
Mi método nocientifico de conocer
Mi método para degustar esos pedacitos de vida que me van seduciendo es una mezcla de Doña Petrona C. de Gandulfo y Dr. House, a saber: pruebo los ingredientes, desarmo la receta original, pellizco aquí y allá y veo como sale mi propia salsa. O bien: extraigo un fragmento vivo, lo analizo un poco, conjeturo, trato de imaginarme los antes y después, las tramas que cruzan...pero mientras tanto hago algo con eso. Biopsia condimentada a lo VeRa Rex. Ese es básicamente mi estilo de conocer.
En ese plan leo salteado materiales de lo más eclécticos y mezclo viejo y nuevo con despareja suerte, y encuentro a veces perlas, soluciones, nuevas preguntas, gente, voces, pasos adelante.
- En la tapa: AULA XXI
Es lo primero que me causó sorpresa...que dijera AULA. Palabra asociada irremisiblemente a escuela, escolar, pupitre, tiza. No importa que diga después XXI... AULA tiene peso específico suficiente. Y si a alguien le quedan dudas todavía, que se las sacuda ni bien se tope con la tapita verde del libro. Estás por abrir la puerta de un AULA, querido lector, nada de clics por aquí y por allá, nada de dibujitos, nada de animaciones. No se me distraigan. Esto es un aula, señores. No metan bulla, sh. Ahí viene el profesor... (Ese de camperita verde es el profesor? el de los pelos simil Einstein? ah, pues vamos a ver...)
- Frases de niños en los inicios de cada capítulo:
Mi mamá dice que yo de peque pregunté por qué había que comer "a la hora del almuerzo" en lugar de comer "a la hora del hambre". Que a todos les pareció profunda mi cuestión. ¿Yo era genial o futura existencialista? Lo dudo. Era chica, nada más. Nativa de la inocencia, eso sí.
- Gerundios por doquier
Bueno "Nativos..." está lleno, plagado, atestado de inicios gerúndicos. A ver, piensa Doña Petrona House, piensa: ¿a qué se puede deber? Conclusión preliminar: a que hemos ido deslizando, en los últimos (y anteúltimos) tiempos hacia un presente expandido en el cual, todo el tiempo nos contamos unos a otros "que estás haciendo" o "qué estás pensando" o "qué estas procastinando" (ja)
Uno dice, en la red de conversaciones "gestionando nuevos cursos..." o "pasando a modo desconectado..." y los ojos -pantallas- que nos ven entienden perfectamente bien ese "estar siendo".
Yo le perdono los gerundios...y más (ver items siguientes)
- La teoría del espejo retrovisor
- Los docentes
Los docentes aparecen interpelados en muchas esquinas de la lectura. Una de las llamadas que más me encantó fue la llamada a volverse expertos en competencia comunicacional, en inteligencia emocional, y en seducir con su discurso / valor / contenido.

- Ex-plicar / Im-plicar[se]
Cito: "La mayoría de los docentes se consideran responsables exclusivamente de la explicación de los contenidos, no de la implicación de los alumnos"
Sentencia que me catapultó hacia atrás en varios años, al momento en que me topé en mi carrera con un raro librito cuyas letras (tipografías, uso de las negritas y destacados, mix de imágenes y fragmentos de textos) estaban muy por fuera de la lectura "clásica" universitaria. El libro se llama "Mutaciones en educación segun Marshall Mc Luhan" y es del año 1975 (!) El autor, un brasileño, de Oliveira Lima, sentenciaba parecido: "El docente es el único profesional que puede atribuir su fracaso a sus destinatarios. Si el profesor fracasa es porque el alumno no estudió, jamás es por su culpa" o "Las escuelas gastan cada vez más múltiples energías preparando a los alumnos para un mundo que ya no existe"
Este libro fue muy resistido entre mis compañeros, y al año siguiente se retiró como material de cátedra. Una pena.
Y pues, las preguntas son: ¿Son los docentes una caricatura exacerbada del maestro autoritario de The wall? ¿o una versión mal paga del profesor de literatura de la sociedad de los poetas muertos?
¿Solo explican porque no saben hacer más que eso? ¿O porque se espera de ellos eso, que mastiquen los contenidos académicos y se los metan en el buche predigeridos a los parvulitos?
Quizás las pistas andan cerca. Hay que afinar el oído dormido.
- Neologismos/Lenguaviviente/ Versos Alejandrinos
Pero, ya está dicho: le perdono los gerundios, y tambien los versos alejandrinos. A mí no molestan, por el contrario, aligeran el ritmo al leerlo.
Efectos colaterales: aún no estudiados ni previstos.
Diagnóstico preliminar: Sabroso.
Una frase (de muestra): "E la nave va"