empezó a salir la botita derecha. Yo estiraba el pie...se me sale..ay...se me sale la bota...mamá, la bota, la bota...
Soliloquio
11:25 p. m. | 9 Comments
Curioso que un poema escrito por el 1910 (años más, años menos) se vuelva fuertemente actual. Sí, habrá quienes afirmen que siempre hubo locos -lindos y feos- que andaban por la vida hablando consigo mismos. No todos esperando hablar a Dios un día, pero sí haciendo ese incomodante papel del desquiciado, el que murmura o parlotea sin tener a mano quién le responda. Linyeras, ancianos, dementes, drogados, ebrios, desesperados: en alguno de esos encajaba el perfil del que habla solo en público.
Encajaba: ya no.
A ver si alguien pasó ultimamente por esta experiencia , o una similar (Gabi y yo sí)
Estoy por cruzar la calle, Diagonal Norte a escasos metros del obelisco, donde infaltablemente hay turistas sacándose una horrible foto. El semáforo está a punto de cambiar, y de golpe, sin previo aviso, el sujeto que está a mi derecha estalla en voz alta "QUÉ HACES MI QUERIDO, PERO COMO TE VA?"
Miro desconcertada. ¿Me habla a mí? Las otras dos o tres personas que lo rodeamos cruzamos miradas: ¿es a mí? ¿a vos? Desconcierto. Expectación. El soliloqueador arremete: "SI, BARBARO, LO MAS BIEN CHE!!! ACA...ESTOY EN EL CENTRO... COMO VA LA COSA?"
Cambia el semáforo. Cruzamos despavoridos, alejándonos del hablador, que sigue, impertérrito, su diálogo a los gritos: habla de su operación de vesícula la semana que viene, de las entradas al cine, se ríe, avanza a pasos gigantes, me importa un bledo la humanidad, voy hablando, che, sólo existo yo.
El susto de Gabi fue similar al mío: sentada en el colectivo al lado de una mujer, que de buenas a primeras empezó un diálogo a una sola voz, en tono más bien monocorde y cansino: "pero mami...escuchame, mami... hacé una cosa, mami...no, no, eso no... prestame atención que te digo, mami..." Dice Gabi que la primera reacción fue de sobresalto, la segunda de mirarle las manos a ver si estaba sosteniendo un teléfono, pero no: ambas sobre la falda, o bien hurgando la cartera, distraidamente, mientras la charla, que aparentemente se producía en su cabeza y se volcaba al exterior por su voz, seguía implacablemente adelante.
En el momento en que la cosa se empezaba a volver digna de Alfred Hitchcock la susodicha se despidió de "mami", acercó su mano a la oreja y con un sonoro clic cortó la comunicación. Alabado sea el dios del microchip: se trataba de un teléfono celular manos libres de dimensiones minúsculas, oculto bajo el cabello.
Claro, el tipo del obeslisco era sin dudas un caso parecido.
La pregunta es: ¿estos habladores han perdido en alguna parte la reserva de su vida privada, la virtud conocida como discreción? Normalmente hablan como si estuvieran a solas en el living de su casa, nos hacen partícipes involuntarios de las amargas desventuras de sus días de oficina, nos enteramos sin quererlo ni pedirlo del nombre de la ginecóloga de su amante, soportamos con estoicismo el relato de su última sesión de pilates o asistimos impotentes a la enumeración insípida de los expedientes que hay que revisar mañana en Tribunales...
Para mí, la ventaja del celular de mantenerte "ubicable" todo el tiempo debería sazonarse con la salsita del sentido común. No diré nada de aquella gente que interrumpe la charla real para atender el irracional zumbido o estridencia de su móvil y te deja de seña, con el fastidio añadido de estar ahí en medio de la nada, como un torpe convidado de piedra. No, de eso ya se dijo mucho.
Pero vamos...! Bien se podría el ser humano clase-media-comunicado darse por enterado de que al resto de los pasajeros de la combi nos importan tres velines si su socio ganó el partido de tenis en el tie break. Que los detalles de la compra de esta mañana no son de interés público ni ponen en peligro la seguridad nacional. Que las conversaciones con un ausente son diálogos, por Dios, diálogos y no exposiciones civiles en voz alta!
¿Es tan dificil comprender esta simple norma de urbanidad? ¿O será que el avance torrentoso del egocentrismo como un valor que no se discute terminará por poner a estos cultores del soliloquio a la altura del tranquilo lector del diario en la plaza del barrio?
Por algo tiene tanto éxito en las computadoras personales la acción inconducente de jugar al solitario, digo yo.
Por eso ganan espacio en la publicidad esos mensajes que alientan francamente el egoísmo "no compartas, es sólo para vos" "demasiado rico para compartir con otros" y cosas del estilo.
La publicidad de capuccino La Virginia -aunque en tono jocoso y haciendo quedar al protagonista como un bobo sin porvenir- hace uso de esa idea: compartir es lindo, pero igual llevate la mejor parte vos. Lo remata -sí, eso hace lo re-mata- con la pregunta retórica "¿Y que querés?"
Y.
Qué quiero.
Sabés qué quiero.
Quiero que haya más par a par y menos soliloquio.
O a lo sumo, no sé, renovemos los votos, seamos todos locos. Hagamos un múltiple-loquio.
Creo, recuerdo...se llamaba a esta práctica conversar...
Cuidate
11:31 p. m. | 12 Comments

Streap Tease
10:58 p. m. | 9 Comments
Le comenté: - Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.
Y si me pongo surrealista y sigo...
A tientas di vueltas en círculo y volví sobre mis pasos.
Entonces dijo: "Tus labios son tan gráciles..." No se produjo más solicitud que esa, y ahí los tenía, palpitantes sobre la mesa, mis labios, mis besos y mi voz.
Un poco después, elogió los dedos de mi mano izquierda, qué dedos más menudos, qué adorables...Y uno por uno, como quien va quitándose el abrigo, los fui desprendiendo para dárselos.
Le dejé mi sombra, doblada en cuatro pliegues.
Le dejé el recuerdo de todos mis perfumes.
No llegó a pedírmelo, pero el temblor de mariposas de mi vientre, me pareció un tributo merecido: lo asumí sin más razones, creo que cayó en el precioso platito donde instantes atrás habíamos iniciado el despojo.
El problema se presentó junto con el halago a a sincronía con que parecía latir mi corazón. ¡Qué radiante armonía! ¡Qué acompasado susurro! ¡Y qué esto! ¡Y qué lo de más allá!
Con la mano buena que me quedaba, hurgué en el pecho, tantée, allí estaba. Lo sumé a la ofrenda y cual no sería mi sorpresa al constatar, tan sólo minutos más tarde, que la desnudez empalidecía de respeto ante mi sacrificio. Él emprendió su marcha a doble latido.
Me habían quedado intactas las orejas, pero el silencio del descorazonamiento me dejó sorda.
Ella lo dice por mí
10:03 p. m. | 2 Comments
"...cada palabra que escribo me aleja un poco más de lo que yo quisiera expresar; esto prueba únicamente que me falta valor. También me falta sencillez..." "...los instintos que nos enorgullecen y aquellos que no queremos confesar tienen, en el fondo, un origen común. No podríamos suprimir ni uno de ellos sin modificar todos los demás. Las palabras sirven a tanta gente, que ya no convienen a nadie; ¿cómo podría un término científico explicar una vida?"(*)
La red de los cadáveres exquisitos
6:41 p. m. | 7 Comments
Desde allí, locamente, continúa. Los surrealistas que popularizaron el juego hicieron famosa la primera frase obtenida con esta técnica, que contenía las palabras que luego servirían para designar al juego.
La idea de ir componiendo un cadáver, así, de a pedacitos tomados fuera de contexto, de finales (que no de principios), de fragmentos psicóticos... es espiritualmente inquietante. ¿Divertida? Seguramente. Pero... la sombra de la creación de un monstruo se proyecta sobre esa diversión.
Dicen que el poeta Huidobro llamaba 'quebrantahuesos' a los poemas así construidos.
Cuánto más aterradora resulta entonces una red, una malla entretejida en la cual cada punto de conexión se engarza sobre el final absurdo del nudo anterior, y se dedica con ensimismamiento y sordera, a construir cadáveres, quebrantando literalmente los huesos.
Hay -eso dicen, porque solo me he asomado a la mirilla del espanto- cientos de redes como esta. Redes de enfermos que se alientan mutuamente para seguir creciendo. Hieden a muerte, casi todas. Pero se perfuman de amistad, se decoran con iconitos animados, se camuflan de falsa cooperación, de falsa contención.Yo tropecé con una sórdida cooperativa constructora de muertos en XANGA. Es una red de fotologs, blogs y espacios personales, popular entre cierto sector de jóvenes, que se llaman a sí mismos "xangan" (así como los que blogueamos con algo de espíritu de cuerpo, nos solemos llamar "bloggers"). Xanga aloja unos 27 millones de blogs, dice por ahi.
No todos son del estilo...pero sí es cierto que una vez que entrás a un punto de la red de cadáveres, los enlaces te llevan, sacudida entre el horror y la incredulidad, a un mundo subterráneo de miserias y devastación. A un mundo que borbotea aquí nomás, bajo la cáscara del progreso y la salud.
Los "intake" de algunos de estos cuerpos torturados replican hasta la náusea la palabra "nada": desayuno=nada, almuerzo=nada... Cada vez que eso sucede, llueven los aplausos en forma de comentarios de otros cuerpos en proceso de frankesteinización.¿HAS SOÑADO SER UNA PRINCESA? Pues DESPIERTA, que sólo era un sueño, si quieres ver lo que en verdad eres asomate al puto espejo. Y no llores, ni te atraques a comida y pienses lo desgraciada que eres mientras lo vomitas TODO. Hasta tus penas,tu vida, tus pulmones y tus ojos, un ajimoji de visceras en el water...
Una criatura que pide a gritos en un foro "pro-ana":
"chicas nesesito ayuda ya no aguanto tanto asco y no puedo vomitar diganme formas de autoagresion porfavor!... "
La que se cree princesa y confiesa que "se ha vuelto a cortar" porque no puede dejar de hacerlo.
Una galería de dolores, de egoísmo, de vanidades, de imágenes lastimosas, de agresiones... un cementerio en movimiento, un cementerio delirante, un cementerio de quiméricas princesas que se dejan morir como perfectas idiotas...No se me ocurren frases elocuentes para intentar convencer a los cadáveres de esas redes del demonio de que vuelvan la mirada hacia los demás, que elijan vivir. No hay palabras sensatas que alcancen. Por eso lanzo un pedido que es insensato:
Señores ángeles, ayúdenme: esta noche tengo que abrazar muchas almas lastimadas.
Be simple
8:08 p. m. | 5 Comments
La mayoría de los adolescentes que trato sabe por lo menos dos o tres poses para sacarse una foto sin ayuda externa. Se codean con la tecnología sin hacerse demasiados dramas, y no es que saben mucho, ni que saben más (en general, por el contrario, saben menos) pero tienen una actitud preciosa que he visto brillar en sus ojos cuando se apiñan de a tres, de a cuatro, frente a una pantalla, a un equipito de botones microscópicos o un surtido de cables y pitutos de los que, momentos después, brota la música como si hubiera nacido allí mismo, esa mañana.- Pregunta: "Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"
- Adulto: "¿Eh? ¿Y eso? ¿Qué es, una adivinanza? ¿Quién lo dijo?"
- Adolescente: "No, no sueñan. Las cuentan para dormirse"
- Pregunta: "¿Cómo se dice "simple" en inglés?"
- Adulto: ¿Pero en qué contexto querés decir "simple"? ¿Simple o sencillo? ¿Que buscás: un sinónimo?
- Adolescente: "Igual"
Cómplices go home
1:18 a. m. | 6 Comments
más allá de lo que vale
Ok: Puedo ser tonta, la más tonta, sublimemente tonta, o ingenua, o crédula. Suelo serlo con las gentes equivocadas y en las circunstancias que menos me convienen.
Así es que decidí que del lado de la verdad. Si hay un engaño, que se sepa que no comulgo con eso, que no voy a hacer como que no lo veo, no lo escucho, no me entero. Leí que "callar en el dolor es heroísmo", bien, pero callarse delante del altar de la mentira, especialmente si puede salir lesionada la inocencia, es una buena descripción de la cobardía.

