Sinsabores

8:19 p. m. | 2 Comments

Un sueño…un sueño como no he tenido antes. Asalto todas las reglas de la decencia psiquiátrica, sueño con colores vívidos y hasta con perfumes, en sueños me recorren cosquilleos, y hay calores o fríos que se apoderan de mi cuerpo dormido.
Mi fábrica de sueños subversiva se sigue desmadrando en forma impropia.

La punta de mi lengua toca la comisura tersa de sus labios.
Siento un sabor fresco y profundo, que se desliza mansa, mansamente. El sabor de los besos que no me dará. Son besos como ríos… sí, como ríos…
Luego, diáfana y veloz, en un único rayo de suplicio y deleite, una sucesión vertiginosa: aquel último sorbo a su café, el no-gusto del hielo triturado, el dulzor egoísta del chocolate, el bouquet de los vinos que nunca probaré, el ardor del picante que no ha de sazonar cierta cena, la pitada generosa y plena al mate amargo, el último redondel de la pastilla que hay que morder, así lo exige la tradición de la menta blanca.

Abro los ojos, me siento, trago en seco. “Era un sueño” me convenzo.
Mientras desayunamos, mi hija pregunta “Mamá, tanta miel le ponés al té?”
“Es que no le siento el gusto” Trago en seco de nuevo: sí, fue un sueño pero me ha dejado sin sabores. Y sinsabores. Vierto más miel, una tosecita rasguña mi voz.
“Mamá, ¿qué te pasa? ¿Estás llorando?”
“Me duele un poco la garganta, no es nada”


Anoto mentalmente los sabores del sueño, se me pierden algunos, carraspeo y sigo tomando de mi taza, de a sorbitos, hasta que pasa el nudo, -salado, agua de mar- y el día empieza a organizarse en una lúcida sensatez que me asegura que todo está muy bien, que son las 7 y 5, que los ángeles son alucinaciones, que los besos no son como los ríos.

2 comentaron esto...:

Leuma dijo...

Un post excelente, me ha encantado. Quizá los ángeles no sean alucinaciones, :). Un beso

P.D Me gusta el diseño de tu blog, qué plantilla es?

VeRa dijo...

Quizás haya que afinar los sentidos, nada más, sí.

PD: Plantilla tierra creo....de los chicos de blogandweb.com

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