Que Dios te conceda muchos años de vida.

Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.



FELIZ 2007. QUE SEA UNA OPORTUNIDAD MÁS PARA SER BUENA GENTE.
En el mundo que nos toca, no se precisa ser un héroe ni una superstar.
Ser buenas personas es una tarea del día a día.
Requiere paciencia, garra, coraje, talento, y una importante dosis de amor desinteresado.
Sé bueno, sé buena. Él necesita ayudantes.
Es una frase que nunca me había "cerrado"del todo. Creo que no se trata de aprender mucho....acumular saberes...y cuando ya estés henchido..."volcarlos" en otros.
Esta es una concepción bancaria y fija. No comulgo con ella.
Pero sí hay algo de cierto. No se puede enseñar si no se sabe lo suficiente. Si no se ha aprendido lo suficiente. Y aprender no es solo poseer contenidos.
La posesión es avaricia. En cambio el aprendizaje verdadero es cooperación.
Los que enseñamos y amamos enseñar nos llenamos de alegría y de gozo cuando nuestros alumnos comprenden algo, lo extrapolan, lo usan en su vida cotidiana, lo recuerdan en nuevas circunstancias.
Muchas veces no llegamos a ver esos frutos.
Pero tozudamente, confiadamente, enseñamos...enseñamos...
Somos como ese que siembra dátiles en el oasis (que tardan 40 años en crecer) porque sabe que hace 40 años, otro plantó los dátiles que él puede saborear hoy.

Saben, me estoy dando cuenta de que no todos los docentes desean que sus alumnos aprendan. Algunos solo se conforman con que repitan. Otros -los peores- hasta prefieren que fracasen. Es una especie de morbo infantil que no alcanzo a entender...

Una persona que explica que los "filósofos" no se consideraban sabios ni eruditos, sino modestamente amantes del saber, que no se creían perfectos como dioses sino simples mortales en pos del conocimiento... pero luego aprovecha una situación de examen para sacar a relucir su matiz "sofista", monologante, retórico, barroco, presumido...con la sola intención de demostrar que el estudiante fracasa en el punto donde ella triunfa...
...qué quieren que les diga...
me da la sensación de que no ha logrado ver el punto de que un estudiante es lo mismo que un docente -alguien que está aprendiendo- y que quizás cuando aprenda los suficiente, habrá de enseñar.

Despreciar el saber de un joven es crueldad. Y no, no me excedo. Es crueldad.

Que lo diga Calígula por mí:

Calígula: Para un hombre que ama el poder, hay en la rivalidad de los dioses algo irritante. La he suprimido. He demostrado a esos dioses ilusorios que un hombre, si se lo propone, puede ejercer, sin aprendizaje, su ridículo oficio.
Escipión:
Eso es blasfemia, Cayo.
Calígula: No, Escipión, es clarividencia. Simplemente he comprendido que no hay más que una manera de igualarse a los dioses: basta con ser tan cruel como ellos.

La lección

2:14 a. m. | 5 Comments


Lo que no te mata
te hace más fuerte

SFC

3:03 p. m. | 3 Comments

Rendida, cansada, esquivándole el peso extra a los delirios findeañeros de los jefes e inspectoras, enojada con los que me rodean a diario porque no se percatan de que necesito un poquitín de ayuda extra, o una linda palabrita extra, o un gesto apenas, para poder remontar el final de la cuesta...
pastillitas a granelRobándole minutos y horas al sueño para cumplir los deseos de los otros.
Inventando paciencias para seguir explicando lo obvio.
Inventando excusas tontas para robar un pedacito de dulzura para mi boca.
Sentándome a escribir a cualquier hora, porque me desahoga y libero endorfinas.
Luchando con mis párpados, que no conocen más ley que la de Newton.

Dice mi amiga que todo esto se llama SFC: Síndrome de Fatiga Crónica. Yo digo que no, pero el test me da un 68% de probabilidades. Dice que me cuide, que me preocupe menos, que le diga a un par de personas cuatro cosas a ver si reaccionan. Dice que necesito vacaciones y dormir bien y comer sano. Que trate de pasar tiempo al aire libre y de cultivar amistades y dejarse rodear y ganar por los afectos.

Y...claro!! si pudiera hacer todo eso... no me sentiría fatigada!
Alguna otra sugerencia, por favor?
el malo...de la última película de James Bond (Casino Royale) la dice un siniestro personaje, empedernido y hermético jugador de póker, que vaya usted a saber por qué, tiene una herida permanente en el ojo, que le provoca llorar lágrimas de sangre.



En una escena subida de adrenalina, este mal tipo tiene amarrado a nuestro héroe, a punto de causarle un indudable daño físico. El escenario es despojado. No hay parafernalia tecnológica. No cables, no lucecitas, no pantallas fluidas.
Sólo el malo, una soga con peso en la punta, el bueno (atado), una silla desfondada.
Entonces le advierte:
-"No entiendo cómo hay gente que elige torturar con mecanismos sofisticados cuando lo único que hace falta es elegir aquello que más nos duele... aquello que nos identifica como hombres"

(Naaaa....ya sé, ya sé...no lo cuento... Vean la película, si quieren. Salvo el arte del inicio, me pareció mala. Pero bueh...)

sufrir
La frase del malvado tiene un perfil filosófico bien clásico. Lo simple y lo complejo, nada menos.

Y, más allá de lo que signifique en ese punto del film, la aseveración del pérfido es cierta por donde se la mire. Lo que te puede causar un dolor más extremo y aterrador no requiere sofisticación.
Lo que nos duele más es lo que lesiona aquello que nos identifica "como lo que somos".

Soy una mujer: si lastiman mi condición de mujer me destrozan la vida.
Soy una madre: toquen a mis hijos y rasgarán mi existencia de manera irreversible.
Soy inteligente. Soy emotiva. Soy sensible a las críticas. Soy -apasionadamente- docente. Soy vulnerable por completo a las demostraciones de ternura.
Si alguien critica o daña aspectos que me tienen sin cuidado, que no me definen, a lo sumo podrán molestarme o despertar mi malhumor, pero no causar dolor...

Será posible... es tan sonoramente simple que aplasta cualquier silogismo.Sin embargo, no sirve como prevención.

Pienso: Yo sería pésima jugadora de póker, se me notaría
de inmediato en la cara la sorpresa, la alegría, la desazón. Sospecho que
dejaría ver mis cartas al primero que me lo pidiera por favor.
Quién sabe,
inventaría una nueva acepción de la expresión "poner cara de
póker".


Advertencia para mis contactos: Relean el párrafo que inicia con "Soy..." Encontrarán allí una pista fácil de seguir, tanto para que sufra, como para hacerme sonreír. Háganme sonreir, mejor.
Cuando yo tenía 13, 14 años se hablaba de "la prueba de amor" o "la pruebita" como el pedido del noviecito adolescente a su chica de tener sexo, en honor al sentimiento que los unía.
Así, si una chica quería conservar su carácter de novia, debía acceder a concederle a su caballero (un verdadero pazguato, si confiaba en esos ardides) un testimonio en vivo y en directo. prueba de amor
"Le pidió la prueba" siginificaba dos cosas contrapuestas y magníficas:
Una: que la chica le interesaba lo suficiente como para acostarse con ella (y no con cualquier otra, y no con una prostituta que lo atendiera como lo que era, un marrano de 16 años que no sabía ni limpiarse los mocos)
Dos: que la chica le interesaba bien poco, y ponía a prueba su suerte de tener sexo con una niñita virgen (la teoría del valor escaso, de Levi-Strauss) porque si la suerte le era esquiva, perfectamente se podría deshacer de ella argumentando "entonces no me querés lo suficiente"

Pues bien. Cambian las costumbres, muta el mundo, giran los valores.
Los jóvenes no se espantan de intercambiar besos en la misma noche con dos o tres personas diferentes.
Es como un juego. Ni siquiera lo llaman "enamorarse". Ni siquiera dicen "somos novios".
Apenas... apenitas califican con un verbo difuso "estuvimos".
En la fiesta de anoche: Ana "estuvo" con Luis. Ana "estuvo" con Julián. Julián también "estuvo" con Clara.Y mañana a lo mejor Luis "va a estar" con Silvia, aunque le avisó por MSN a la prima de Luli que si va a la proxima fiesta, podría "estar" con ella.
No se conflictuan. No se enganchan. Rozan las superficies de los sentimientos. No calan más profundo (más profundo, seguro que duele...)

Sin embargo, si uno comparte tiempo con ellos, nota de inmediato que sus comentarios repetidísimos, clonados hasta la náusea, iterados una y mil veces en un derroche de bits, dicen y claman permanentemente cosas como "te amo" "te quiero demasiado" "sos todo" y otras excentricidades del idioma, que cuando yo tenía -repito- 13 o 14 años sólo se las decían entre sí los novios...!

Entonces rastreo...El tema de la adolescencia me está movilizando mucho...caray! estaré envejeciendo? (Mejor pienso que estoy volviéndome mas sabia...jajaja)
Digo: rastreo y busco dónde y cómo los jóvenes se dan hoy día la prueba de su amor. Aun de ese amor livianito y cero compromiso. Y algo voy descubriendo: se declaran confianza cediéndose no la entrada al interior de sus bocas húmedas ni de sus cuerpos todavía torpes.
Sino al interior de sus seres digitales, de sus espacios semipúblicos, de sus cielos de letras y fotos donde comparten chistes y códigos que los diferencian y los protegen.
La prueba de amor es ceder el password.

Va otro posteo sobre este tema. Me quedo pensando.

Primer plano

1:42 a. m. | 0 Comments

Todavía no alcanzo a distinguir si la tecnología que lo hace posible es causa o consecuencia del proceso.
Quizás existía desde tiempos remotísimos, como la costumbre de los estudiantes de copiarse de los trabajos de otros (que antaño era copia a mano) y presentarlos como propios. Ahora siguen haciendo lo mismo, pero recurren al dúo "copiarypegar". Se copian porque existe wikipedia y monografías.com? o porque existen esos recursos los chicos "resuelven" con ellos?

Hoy hablo de las cámaras digitales y su impronta: la impronta del primer plano.
Las fotos que pueblan y colorean los fotologs dan cuenta de ello: miles de fotos sacadas con destreza contra los espejos y vidrios. Fotos donde se ven en primero, primerísimo plano fragmentos de caras, de pies, de ojos. Sus manos, sus pies, sus ojos.
Fotos que no tienen ni siquiera un fondo como referencia....fotos que podemos mirar dentro de 10 años (o cinco! o dos!) y ponernos a pensar...."¿esto dónde fue? ¿y cuándo?"
Los jóvenes digitales se muestran sin pudores, se exhiben, se disculpan mutuamente por esa neotendencia narcisista.....y siguen
!
Observo a los felices poseedores de camaritas digitales: en cuestión de días, se vuelven expertos en autorretratarse. Brazo extendido, a veces con la cara pegada a otro, a veces en esas poses que me recuerdan las famosas "muecas frente al espejo" (esas que hacíamos solo cuando estábamos seguros de que nadie nos estaba viendo...) un leve clic y ya está servida la intimidad.
Fotos de rostros de ojotes brillosos, fotos de besos de fuego, fotos que mejor mamá y papá no vean, fotos de nenas que posan como gatas...


7 Ejemplos al azar:
Uno Dos Tres Cuatro Cinco Seis Siete

Contra una sola foto que se saca "mirando hacia afuera" creo que se contraponen cincuenta con la técnica de pararse frente a un espejo o extender el brazo para la fotografía en flagrante primer plano del sí mismo...
Y será que nos volvemos así, un poco hedonistas de más, porque tenemos la posibilidad de capturar nuestras imágenes -¡muchas!- a un costo relativamente bajo?O siempre fuimos una raza que se adora a sí misma y esta oportunidad tecnológica no hace más que reforzar la tendencia?
Nave nodriza, adelante, cambio.
Houston: tenemos un problema
Para mis diez años era bellísimo y demoledor. Mi tío Pepe (el escritor) opinaba que Juan Ramón no sabía escribir, y había que darle la razón.
Lirio amarilloAh...pero mi razón nunca se ha puesto de acuerdo con mis emociones. Mi corazón de niñita poeta le ha sido fiel... y mi memoria lo ha seguido, como dándole un gusto...
Me ves, Platero? No es cierto que me ves?

«Si. Yo sé que, a la caída de la tarde, cuando entre las oropéndolas y los azahares, llego, lento y pensativo, por el naranjal solitario, al pino que arrulla tu muerte, tú, Platero, feliz en tu prado de rosas eternas, me verás detenerme ante los lirios amarillos que ha brotado tu descompuesto corazón...»
las miasMito: "Las lagartijas son simpáticas"
Una nena de diez años
cría lagartijas, les da un masaje especial que las pone en un estado de somnolencia o relax profundo... Luego se divierte fotografiando a sus lagartijas en poses "humanas". Presentan este "show" como algo novedoso y simpático. Parece que las lagartijas SON simpáticas y todo.

Refutación:
Ninguna lagartija que se precie dejaría que se allane así su naturaleza, reduciéndola a un mero ladrillo Lego con el cual montar un circo de imágenes (que luego se venden sobre remeras estampadas! Humillación de humillaciones!)
Las lagartijas salvajes e indómitas se resisten a cualquier intento de privación de la libertad: nos dejan su cola vibrando, para que, entre asqueados y maravillados, distraigamos nuestra ansiedad predadora y les permitamos huir.
en la paleta
En el blog de
Bob Chow, un asiduo lector sostiene (en una seguidilla de comments)

Mito: Nadie nunca ha cazado una lagartija. Lo poco que sabemos acerca de las lagartijas es a través del estudio de ejemplares muertos.

Y siguen los comments:
La lagartija es al zoólogo como los quarks libres al físico de altas energías. (Antiguo adagio suizo)
Los quarks libres son -creo- como una especie quimera de la física de partículas. Noto lo siguiente: que la lagartija, como animal netamente fantástico, puede usarse en vez de "quimera".
Ejemplos:
Gregory McAnderson murió camino a California, mártir de la lagartija del oro.
Ese puente de usted, ingeniero, sobre el océano Atlántico, es un proyecto lagartígico.
Las utopías son lagartijas.


Refutación:
Yo he capturado lagartijas en el jardín de mi casa de Monte Grande, cuando niña. La captura duraba un lapso brevísimo, pero no porque una vez atrapada no pudiera mantenerla en prisión.

La observación del rostro impasible del bichito me llenaba de curiosidad y espanto. Eran unas caras de dinosaurios miniatura, ojitos vivos, manecitas pegajosas, panzas mullidas agitándose...
El día en que me pareció -delirio- que una de ellas me miró con cara de "ahá! la nena que se hace pis en la cama, eh?" sufrí un impacto tan profundo que no volví a intentar quedarme con ninguna lagartija caminante: sigan, sigan, pasen nomás...

Segunda refutación: Bueno, no...esto es más bien un acuerdo: sí que las lagartijas bien podrían equipararse a quimeras. Y suena contradictorio con la refutación anterior, pero así somos los filósofos que confiamos en la mitología. las miasSi lo hacía Anaxágoras, por qué no yo? Entonces, confirmo: una lagartija vivita y coleando (esto sí que lo saben hacer muy bien) es una entidad quimérica.
No lo son, en cambio las representaciones de lagartijas. En forma de adornos, cuadros, anillos, botellas de cerveza, calzado estival, tapas de cuadernos, monederos, broches para el pelo y toda otra infinita variante de objetos lagartigicos.
La lagartija viva que sabe mis secretos más ocultos es -certeramente!- una quimera.
La lagartija de plata que llevo en el cuello, las de mis cuatro anillos, las que decoran mi mesa de luz y mi jardín zen... esas son las reales. Las que me gustan, las que no traicionan su naturaleza, las que sirven para iniciar una conversación que quién sabe dónde puede encontrar su final.
Lagartijas del mundo: uníos.
...voy a tatuarla en mi piel..."

pintado con hennaLas personas recatadas y serias se escandalizan. Los psicológos progres lo explican...que el posmodernismo, que el reconocimiento del grupo, que los rituales...
Se forma una nueva Iglesia: la iglesia de los tatuados, de los perforados, de los diseñadores de su propia piel. La neoiglesia se escinde casi automáticamente en varios grupos cuasi enemigos: los provocadores, los cultores de lo horrendo, los moderados, los naif...
Espantada de la implacable promesa de lo permanente, reaparece en escena el tatuaje de henna, que es lavable y volátil. Dibujantes y místicos y aficionados intercambian dragones, gatos, payasos asesinos, letras chinas, tréboles, cruces, coronas de espinas.
Los cuerpos se tienden como sábanas al sol, como diciendo: he aquí tu lienzo, pintor.
Los que opinan en contra esgrimen toda clase de argumentos: desde la salud hasta la metafísica. Citan a la Biblia “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo?" dice allí.
Pero no! No lo ignoro! Pero vaya usted a saber si al Espíritu no le gustará más un templo con algún que otro retoque paisajístico....!
Mi tatuaje es pequeño. Sin color (no me gustan las tintas de color sobre mi piel). Lo dibujé yo misma y le pedí al tatuador que lo copiara, porque no había modo de encontrar algo que reuniera las dos cosas que yo quería, en las proporciones que yo quería: una flor con espinas, una rama espinosa con una flor...
Una flor de cinco pétalos, y cada pétalo es un corazón.
pintado con hennaY cada corazón un amor, un amor diferente cada uno. Todos son dimensiones particulares del alma humana...

Y unas cuantas espinas arañando el aire, porque también es cierto que aún junto a los amores más dulces, habrá oportunidad para la herida.

Y una ramita brotando, un pimpollito terco y macizo, para recordarme que aún en los tiempos más difíciles, la vida se las ingenia.

está mirando


A veces mira y piensa. Lo que piensa se proyecta delante de sus ojos como una película... él no lo sabe, pero yo lo veo, es como un holograma tenue. Discurre entre sus ojos y los míos, se interpone, nubla el color de la conversación, domina la escena.

Otras veces mira y planifica: traza caminos mentalmente, anda por ellos. Una pequeñisimo, ínfimo, diminuto movimiento de una de las cejas delata que está haciendo eso. Tomo nota: está pensando en el futuro.

Cuando mira, hace tantas otras cosas... Mira y acecha. Mira y compara. Mira y sentencia. Mira y disfruta. Mira y esquiva la pregunta. Mira ... y disimula. Mira y provoca.


¿Se lo habrán dicho antes? Esa mirada es capaz de causar estragos y felicidades.
(¿Dónde dejé mis lentes autorreflex...?)

.

6:06 p. m. | 3 Comments

Blue Bird

Un cantito en inglés, un canon, que me trae el sabor a la memoria de mis niños, cuando eran peques...muy peques. (caray! estoy envejeciendo...)
San Patricio, un niño que fue tomado prisionero y hecho esclavo.
Uno que escapó caminando 300 km para llegar al mar, porque eso era lo que le indicaba su corazón.
Un maestro, que gustaba enseñar con analogías sencillas, porque se regocijaba cuando podían entenderlo. Por eso usaba el trébol, para enseñar ese difícil asunto de la trinidad...esos tres que son uno...y son también tres.
El que encendió un fuego dorado e incesante, que llenó de espanto a los magos y druidas que no lograban extinguirlo.
Un irlandés cabezadura y astuto.

Ese Patricio, el que hablaba en palabras corrientes, dijo alguna vez, algo parecido a esta preciosa bendición:

Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de tí y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte.
Y que desde este día en adelante, Dios te conceda muchos años de vida.
Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.


Yo tengo mi propio Patricio, mi propio angelito que desparrama bendiciones y que me ha sorprendido diciéndome que se sabe de memoria esta oración.

Que el buen Dios me lo guarde en la palma de su mano.

Concupiscencia

11:01 p. m. | 0 Comments

Viene de un vocablo en latín "cupere" que significa desear o anhelar.
"Con" + "cupere" sería algo así como desear plenamente, totalmente.

Cuando iba a catecismo para la comunión, recuerdo que me dijeron que la concupiscencia era la causa del pecado original. Era una tendencia humana natural, una inclinación casi normal hacia el pecado.
Era el nombre de esta pendiente curvada casi con procacidad hacia lo material, hacia los bienes terrenos y, en especial, ese apetito desordenado de placeres deshonestos.

En este sentido se equipara a la concupiscencia con la gula, la glotonería, el desesperado afán por la posesión de "cosas" y la paralela avaricia para compartirlas...

Por último, la concupiscencia incluye también los deseos desordenados de la voluntad, como son el orgullo, la ambición y la envidia.

Bueno, caramba, esta persona que quita tiempo de soles a mi vida, está enferma de esto, no busquen más. Le regalo mi diagnóstico al primer psiquiatra que levante la mano.
(No aumentada)

En su afán por darle algo ( bueno ) a quien quería y respetaba, se acercó a él y
empezó a regalarle lo que sabía: unos
malabares, con las emociones que llevaba en los bolsillos de la cobertura de su
alma...

Sentía sobre sí la mirada reprobatoria de los otros, pero movida
sólo por una energía de amor, se arriesgó al
regaño
.

Quien no se arriesga por lo que ama:
¿cómo podrá saborear alguna vez
el bouquet de la paz que da el amor verdadero?
Y después del desgarro...seguí pensando...en cómo son de maravillosos los chicos y los jóvenes, en cómo se sobreponen a las pesadillas mas abyectas.
Pensando en las gentes que son merecedoras de la confianza que hemos abrigado y sabido cultivar. En esas personas que nos reconcilian con la profesión de enseñar, que nos muestran en el límpido pizarrón de sus gestos cómo es de posible amar a los niños.

Y me vino a la memoria (esa traicionera...mirá vos en qué momento de la madrugada se viene a activar...) un fragmento que estaba citado a su vez (creo!) en El Alquimista.
La cuento mas o menos:
Dicen que un día bajó del cielo la Señora María. Que en sus brazos llevaba al Niñito Jesús. Que se acercó a un monasterio donde vivían unos cuantos hombres de Dios, quizás, tan solo a saber "qué onda con ellos".
Los monjes eran serios y conspicuos, y formaron una fila disciplinadísima a fin de mostrarle a María sus dones: uno sabía todos los nombres de los papas de memoria, otro cantaba en latín, el de más allá...vaya a saber. Entre los monjes había uno, muy humilde, que era hijo de unos artistas de circo. Deseaba con todo el corazón ser digno del Niño Divino, pero era un simple, no sabía latín ni griego, no había leido casi nada...
En su afán por darle algo al pequeño Jesús, se acercó a él y empezó a regalarle lo que sabía: unos malabares, con las naranjas que llevaba en los bolsillos de su túnica... Sentía sobre sí la mirada reprobatoria de los otros, pero movido sólo por una energía de amor, se arriesgó al regaño.
Y dicen que el bebé palmoteó de alegría y que fue en brazos de ese monje, y no de ningún otro, donde la Virgen dejó unos instantes a su preciado hijito.
Entre otros...

Automedicación: siento ese alivio de conocer personas en cuyos brazos dejaría a mis hijos. Personas alegres y transparentes, profundamente confiables. Que no están siempre sonrientes, pero me transmiten la apacible serenidad de la confianza. Que no me importa si no saben latín o no visten con elegancia: abren sus corazones y dejan ver. Y es lindo ver ahí dentro.

Que el pequeño Budha, el niño Krishna, el niño Jesús, la niña que fui,( y la que conservo) bendigan a estos seres que redimen a todos los demás.
Protejamos!Escucho, acorralada por el espanto, las sangrientas nuevas que difunden, con una especie de morbo inconfesado y horrendo, los noticieros y los diarios.
Hablan de niños maltratados, muertos, sufrientes. Hablan de niños y de niñas que desaparecen en medio de una siesta de primavera y no reaparecen jamás. O reaparecen, sembrados como nieves tempranas, en agujeros, en fosas de vergüenza, en sitios donde no debieron estar nunca.
Mi hija se demora en volver y me consume el fuego helado de la angustia de pérdida. Cuando llega a casa, presa de una emoción que es noventa por ciento susto, le grito, la asusto, le vaticino espantos y dolores.
La encuentro llorando momentos más tarde. Se parece tanto a mí, me sobresaltan esos instantes de reconocimiento. Dice entre mocos y lágrimas "¿Por qué nos tocó vivir en un mundo así?"
Quiero abrazar a mi hija, a mi hijo, a todos los que son hijos míos en mi corazón, quiero guardarlos de las amenazas de ese mundo donde existen personas siniestras...quiero que desaparezcan los violentos, los que convierten las veredas en peligros, los que convierten los caramelos en veneno, los que convierten el amor en un festín de sangre...

niños de Gaza

Pruebo a poner "niños" en el buscador de imágenes del Google y una nueva cachetada se suma a las de las noticias: mas de la mitad de las fotos de "niños" son niños que padecen: en guerras, en países pobres, niños lastimados, desnutridos, victimizados, golpeados, abandonados, castigados, sucios, vulnerados...usados como bestias de trabajo, como carne de cama y como blanco del disparo de la perversión.

En mi cabeza está Maná cantando con voz lastimera:

niños de peruY hoy me pregunté después de tanta destrucción
¿Dónde diablos jugarán los pobres niños?
Ay! Ay Ay! ¿En dónde jugarán?
Se esta pudriendo el mundo ...Ya no hay lugar

...dice Polito.

Y dice tantas cosas con esas tres palabras, que tengo que parar a tomar aire y ordenar la catarata de ideas que se disparan.

"Conozco la emoción" ( y seguro, segurísimo, lo dice, lo escribe y frunce un poquitín la nariz, ese gesto de "bah!" a medio definir.)

Polito!!


Bueno, vamos a ver si es tan así. Tenemos pendiente un retrodesayuno.
Ya les contaré más.
Me estremeció de gusto la primera vez que lo leí.
Me trajo a la garganta el sabor del amor recién degustado, y el del amor que creía haber olvidado en los pliegues del tiempo, y el del que se preanuncia en apenas una chispa en el iris de sus ojos...

Dice Galeano que después de una primera vez -fundacional- en que el hombre y la mujer hicieron el amor:

De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.

About